La Leche, ŅMala para la Salud? 10 Consecuencias de su Consumo

May 31 2010 @ 06:06pm
Por: Carlos Eduardo
Publicado en: Salud
Los seres humanos somos los √ļnicos en la naturaleza que ingerimos leche de otro animal y que, adem√°s, la seguimos tomando por muchos a√Īos posterior al periodo de lactancia.



La leche animal y sus derivados se encuentran actualmente entre los alimentos de mayor consumo del mundo. Se habla inmensamente de sus propiedades nutritivas y lo imprescindibles que son para crecer sanos y fuertes as√≠ como tambi√©n para evitar la artritis por su contenido en calcio. Pero, ¬Ņes eso verdad o una vez m√°s hemos sido enga√Īados y m√°s bien se trata de productos no precisamente saludables que causan muy diversas patolog√≠as?

Si nos detenemos un poco a reflexionar, concluimos que la leche que produce cada especie mam√≠fera es √ļnica y espec√≠ficamente para su especie en s√≠ y no para la de otra especie; cada animal tiene su propia estructura biof√≠sica. Los nutrientes que la leche de vaca puede tener han sido creados de esa manera porque es lo que necesita su cr√≠a para desarrollarse. Obviamente la composici√≥n de cada leche var√≠a en funci√≥n del animal, de la raza, del alimento que haya recibido, de su edad, del periodo de lactancia, de la √©poca del a√Īo y del sistema de orde√Īo, entre otras variables. Pero ve√°moslo de manera sencilla: Las vacas tienen 4 est√≥magos, nosotros solo tenemos 1. La edad de madurez de una vaca se alcanza a los 2 a√Īos y no siguen tomando leche, ¬ŅPor qu√© nosotros hemos de hacerlo? ¬Ņes realmente saludable ingerir leche y productos l√°cteos?

El principal componente de la leche es el agua. Su presunto inter√©s nutritivo radica en que adem√°s contiene grasas (√°cidos grasos saturados y colesterol), prote√≠nas (case√≠na, lactoalb√ļminas y lactoglobulinas), hidratos de carbono (lactosa, fundamentalmente), vitaminas (cantidades moderadas de A, D y del grupo B) y minerales (f√≥sforo, calcio, zinc y magnesio).

El Calcio

La mayoría de personas creemos que tomar leche es nutritivo, de hecho los nutricionistas occidentales la recomiendan para mantener la salud, sobre todo la de los huesos.

Millones de norteamericanos prácticamente la toman en lugar de agua. Sin embargo es precisamente en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de leche, donde más incidencia de osteoporosis hay entre su población.

El Proyecto Cornell Oxford-China de Nutrici√≥n, Salud y Medio Ambiente demostr√≥ -entre otras cosas- que la leche animal desmineraliza a los adultos. Comprob√≥ que las mujeres que no tomaban leche de vaca y su √ļnico alimento eran el arroz, los vegetales, la soja y sus derivados no padec√≠an osteoporosis. Y que, sin embargo, si dejaban esa dieta e introduc√≠an la leche de vaca sus niveles de calcio bajaban y aumentaba la incidencia de esa patolog√≠a.

El trabajo del doctor William Ellis, ex presidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada, estableció que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan los niveles más bajos de calcio en sangre. Agregando que tomar mucha leche implica ingerir grandes cantidades de proteínas lácteas y éstas producen un exceso de acidez que el organismo intenta compensar mediante la liberación de minerales alcalinos.

Como información adicional: una de cada 10.000 mujeres muere de cáncer de mama en China mientras que sólo en el Reino Unido las cifras oficiales hablan de una de cada 12.

La propia Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS) afirma que el n√ļmero de hombres que padecen este c√°ncer en China es de 0,5 por cada 10.000 mientras que en el Reino Unido la cifra es 70 veces mayor. La clave est√° pues, sin duda, en el consumo de l√°cteos.

