Entrevista con Brian Ellison

Dec 03 2008 @ 07:58pm
Por: Spencer
Publicado en: SIDA
En esta entrevista con Brian Ellison, intentamos tratar las l√≠neas generales de las influencias del NIH/CDC en la investigaci√≥n cient√≠fica b√°sica y en el desastre del SIDA. Bryan suscit√≥ un gran inter√©s en el n√ļmero anterior de Rethinking AIDS, por lo que esta breve entrevista resume todas las l√≠neas generales del NIH/CDC. Este material est√° expuesto con gran detalle en el libro de Bryan Ellison (con el doctor Peter Duesberg) titulado ¬ęInventing the AIDS Epidemic¬Ľ.



Rethinking AIDS: Bryan, empecemos con un resumen global de las dos características principales de la forma en que la epidemia de VIH/SIDA puede realmente ser, digamos, fabricada o creada por el NIH o el CDC.



Brian Ellison: La pregunta es, ¬Ņc√≥mo es que tenemos la hip√≥tesis del VIH en el primer puesto, y c√≥mo es que cientos de miles de cient√≠ficos y decenas de miles de investigadores del SIDA pueden marchar al ritmo del VIH, sin considerar siquiera alguna de las preguntas que han sido planteadas por Peter Duesberg o Robert Root-Bernstein o alguno de esos cient√≠ficos? ¬ŅC√≥mo es que todos la siguen totalmente? ¬ŅC√≥mo nos hemos visto atrapados en una hip√≥tesis del VIH que no marcha? ¬ŅC√≥mo la colocamos en el primer puesto?

Mi opini√≥n es que se basa en dos pilares. Uno es el complejo de investigaci√≥n biom√©dica, financiado principalmente por el Instituto Nacional de la Salud, o NIH, y el segundo pilar es el Servicio de Salud P√ļblica, que en estos d√≠as act√ļa sobre todo a trav√©s de los Centros para el Control de la Enfermedad, o CDC. De hecho, observando sobre todo la historia de estas dos organizaciones podemos empezar a comprender por qu√© la ciencia no s√≥lo ha sido encarrilada por la hip√≥tesis del VIH, sino que no ten√≠a m√°s opci√≥n que hacerlo.

National Institute of Health (NIH).Muy sencillamente, el NIH comenz√≥ en 1887 como algo llamado el Laboratorio Higi√©nico. Entonces era muy peque√Īo. En realidad era una rama del Servicio de Salud P√ļblica, que a su vez era una rama de la Marina. Surgi√≥ de la Marina; ha mantenido su conexi√≥n militar. Este es el motivo por el que el Cirujano General lleva su uniforme blanco; tiene un rango real dentro de la estructura militar. En caso de guerra, o en caso de emergencia nacional, los oficiales del Servicio de Salud P√ļblica mantienen sus rangos de oficiales dentro de la jerarqu√≠a militar.

Estos fueron los comienzos del NIH. Era una agencia secundaria bastante peque√Īa. En los a√Īos 30, el Congreso cre√≥ el Instituto Nacional del C√°ncer, que fue la primera divisi√≥n del NIH centrada en un tema particular, y gradualmente se convirti√≥ en los Institutos Nacionales de la Salud -en plural-; antes hab√≠a sido el Instituto Nacional de la Salud.

El punto de ruptura ocurrió básicamente tras la Segunda Guerra Mundial, en la epidemia de polio. Hubo una transición; debido a un escándalo y conmoción política, un hombre llamado James Shannon se convirtió en el director de los NIH en 1955.

James Shannon quer√≠a crear el mayor organismo de investigaci√≥n cient√≠fica de la historia, y en concreto quer√≠a modelar la investigaci√≥n biom√©dica del Proyecto Manhattan -grandes sumas de dinero, pisar el acelerador y la ciencia quiz√°s ir√≠a m√°s r√°pido y mejor-. Desde 1956, el presupuesto de los NIH ha crecido todos los a√Īos, fuera de control. El resultado en ese momento fue que el torrente de dinero se dirigi√≥ a la guerra contra la polio. Formaron a los vir√≥logos contra la polio -David Baltimore es un ejemplo- y esas personas continuaron tras el final de la epidemia de polio, alrededor de 1960, para abordar el c√°ncer, y finalmente dominar la guerra contra el c√°ncer. Pero todos eran por su formaci√≥n vir√≥logos. Fue durante los sesenta cuando contemplamos el ascenso de gente como Howard Temin tambi√©n, y Robert Gallo.

