Por Quť se presentan Casos de Enfermedades DifŪciles

Oct 25 2013 @ 03:39pm
Por: Spencer
Publicado en: Salud
Las fuerzas que se encuentran dentro de nosotros son las que verdaderamente curan las enfermedades.[/i]

El hombre volverá al camino que le trazó La Naturaleza.

Quien sabe sobrellevar los males, los vence. [i]-Sentencia 

A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así les parece  - Walter  Scott

El médico debe ser un auxiliador de La Naturaleza no su enemigo. - Paracelso

La medicina sólo puede curar las enfermedades curables. - Sentencia China

La peor de las medicinas es que unas necesitan de otras. -Dr. Humbbard

DEFENDIENDO AL M√ČDICO

Cuando una persona¬† visita y le cuenta de su dolencia reci√©n aparecida, siempre cree que, para el doctor, es cosa f√°cil encontrar el origen del mal. Al fin y al cabo se trata de un eminente galeno que ha estudiado decenas de a√Īos, ha hecho varias especializaciones, posee un laboratorio electr√≥nico sofisticado, equipos con tecnolog√≠a de punta y cuenta con un arsenal de medicamentos que le quitar√°n el mal con una simple f√≥rmula.

La gente cree¬† que el cuerpo humano es como un coche que se lleva al mec√°nico y √©ste, de un simple vistazo, descubre el da√Īo, pide la pieza genuina en el almac√©n de repuestos , la cambia y listo el veh√≠culo.

No saben  que el cuerpo humano  es un organismo más complejo que todos los computadores, cohetes y satélites juntos que existen sobre la tierra. Nuestro cuerpo es una metagalaxia llena de vidas, el cual tiene procesos de infinita complejidad. No sólo lo componen "partes" físicas, sino otras que podemos llamar simplemente  "inmateriales".

Sin temor a equivocarme puedo asegurar que la medicina, en todas sus vertientes y especializaciones, no llega al 1% en el conocimiento del hombre como ser integral. Lo anterior en ning√ļn momento lo digo por demeritar los conocimientos acad√©micos hasta hoy logrados; sino que, al reconocer el 1% de lo que puede ser el conocimiento de La Naturaleza humana en toda su extensi√≥n, le estoy haciendo un halago a la ciencia del hombre.

Al poner en evidencia lo anterior, se nos obliga a empezar con bases sólidas: primero, no desperdiciando ese 1% que nos ofrece la medicina contemporánea ; y acudiendo luego al 99% restante que se encuentra en el poder de La Naturaleza, la cual nos brinda los medios más sabios y sencillos para acudir a ella.

Si quieres que desde ahora se inicie tu proceso curativo ten confianza en que puedes sanar.

PARA NO SUFRIR DESILUCIONES

Acatar la evidencia¬† anterior nos evita sufrir desilusiones cuando, repito: un buen mec√°nico puede entender el 100% del funcionamiento de su veh√≠culo no importa el da√Īo. Puede hasta volver a reconstruir el coche si fuese necesario. No puede hacer lo mismo la medicina con su honroso 1%. No cuenta con "piezas" genuinas y sabemos que el organismo rechaza todo lo que no le sea propio.

No obstante lo anterior, vemos cómo un paciente entra a un hospital del gobierno o clínica calificada y al cuarto de hora sale feliz con la fórmula milagrosa que acabará con su dolencia. No sabe que la mayoría de las enfermedades incurables se debieron a fórmulas  y remedios a la ligera.

En Estados Unidos mueren m√°s de 2000 pacientes al a√Īo solamente por la letra ilegible de la mayor√≠a de los m√©dicos cuando escriben la receta. -Libro Guiness Records 2001

Por otra parte, no es fácil detectar el verdadero mal pues, un efecto que se manifiesta en una parte del cuerpo, puede tener su origen en un sitio distante del mismo. Un dolor en las piernas puede tener su origen en la columna vertebral. Problemas de la dentadura pueden tener su origen en el páncreas  o justo en el intestino. Por ello se necesitan exploraciones completas, realizadas en clínicas con el apoyo de ayudas diagnósticas, para poder aproximarse al origen del mal.

La evidencia anterior nos ense√Īa que no se debe tratar un √≥rgano independientemente¬† (como se hace com√ļnmente) porque el organismo¬† es una fant√°stica¬† "maquinaria" en la cual obran sus partes en sincronismo perfecto, con absoluta precisi√≥n y cooperaci√≥n. Cualquier enfermedad debe ser tratada de una manera integral.