LA CASE√ćNA DE LA LECHE

La case√≠na es uno de los principales componentes de la leche. Los valores de case√≠na encontrados en la leche son aproximadamente el doble que la leche materna. Pues bien, se sabe que el ni√Īo lactante asimila completamente las case√≠nas de la leche materna... pero no las de la leche de vaca. Tales prote√≠nas s√≥lo se digieren parcialmente por el efecto neutralizador de la leche sobre la acidez g√°strica, indispensable para su ruptura.

¬ŅY qu√© efectos provoca esa sustancia viscosa que es la case√≠na animal en nuestro organismo? Pues hay que decir que en algunas personas se adhiere a los fol√≠culos linf√°ticos del intestino impidiendo la absorci√≥n de otros nutrientes (de hecho la case√≠na se utiliza como pegamento para papel, madera, etc.).

LAS GRASAS DE LA LECHE

La leche humana contiene 45 gramos de l√≠pidos por litro de los que el 55% son √°cidos grasos poliinsaturados y un 45% saturados. Y tiene, sobre todo, un elevado contenido en √°cido linoleico, precursor de prostaglandinas y leucotrienos antiinflamatorios. En cambio la leche de vaca -la m√°s consumida- contiene un 70% de √°cidos grasos saturados y un 30% de poliinsaturados. Una estructura que favorece la formaci√≥n de prostaglandinas y leucotrienos inflamatorios. La pasteurizaci√≥n y la homogeneizaci√≥n provocan que las grasas saturadas atraviesen las paredes intestinales en forma de peque√Īas part√≠culas no digeridas lo que inexorablemente aumenta los niveles de colesterol y grasas saturadas en sangre. Adem√°s el contenido en colesterol de la leche es superior al de otros alimentos famosos por ser ricos en ese elemento. De hecho algunos pa√≠ses ya han retirado la leche de la lista de alimentos fundamentales para la dieta porque se ha observado que los ni√Īos que acostumbran a tomar varios vasos de leche al d√≠a tienen sus arterias en peores condiciones que los que no la toman. Una informaci√≥n que, curiosamente, no parece haber llegado a Estados Unidos pues seg√ļn su Departamento de Agricultura casi el 40% de la comida diaria que ingieren los norteamericanos consiste en leche y/o productos l√°cteos. Lo cual significa que un estadounidense medio toma diariamente s√≥lo con los productos l√°cteos 161 miligramos de colesterol. Y eso es tanto como ingerir ¬°53 lonchas de tocino al d√≠a! Y luego se extra√Īan de que la cuarta parte de la poblaci√≥n norteamericana sea obesa o padezca sobrepeso.

ENFERMEDADES RELACIONADAS CON EL CONSUMO DE LECHE

Ante todo lo expuesto son cada vez más las voces que alertan de la posible relación -más o menos directa- entre el consumo de leche y las dolencias que se relacionan a continuación:

Anemia ferrop√©nica. La mitad del resto de las anemias que se producen en Estados Unidos est√°n relacionadas con el consumo de leche y sus derivados por los peque√Īos sangrados gastrointestinales que la leche puede provocar.

Artritis Reumatoidea y Osteoartritis. Está constatado que los complejos antígeno-anticuerpo generados por la leche se depositan a veces en las articulaciones provocando su inflamación y entumecimiento. Estudios realizados en la Universidad de Florida (Estados Unidos) confirman que los síntomas se agravan en pacientes con Artritis Reumatoidea que consumen leche. Por otro lado, en un artículo publicado en la revista Scandinavian Journal of Rheumatology se afirmaba que en personas afectadas de esa patología que dejaron de ingerir lácteos y tomaron sólo agua, té verde, frutas y zumos vegetales entre 7 y 10 días la inflamación y el dolor disminuyeron significativamente. Agregando que cuando alguno volvía a una dieta lacto-ovo-vegetariana los síntomas reaparecían.

Asma. Se sabe que la leche puede estimular la producci√≥n excesiva de moco en las v√≠as respiratorias y que la alergia a la leche es causa de asma. Adem√°s est√° completamente demostrado que los ni√Īos con exceso de moco y dificultades respiratorias a los que se les retira la leche de vaca mejoran de forma sorprendente.