¬ŅEst√°s diciendo que estaban buscando una causa v√≠rica del c√°ncer?.

Sólo buscaban una causa vírica del cáncer. Nunca se pensó en ninguna otra cosa. Todos los virólogos estrella, que en los sesenta tenían el control de la ciencia -por el nuevo dinero concedido a los NIH les había convertido en la central eléctrica de una agencia general en vez de una agencia secundaria- les había colocado en una posición dominante, debido a que ellos habían recibido todo o prácticamente todo el nuevo dinero. Por tanto, los virólogos dominaban la guerra contra el cáncer. Hasta la fecha lo siguen haciendo.

¬ŅQu√© hay de los aspectos t√≥xicos del c√°ncer producidos por radiaci√≥n, venenos o factores ambientales? ¬ŅEst√°n los NIH tambi√©n detr√°s de eso?.

Los NIH crearon de hecho un programa que empez√≥ en 1962, seg√ļn recuerdo, para buscar carcin√≥genos qu√≠micos en el ambiente, y esto cre√≥ un peque√Īo pero a√ļn as√≠ descomunal programa dentro de la biomedicina, que empez√≥ a acusar incluso a trazas de sustancias que est√°n muy lejos de ser relevantes para tu c√°ncer. Son apenas detectables en el entorno, pero como a los hombres se les estaba pagando entonces a tiempo completo, s√≥lo para encontrar tales sustancias, incluso las m√°s peque√Īas cantidades de una sustancia qu√≠mica bastaban para acusarla del c√°ncer. Hubo varios programas desmesurados, pero el mayor con mucho es el programa de virus y c√°ncer, que comenz√≥ oficialmente en 1964, pero que en realidad hunde sus ra√≠ces un poco antes, en la guerra contra la polio. Lo que ocurri√≥ fue que se produjo una transici√≥n a las enfermedades lentas como el c√°ncer, la esclerosis m√ļltiple, el Alzheimer, o la diabetes. Pero los virus r√°pidos no son compatibles con las enfermedades lentas. El virus te invade hoy; tu sistema inmunol√≥gico lo neutraliza, y entonces una enfermedad lenta te ataca a√Īos despu√©s.

¬ŅC√≥mo pudieron los vir√≥logos conectar de alguna forma sus virus r√°pidos con las enfermedades lentas? Bueno, a principios de los sesenta llegaron algunos vir√≥logos que simplemente inventaron la noci√≥n de virus lentos, que lleg√≥ a ser recompensada con el Premio Nobel en 1976.

¬ŅQui√©nes fueron?.

Fue Carlton Guidacheck. Por supuesto, una vez que el concepto de virus lentos -que pueden actuar incluso despu√©s de haber sido eliminados del organismo por el sistema inmunol√≥gico- lleg√≥ a ser aceptado, fue posible acusar de forma cre√≠ble a un virus de cualquier enfermedad, sin importar lo poco infecciosa que fuera la enfermedad. As√≠ procedieron con el c√°ncer, y en el momento en que se present√≥ el SIDA, en cuanto se dieron cuenta de que el SIDA era un nuevo carro al que subirse, un nuevo desfile, si prefieres, todos los cazadores de virus controlaron desde el principio las riendas del poder en las instituciones de investigaci√≥n biom√©dica, y as√≠ naturalmente dominaron la investigaci√≥n sobre el SIDA -literalmente desde antes de la primera publicaci√≥n sobre el SIDA. La primera persona que describi√≥ casos de SIDA, Michael Gottlieb, de Los Angeles, al describir cinco hombres homosexuales con neumon√≠a por Pneumocystis Carinii- ya estaba √©l mismo sugiriendo que estaba producido por un virus del tipo del herpes, el citomegalovirus. Despu√©s se acus√≥ al virus de Epistein-Barr, al HTLV-1, y finalmente al VIH. Fue el resultado de que los cazadores de virus se encontrasen en una posici√≥n dominante en las instituciones. Es la raz√≥n por la que no se ha responsabilizado del SIDA a una bacteria, una causa ambiental o una causa toxicol√≥gica. Los cazadores de virus controlaban la investigaci√≥n biom√©dica y las instituciones de investigaci√≥n biom√©dica, y lo hab√≠an estado haciendo desde la guerra contra la polio, y lo hab√≠an estado haciendo porque los NIH eran una agencia gubernamental sobrealimentada que de hecho hab√≠a creado la mayor organizaci√≥n de investigaci√≥n cient√≠fica de la historia del mundo -m√°s t√©cnicos llevando ropas de laboratorio, reproduciendo mec√°nicamente cada d√≠a m√°s datos-. Esto empeora cada a√Īo.

