Este Madrid aburre a todo el mundo

Apr 14 2009 @ 04:44am
Por: Alvaro Villalta
Publicado en: Fútbol



Los silbidos que partieron de la grada del Santiago Bernabéu el pasado domingo no fueron producto de un mal arbitraje ni de la actuación de un futbolista en concreto ni de un cambio inconveniente. Iban dirigidos al penoso fútbol que desplegó el Real Madrid ante un timorato Valladolid. El fútbol blanco aburre a las ovejas... y esto no es nuevo esta temporada. Ni las protestas de los seguidores.

Juande Ramos pierde crédito, si lo que quiere es seguir estando en el banquillo del Real Madrid la próxima temporada, ante la opinión pública con partidos tan aburridos como el del domingo. El técnico se escuda en que lo importante es seguir sumando, pero él sabe que por mucho que el Madrid acumule puntos las exigencias del club están, también, muy por encima de eso.

Las estadísticas lo demuestran. ?Torres más altas? cayeron en la institución bñanca. Empezando por Radomir Antic, que siendo líder destacado se fue a la calle por su fútbol plano durante la etapa presidencial de Ramón Mendoza; pasando por Fabio Capello, cuyo patadón y tentieso le dio un campeonato de Liga y aún así se prescindieron de sus servicios porque no daba espectáculo, y terminando en Schuster, que sí daba espectáculo... ¡y qué espectáculo! El preparador manchego puede ir tomando nota de lo que le ocurrió a sus colegas en el pasado.

Ante el Valladolid sólo se salvaron ciertas individualidades, como Higuaín o Pepe, cuando el equipo tuvo el balón. Sin él, cumplió porque no encajó ningún gol, pero cuando controló la pelota se atisbó impotencia para crear jugadas; inmovilismo total en los desmarques; nulidad insoportable en el intento de paredes; inoperancia en la fabricación de fútbol; imprecisión desesperante en el pase... Tanto es así que Juande acabó cambiando a Huntelaar que se fue al banquillo tan aburrido o más que el público ante la falta de balones para rematar dentro del área. Casi lo debió agradecer el centro delantero tulipán, que sólo contacto con el esférico cuando bajó al centro del campo para apoyar jugadas.

Juande y los jugadores saben que sólo les está salvando de ir a la hoguera las victorias que están acumulando -43 puntos de los últimos 45 disputados- y que les mantiene vivos en una Liga en la que el líder Barcelona destaca exactamente por lo contrario.

También gana, pero juega al fútbol de cine. Y esto, precisamente, duele mucho más al madridismo, que se mantiene paciente por esa posibilidad de que el máximo rival pinche y puedan arrebatarle el título aunque sea jugando mal. Sin embargo, si resulta que es el Madrid el que pincha antes del 2 de mayo, fecha en la que el Barcelona visitará el Santiago Bernabéu, y sus posibilidades de quitarle la Liga ya pasarían a ser utópicas, la grada puede hablar alto y fuerte contra un entrenador que no acaba de meter en cintura táctica, ofensivamente hablando, a unos futbolistas que son incapaces de crear fútbol de la talla del escudo que llevan cosido al pecho.

El tostón del pasado domingo no ha pasado inadvertido para nadie. Incluso para Sergio Ramos, que abandonó el estadio en el descanso para irse a los toros y es que el primer tiempo del Real Madrid ante el Valladolid fue muy duro para el fútbol y para los aficionados, quienes empezaron a abandonar las gradas en bloque faltando quince minutos para el final. Y es que el Madrid llevó la contraria a la fecha tan señalada como era el Domingo de Resurrección, dando la sensación de estar cada vez más muertos futbolísticamente hablando. Y Juande tiene mucha culpa de no poner las pilas a los suyos. Salvo que los jugadores le estén toreando y, por lo visto, suena a eso.