Autismo. Investigadores italianos descubrieron que los s√≠ntomas neurol√≥gicos de los pacientes autistas empeoran cuando consumen leche y trigo. Se cree que los p√©ptidos de la leche pudieran tener un efecto t√≥xico en el sistema nervioso central al interferir con los neurotransmisores. En sus investigaciones los doctores de la Universidad de Roma notaron una mejor√≠a marcada en la conducta de esos enfermos tras dejar de ingerirla ocho semanas. En su sangre hab√≠a altos niveles de anticuerpos contra la case√≠na, la lactoalb√ļmina y la betalactoglobulina.

Cáncer de estómago. Investigadores del Instituto Nacional de Salud Publica de Morelos (México) encontraron un aumento significativo del riesgo de contraer cáncer de estómago en pacientes que consumían productos lácteos. En los que además consumían carne el riesgo se triplicaba.

C√°ncer de mama. La leche est√° considerada por muchos expertos causa directa de este "tipo" de c√°ncer.

C√°ncer de ovarios. La galactosa -uno de los az√ļcares de la leche- se ha relacionado tambi√©n con el c√°ncer de ovarios. Algunos investigadores consideran que las mujeres que beben m√°s de un vaso de leche entera al d√≠a tienen tres veces m√°s probabilidades de contraer c√°ncer de ovarios que las que no lo ingieren.

C√°ncer de pr√≥stata. Un estudio presentado hace m√°s de veinte a√Īos en una reuni√≥n de la American Association of Cancer Research en San Francisco y publicado en Oncology News ya revelaba, seg√ļn el doctor Chan -epidemi√≥logo de la Universidad de Harvard-, que el consumo de mucha leche y sus derivados est√° asociado con un incremento del riesgo de c√°ncer de pr√≥stata en los hombres. Explicando que ello se puede deber a que el alto contenido de calcio de la leche hace disminuir la cantidad de vitamina D del cuerpo, encargada de proteger del c√°ncer de pr√≥stata a pesar de que la propia leche la contiene. Epidemi√≥logos italianos del Aviano Cancer Center calcularon ese aumento del riesgo y establecieron que es 1,2 veces mayor entre quienes beben de 1 a 2 vasos de leche diaria que entre los que no la consumen. Sin embargo, si se toman dos o m√°s vasos de leche al d√≠a el nivel de riesgo de padecer ese c√°ncer aumenta a 5.

Cáncer de pulmón. Investigadores holandeses concluyeron en 1989 que las personas que toman tres o más vasos de leche diaria tienen dos veces más probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón que los que no la toman. Se ha documentado que existe relación directa entre la hormona somatotropina y el cáncer de pulmón, y entre éste y las dioxinas que contaminan la leche.

Cáncer de testículos. Investigadores británicos descubrieron que también hay relación entre el cáncer testicular y el consumo de leche. El riesgo encontrado fue 7,19 veces mayor que en la población general y aumenta en un 1,39 por cada cuarto de leche adicional que se consume.

Cataratas. Hay una creciente evidencia de la relaci√≥n entre el consumo de leche y las cataratas. Seg√ļn diversos estudios cient√≠ficos las poblaciones humanas que consumen grandes cantidades de productos l√°cteos tienen mayor incidencia de cataratas que aquellos que los evitan. Este defecto se ha relacionado con la lactosa y la galactosa. Siendo la relaci√≥n m√°s evidente entre la mujeres que entre los hombres. El tipo m√°s frecuentemente es la catarata cortical.

Colitis ulcerosa. También el consumo de leche se ha asociado a esta dolencia.

Colon irritable. Hay diversos estudios que vinculan igualmente la ingesta de leche con el desarrollo de esta patología.