¬ŅCu√°nto dinero gastan cada a√Īo?.

Ahora los NIH est√°n gastando unos diez mil millones de d√≥lares (Aproximadamente un bill√≥n trescientas mil pesetas) al a√Īo. Y lo que se consigue con esto, es que cuantos m√°s datos reproduces, menos tiempo y capacidad tienes para pensar en los datos o interpretarlos, y as√≠ por supuesto s√≥lo caes cada vez m√°s profundamente en el pozo del VIH.

El segundo pilar que has mencionado es el aspecto sanitario de esto, a saber, los Centros para el Control de la Enfermedad.

Robert Gallo.Ahora tenemos la otra pregunta, que es: la primera identificaci√≥n oficial de casos de SIDA tuvo lugar en junio de 1981. Desde ese momento pasaron menos de tres a√Īos, hasta abril de 1984, cuando Bob Gallo dio una conferencia de prensa y declar√≥ oficialmente, y convirti√≥ en un axioma federal, que el SIDA estaba causado por el VIH, un retrovirus.

Esto se declar√≥ sin que se hubiera publicado ning√ļn art√≠culo cient√≠fico.

No hab√≠a publicado art√≠culos sobre ello, y lo declar√≥ en una conferencia de prensa, y se convirti√≥ en un axioma. Ahora bien, los cazadores de virus dominaban las instituciones, todav√≠a lo hacen, y acusan a un virus de cualquier enfermedad a la que echen mano. Sin embargo, normalmente van bastante despacio. La enfermedad tiene que existir durante mucho tiempo antes de que la perciban y empiecen a buscar un virus. De otra forma no prestan atenci√≥n. El c√°ncer ha existido durante miles de a√Īos de historia registrada, y tambi√©n otras enfermedades. El SIDA estaba considerado nuevo, y estaba atacando sobre todo a varones homosexuales y consumidores de drogas intravenosas, y estos no eran grupos a los que alguien estuviera inclinado a prestar atenci√≥n. Los cazadores de virus ten√≠an cosas m√°s importantes en la cabeza. El mismo Gallo no estaba interesado en encontrar un virus del SIDA. Estaba m√°s interesado buscando un virus de la leucemia, y estaba observando los retrovirus.

As√≠ que la pregunta es, ¬Ņc√≥mo pasamos del descubrimiento de una enfermedad que afectaba a grupos marginales de la sociedad a, tres a√Īos despu√©s, tener a los cazadores de virus acusando ya de ella a un virus espec√≠fico? Esto es una enorme haza√Īa. Para decirlo brevemente, lo puedes descubrir en el Servicio de Salud P√ļblica, pero en concreto en los activistas de la salud p√ļblica, y para comprender a este tipo de gente tienes que comprender que los cuerpos de funcionarios comisionados del Servicio de Salud P√ļblica no eran siquiera cient√≠ficos investigadores. No estoy hablando ahora del tipo moderno de investigador cient√≠fico de los NIH; estoy hablando de los primeros funcionarios comisionados del Servicio de Salud P√ļblica. Su funci√≥n era llevar uniformes e intentar controlar y ocuparse de las epidemias yendo por las ciudades de los Estados Unidos, poniendo cuarentenas, realizando controles de emergencia, intentando cerrar zonas comerciales -creando un gran resentimiento por parte de la poblaci√≥n local-, y en ning√ļn caso hay ninguna prueba de que sus medidas tuvieran √©xito. Pero ellos estaban orgullosos de considerarse a s√≠ mismos activistas, intentando contener epidemias en favor de la salud general, en favor del bien p√ļblico.