Diabetes Mellitus Tipo I. Diferentes investigaciones demuestran que los lactantes alimentados con leche de vaca presentan un mayor riesgo de padecer diabetes insulinodependiente -conocida como diabetes tipo I- ya desde su ni√Īez. Un estudio publicado en la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra identifica la leche como "elemento responsable o factor desencadenante en algunas personas gen√©ticamente sensibles" . Los m√©dicos que realizaron la investigaci√≥n descubrieron que los diab√©ticos analizados ten√≠an unos niveles de anticuerpos m√°s altos de lo normal que reaccionaban con una prote√≠na de la leche llamada suero de alb√ļmina bovina atac√°ndola como invasora y destruy√©ndola. Pero resulta que -¬°fatal coincidencia!- una secci√≥n de esa prote√≠na es casi id√©ntica a una prote√≠na de la superficie de las c√©lulas productoras de insulina por lo cual, seg√ļn afirman, las defensas de las personas sensibles a ella terminan atacando a sus propias c√©lulas causando as√≠ su autodestrucci√≥n.

Enfermedades coronarias. Numerosos investigadores relacionan algunos componentes de la leche -el colesterol, las grasas, su alto contenido en calcio, la presencia de xantina oxidasa, etc.- con este tipo de dolencias. En el caso de la enzima bovina xantina oxidasa se sabe que s√≥lo causa problemas cuando la leche es homogeneizada y que su da√Īo se centra en los vasos sangu√≠neos. La posible explicaci√≥n est√° en que esta enzima atravesar√≠a intacta las paredes intestinales, se trasladar√≠a a trav√©s de la sangre y destruir√≠a el masm√≥geno, uno de los componentes de las membranas de las c√©lulas que forman el tejido cardiaco. Uno de esos investigadores es el doctor Kurt Oster, jefe del servicio de Cardiolog√≠a del Hospital Park City en Bridgeport (Estados Unidos). Durante un periodo de casi cuatro a√Īos Oster estudi√≥ a 75 pacientes que sufr√≠an angina de pecho y arteriosclerosis. Pues bien, se elimin√≥ la leche de sus dietas y se les dio √°cido f√≥lico y vitamina C -ambas combaten la xantina oxidasa- y en todos los casos el dolor disminuy√≥.

Estre√Īimiento. La leche es causa conocida de estre√Īimiento en ni√Īos y ancianos. Su eliminaci√≥n de la dieta y un mayor consumo de vegetales y fibra suele resolver ese problema. Asimismo, tanto el estre√Īimiento cr√≥nico como las lesiones perianales se han asociado con una clara intolerancia a la leche de vaca.

Fatiga cr√≥nica. Seg√ļn un estudio realizado con ni√Īos en Rochester (Nueva York) en 1991 beber leche aumenta 44,3 veces el riesgo de padecer esta enfermedad.

Incontinencia urinaria. Muchos ni√Īos que mojan las s√°banas ya crecidos dejan de hacerlo en cuanto eliminan de su dieta la leche, los productos que la contienen y los derivados l√°cteos.

Intolerancia a la lactosa. Para poder ser utilizada por nuestro organismo este az√ļcar de la leche debe ser previamente hidrolizado y eso se consigue gracias a una enzima llamada lactasa que va desapareciendo lentamente cuando comienzan a salirnos los dientes. Parece que en la raza blanca la lactasa permanece durante m√°s tiempo que en la raza negra. Algo que podr√≠a deberse a la relaci√≥n existente entre la melanina y la lactasa. Las personas que viven en lugares fr√≠os tendr√≠an por eso la piel m√°s blanca a fin de aprovechar al m√°ximo las radiaciones solares y sintetizar vitamina D para fijar el calcio.

Se ha observado tambi√©n que en la mayor√≠a de las personas que no producen lactasa o lo hacen a niveles muy bajos la lactosa no hidrolizada pasa al intestino donde es atacada por las bacterias y las consecuencias son fermentaciones, meteorismo, c√≥licos, diarreas, etc. Todo lo cual provoca la irritaci√≥n de las paredes del intestino e incluso microheridas con p√©rdida de sangre. Y si esas peque√Īas hemorragias se producen de forma continuada acaban provocando deficiencias de hierro.

Linfomas. Un estudio realizado en la Universidad de Bergen (Noruega) durante a√Īo y medio con casi 16.000 pacientes observ√≥ que las personas que consumen dos vasos de leche al d√≠a presentan un riesgo 3,4 veces mayor de padecer linfomas que los que beben menos. El mecanismo por el cual eso se produce todav√≠a no est√° claro a pesar de que se sabe que la leche de vaca puede transmitir el virus de la leucemia bovina.

Otro mecanismo por el cual se pueden contraer linfomas es a través de leche contaminada con dioxinas. En un artículo publicado en el periódico norteamericano The Washington Post se afirmaba que las personas que consumen grandes cantidades de grasa -como carne y productos lácteos son 10 veces más propensas a contraer cáncer, especialmente de pulmón.

Migra√Īa. Se ha comprobado experimentalmente que cuando se suprime la leche de la dieta de pacientes afectos de migra√Īa se reducen significativamente sus s√≠ntomas.

O√≠dos, garganta y sinusitis. En 1994 la revista Natural Health publicaba una serie de hallazgos que relacionan a la leche con el aumento de las infecciones de los o√≠dos y la garganta. Los estudios demostraron que las am√≠gdalas y las adenoides reduc√≠an su tama√Īo cuando se limitaba el consumo de leche.

Reacciones al√©rgicas. La alergia a las prote√≠nas de la leche de vaca se ha definido como "cualquier reacci√≥n adversa mediada por los mecanismos inmunol√≥gicos a una o m√°s de las prote√≠nas de la leche (case√≠na, alfa lacto-alb√ļmina, betalactoglobulina)".

Sangrado gastrointestinal. El sangrado gastrointestinal secundario a la intolerancia a las prote√≠nas de la leche de vaca en ni√Īos ha sido adecuadamente documentado. Tan serio es el sangrado que se le coloca como una de las causas m√°s comunes de anemia en ni√Īos.

S√≠ndrome de mala absorci√≥n. Investigadores de la Universidad de Helsinki (Finlandia) han comprobado la relaci√≥n entre las prote√≠nas de la leche y el da√Īo a la mucosa intestinal. Este da√Īo es el responsable del s√≠ndrome de mala absorci√≥n que se caracteriza por diarreas cr√≥nicas, v√≥mitos y retardo del crecimiento.

Trastornos del sue√Īo. Estudios realizados en la Universidad Free de Bruselas entre los a√Īos 1986 y 1988 confirmaron la relaci√≥n entre el consumo de leche y los trastornos del sue√Īo en los ni√Īos. √Čste y otros estudios han hallado relaci√≥n entre la alergia a la leche y los problemas para dormir. Todos los s√≠ntomas mejoraban cuando se exclu√≠a la leche de la dieta y empeoraban cuando era reintroducida. El tiempo promedio para notar la mejor√≠a era de cinco semanas. La agitaci√≥n que manifestaban esos ni√Īos tambi√©n mejor√≥.

√ölceras p√©pticas. En el pasado se aconsejaba tomar leche a las personas que padec√≠an problemas estomacales, en especial en caso de √ļlceras. En la actualidad esa pr√°ctica se desaconseja por considerarse peligrosa y porque se sabe que la leche y sus derivados agravan todos los s√≠ntomas. El alivio temporal que sent√≠an esos pacientes se pod√≠a deber simplemente al hecho de que normalmente la leche se tomaba fr√≠a y era la temperatura del l√≠quido lo que hac√≠a mejorar la situaci√≥n transitoriamente.

Otras reacciones provocadas por la leche. Adem√°s de las expuestas existen otras situaciones y dolencias que se relacionan con la ingesta de leche. Por ejemplo la acidosis l√°ctica severa asociada a la alergia a la leche de vaca, el aumento del riesgo de preeclampsia en mujeres sensibles, la dificultad de aprendizaje en ni√Īos o algunos casos de infertilidad femenina. Por √ļltimo es importante se√Īalar que las madres que toman leche de vaca durante el per√≠odo de la lactancia exponen a sus hijos a los riesgos asociados a este alimento.

Esta es una síntesis que he logrado para que se lea más fácil. Si les interesa el artículo completo entren a: http://www.dsalud.com/numero84_1.htm
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