La encarnaci√≥n moderna de los movimientos de salud p√ļblica y de esos activistas, que no eran investigadores cient√≠ficos, pero que estaban orgullosos de ser activistas, son los Centros para el Control de la Enfermedad, que comenzaron controlando la malaria en zonas de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, con base en Atlanta, Georgia, donde todav√≠a residen. En los cuarenta se le redenomin√≥ Centro de las Enfermedades Transmisibles. Puedes ver en el nombre que estaba sesgado hacia las enfermedades infecciosas, porque las enfermedades infecciosas crean miedo en la poblaci√≥n, y eliminan mucha resistencia contra medidas por lo dem√°s draconianas. Su sesgo, por supuesto, era siempre buscar -lo que hacen es intentar definir n√ļcleos de mayor incidencia de enfermedades, intentar hacer aparecer a las enfermedades como infecciosas, para justificar sus medidas de mano dura para contener y controlar la enfermedad. Si es infecciosa, la gente le teme m√°s.

Hay mucho m√°s acerca de esto en las cintas y en tu libro. Pero me dijiste hace poco que el CDC est√° intentando definir la violencia y los cr√≠mienes relacionados con armas de fuego como n√ļcleos de enfermedad epid√©mica.

Es cierto. Por supuesto no est√°n llamando a la violencia ¬ęenfermedad infecciosa¬Ľ, pero est√°n intentando tratarla como una enfermedad con quiz√°s alg√ļn tipo de causa ambiental. Piensan que pueden curar la violencia con dos medidas principales: una es el control de armas; piensan que si te libras de las armas, entonces por supuesto las pandillas dejar√°n de buscar sus armas autom√°ticas por todo el submundo; y, segundo, que si financias a las pandillas y sus organizaciones, sus grupos de primera l√≠nea que est√°n creando disturbios y violencia, entonces les inducir√°s a volverse pac√≠ficos.

¬ŅDe d√≥nde has sacado esto?.

Centers Disease Control (CDC).De art√≠culos publicados por los mismos funcionarios de los CDC, que nos est√°n presentando su estrategia para, textualmente, ¬ęc√≥mo detener la epidemia de violencia¬Ľ. Creen que puesto que es una epidemia o enfermedad, no deber√≠a ser castigada. No puedes llenar las celdas o los corredores de la muerte con esta gente. En vez de eso deber√≠as darles dinero y quitar las armas a todo el mundo.

Los Centros para el Control de la Enfermedad han tenido tres programas principales a trav√©s de los cuales pueden hacer aparecer a las enfermedades como infecciosas y hacer que todo el mundo muestre su acuerdo con ello. Uno es que a principios de los 50 formaron una unidad especial, una unidad de √©lite semisecreta, que ahora es casi totalmente secreta, denominada Servicio de Inteligencia para Epidemias, o EIS. Los reci√©n graduados de las facultades de medicina, o biolog√≠a o quiz√°s de odontolog√≠a, o de algunas otras cosas, es decir, de departamentos de sanidad, son reclutados tras la graduaci√≥n para realizar un curso de varias semanas, y despu√©s destinados a una misi√≥n activa de dos a√Īos, pagada por los CDC, en diversos departamentos de sanidad locales y estatales, para convertirse en los ojos y los o√≠dos del CDC -una red de inteligencia invisible que observa los menores n√ļcleos de enfermedad y, cuando al CDC le parece oportuno, las convierte en emergencias nacionales-. Vimos este tipo de manipulaci√≥n c√≠nica en la epidemia de gripe asi√°tica de 1957. Lo vimos en los 60 con n√ļcleos de leucemia, que intentaron hacer parecer infecciosa. Lo vimos en la epidemia de gripe porcina, que nunca se materializ√≥, en 1976, y con la epidemia de enfermedad del legionario, ese mismo a√Īo. Y lo hemos visto m√°s recientemente con la enfermedad de Lyme, con la neumon√≠a por virus Hantaan, y as√≠ una cosa tras otra.

Epidemic Intelligence Service (EIS).Despu√©s de esos dos a√Īos, todos los miembros del EIS se convierten en parte de un cuerpo permanente de oficiales en reserva del CDC, que podr√≠an ser llamados a filas en caso de emergencia nacional o en √©poca de guerra, para servir como oficiales con sus rangos respectivos, con poder real en emergencias. Hoy, muchas de estas personas, situadas en fundaciones, compa√Ī√≠as importantes, los nuevos medios de comunicaci√≥n, el despacho del Cirujano General y otras posiciones pol√≠ticamente clave, act√ļan como defensores silenciosos del CDC, repitiendo los puntos de vista del CDC donde quiera que necesiten apoyo. As√≠ que, por supuesto, es una red muy influyente, y deber√≠a a√Īadir que hace aproximadamente un a√Īo, debido a las excesivas peticiones externas de directorio de miembros del EIS, el CDC ha suprimido recientemente la disponibilidad de este directorio. No quieren que la gente se siga enterando de lo que es la pertenencia.

Algunos de estos miembros tienen posiciones elevadas en los medios de comunicación.

Lawrence K. Altman.Es cierto. Por ejemplo, el escritor m√©dico jefe del New York Times, Lawrence Altman, es un graduado de los a√Īos 60 del EIS.

El otro programa que mantiene el CDC es denominado programa de asociaciones. Básicamente, conceden becas a organizaciones privadas -en algunos casos incluso creando organizaciones privadas- supuestamente para extender la educación, lo que significa la línea de partido del CDC. Pero, de hecho, repartiendo este dinero, el CDC crea y compra influencias en organizaciones que no parecen estar conectadas con el CDC, al menos oficialmente. Así, por ejemplo, ha dado dinero a grupos médicos como la Cruz Roja Americana, a organizaciones de hemofílicos, y a grupos de activistas por los derechos de los homosexuales y contra el SIDA.

¬ŅY todo esto est√° cuidadosamente documentado en tu libro?.

Cierto. De hecho listamos una serie de organizaciones financiadas, y estudi√© algunas de ellas en mi √ļltimo art√≠culo en Rethinking AIDS. Hay listas enormes, y yo s√≥lo estoy empezando a descubrir muchas de las organizaciones que est√°n financiadas por este programa de asociaci√≥n con lo que llaman ¬ęorganizaciones con base en la comunidad¬Ľ. Mirad, la idea es -el CDC lo dice con un lenguaje ligeramente distinto. Ellos dicen, bueno, estas organizaciones pueden llegar a las poblaciones de sus respectivas zonas de forma m√°s eficaz que nosotros. Este es un lenguaje codificado, por supuesto, para decir que es m√°s cre√≠ble cuando parece provenir de organizaciones privadas sin conflicto de intereses.

¬ŅQu√© tipo de dinero est√° implicado -tipos de cantidades m√≠nimas que pueden dar-? ¬ŅDan dinero a ACT-UP o a grupos similares?.

A√ļn no he sido capaz de probar lo de ACT-UP. Podr√≠a demostrar la conexi√≥n con varios grupos de activistas del SIDA. Pero no quiero nombrarlos hasta que pueda probarlo.

¬ŅCu√°l es el grupo m√°s insospechado financiado por el CDC que has encontrado?.

Bueno, d√©jame nombrar dos ejemplos. En el lado de los activistas del SIDA, el lado de los derechos de los homosexuales en el debate sobre el SIDA, como se ha constituido p√ļblicamente, han financiado la National Association for People with AIDS (Asociaci√≥n Nacional para Gente con SIDA). Es una organizaci√≥n militante en favor de los derechos de los homosexuales, pero coordina una buena parte del movimiento de activistas del SIDA.

Y también financian la otra parte del asunto.

Simult√°neamente financian a Americans for a Sound AIDS Policy (Americanos para una Pol√≠tica del SIDA Prudente), que ha asesorado sobre derechos religiosos, y era el primer grupo asesor de William Dannemeyer, congresista. As√≠ que el CDC estaba financiando a los dos grupos al mismo tiempo, y el hecho es que mientras las dos partes debat√≠an temas que eran ardides para apartar la atenci√≥n del tema principal, por decirlo as√≠, estaban de acuerdo en una cosa, y es que necesitamos medidas de sanidad p√ļblica m√°s poderosas, y que los del CDC eran buenos chicos. Este es un ejemplo del tipo de cosas que financian. Los fondos pod√≠an oscilar, seg√ļn infiero, desde unos miles o decenas de miles de d√≥lares, hasta millones de d√≥lares, como en el caso de la Cruz Roja. Depende de la cantidad de dinero que se necesite para sobornar a un grupo. Algunos de estos grupos estaban creados completamente con fondos del CDC.

¬ŅPor ejemplo?.

Por ejemplo, Americans for a Sound AIDS Policy. As√≠ que el CDC, con sus funcionarios del EIS, y con su programa de asociaciones, ha creado c√≠rculos de influencia mucho m√°s lejos de su propia existencia inmediata, donde gran parte de su influencia no est√° reconocida como procedente del CDC. As√≠ que tenemos lo que parece ser una marejada de apoyo para cualquier postura del CDC, que en realidad est√° orquestado por el Servicio de Salud P√ļblica y en concreto por el CDC.

Para ilustrar como utilizan esto en el SIDA en palabras sencillas, la red del EIS estaba fuertemente implicada en la identificaci√≥n de los primeros casos de SIDA, los cuales ni siquiera formaban un n√ļcleo. Los primeros cinco casos de SIDA no se conoc√≠an entre s√≠. No ten√≠an ninguna conexi√≥n entre s√≠. Ni siquiera se hab√≠an conectado por encuentros sexuales an√≥nimos o algo de lo que tengamos conocimiento. Pero encontraron a los cinco y los definieron como un n√ļcleo, arbitrariamente. De ellos, pasaron a redefinir enfermedades que exist√≠an en hemof√≠licos, en consumidores de drogas intravenosas, en haitianos, en africanos, en dondequiera que fueran, con la finalidad de hacer aparecer la epidemia de SIDA como infecciosa. La opini√≥n dominante entre los pocos cient√≠ficos que observaban el SIDA desde el mismo comienzo era que deb√≠a estar causado por drogas, en concreto por poppers, que eran incre√≠blemente populares en la comunidad homosexual. Esta era la opini√≥n que estaba atacando, y ten√≠an que hacer que el SIDA pareciera infeccioso. Lo lograron con esos estudios de n√ļcleos, al redefinir enfermedades de otros grupos. El EIS ha sido un instrumento para esto, y el programa de asociaciones, desde 1984, cuando comenz√≥ para el proyecto del SIDA, ha sido un instrumento para crear lo que parece ser un apoyo espont√°neo del punto de vista de los activistas de la sanidad p√ļblica del SIDA, y para acusar a un virus, desde todos los sectores.

Debo decir también que este es el motivo por el que los cazadores de virus prestaron atención al SIDA -porque el CDC les llamó la atención sobre ello y lo hicieron parecer infeccioso-, y mientras tanto los cazadores de virus, que dominaban en el NIH y en las universidades financiadas por el NIH, saltaron sobre él y escogieron su virus favorito, un retrovirus, al que acusaron del SIDA.

Es este Servicio de Salud P√ļblica, que gasta muchos miles de millones de d√≥lares de nuestros impuestos, el que ha creado en este sentido u otro esta hip√≥tesis del VIH, y el que la defiende hasta el l√≠mite de sus fuerzas. Creo que la √ļnica forma en que vamos a lograr enfrentarnos con esto y romper de verdad el dominio de la hip√≥tesis del VIH, y prevenir futuras cat√°strofes como √©sta, lo que ser√° inevitable, es empezar a recortar radicalmente el Servicio de Salud P√ļblica, quiz√°s suprimiendo algunas agencias.

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Notas:

1. Creemos que este material es tan importante para nuestros lectores que estamos haciendo algo que a vuestro económicamente modesto editor le parece imposible: estamos ofreciendo gratuitamente a todos los suscriptores y firmantes una entrevista completa en cinta de cassette de 60 minutos con Brian y/o una transcripción escrita de la misma. La calidad de sonido es mucho mejor que en las cassettes anteriores (los editores voluntariosos terminan por aprender), y el material es más amplio que el de esta entrevista. Sin embargo, si alguno de vosotros se siente generoso, por favor, incluye 10 dólares cuando solicites la cassette -¡pero no permitas que el dinero te impida oír este material!-.

2. En el n√ļmero 37 de la Revista de Medicinas Complementarias publicamos un art√≠culo de este autor sobre la invenci√≥n de la PCR.

Contacto: Brian J. Ellison, 1756 Carmel Dr., Apt. 314, Walnut Creek, CA 94596 EEUU.

Art√≠culo publicado en el libro ¬ęRepensar el SIDA¬Ľ. Edita: Asociaci√≥n de Medicinas Complementarias (A.M.C.).


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