La medicina divide al organismo en partes independientes y de ahí que los especialistas muchas veces no se coordinan entre sí. La Antemedecina  considera el cuerpo como una unidad de unidades que obran siempre al unísono. Sabe que cuando una sola célula ?de los millones de millones que tiene el cuerpo (microorganismos)- se enferma,  todas las demás sienten el impacto y a todas ellas hay que atender. Lo mismo ocurre en el macrocosmos: " No cae la hoja de un árbol sin que se sienta el efecto en la estrella más lejana."     

Quien pone su deseo de sanar y su fe en el corazón, con seguridad aquí va a encontrar los medios para lograrlos.[/box]

ENTRETENIMIENTOS PELIGROSOS

Nadie, que sea experto, duda de los medicamentos esteroides, por ejemplo la cortisona (que no cura en nada la artritis pero quita el dolor y desinflama las articulaciones), son una ayuda. Pero¬† lo que viene despu√©s del abuso prolongado es la inhibici√≥n nada menos que del sistema inmunol√≥gico; con esto brotan afecciones como las √ļlceras, el paciente se queja de depresi√≥n y ello aumenta el nivel de colesterol; se depositan grasas bajo su piel que se notan en moretones, fatiga y, al final, la posibilidad abierta para el temido c√°ncer.

En casos como éstos se recetan reconstituyentes con alto contenido de calcio y vitaminas, pero el organismo no los acepta. Si la solución a la Osteoporosis, por ejemplo,  fuera el calcio, entonces bastaría comprar un kilo. La enfermedad no consiste en la falta de calcio sino en la incapacidad para asimilarlo, sumada a muchas otras más. No todo lo que entra por la boca es asimilado por el simple hecho de que el organismo lo necesite o tenga deficiencia.

He ah√≠ la gran falla de la uroterapia, beber los propios orines por el simple hecho de que tienen f√≥sforo, el cual es excelente para el cerebro. La pregunta clave es: ¬ŅSi el f√≥sforo, y otros elementos contenidos en la orina, una vez entraron por la boca y fueron arrojados, no ocurrir√° lo mismo cuando se vuelvan a ingerir? Obviamente que el organismo los vuelve a desechar y, en cambio, quedar√°n horribles toxinas y exceso de acidez que acabar√°n con los ri√Īones.

Si, por otra parte, lo que se pretende es un efecto homeopático, es una desgracia que la ciencia tenga que recurrir a comer los propios excrementos para intentar sanar, existiendo remedios paradisíacos, como es el caso de las frutas, que sí curan.

LO NATURAL Y LO ARTIFICIAL

La alimentaci√≥n puede ser un proceso demasiado f√°cil y efectivo o demasiado dif√≠cil e inoperante. Los nutrientes, para que sean aceptados, vienen en forma natural ligados con otros nutrientes y √©stos, a su vez, con otros elementos conformando f√≥rmulas tan sabias y complejas que la medicina se encuentra a a√Īos luz de distancia para comprenderlas.

M√°s distantes est√°n a√ļn los reconstituyentes qu√≠micos que presentan f√≥rmulas en potes o envases. En un tarro de reconstituyentes se observa una lista halagadora de elementos en cantidades y condiciones lejanas¬† a las que se encuentran en los productos naturales; sus combinaciones qu√≠micas no son estables y, en muchos casos, pueden afectar la armon√≠a de la digesti√≥n.

Lo importante es que  nadie puede asegurar que vayan al sitio donde el cuerpo los necesita. Si esto fuera cierto, nadie estaría enfermo ni débil, pues bastarían varios tarros de elementos químicos para reparar huesos y órganos. No se puede tomar el asunto de la nutrición tan comercialmente.

El organismo solo puede asimilar lo que digiere, no lo que come.

Todo lo anterior no es con el fin de echar un ba√Īo de agua fr√≠a a quienes sufren de las enfermedades citadas, pues lo mismo ocurre con todas las dem√°s. Lo que se pretende es alertar a las personas para que no tomen un rumbo equivocado al contentarse con tratar s√≥lo los s√≠ntomas y no buscar y atender las verdaderas¬† causas del mal que las aqueja.

En cuanto a la alimentaci√≥n, insisto en que miren otros horizontes. Si la gente comprendiera que, por ejemplo, la pi√Īa contiene calcio suficiente y, lo m√°s grandioso, es que su constituci√≥n "micelizada" (ver Cap√≠tulo 16, Su majestad La micela) realiza el milagro de fijarlo definitivamente en los huesos mediante las combinaciones y f√≥rmulas m√°s perfectas y complejas, que escapan al conocimiento humano, estar√≠a m√°s cerca de una curaci√≥n verdadera.

Realmente se hace m√°s para curar la artritis y la osteoporosis comiendo pi√Īa que llenando el est√≥mago con medicamentos y reconstituyentes de p√©sima absorci√≥n.

Ganarle la carrera a la enfermedad puede definirse como la ciencia de estar completamente preparados.

La Antemedicina trata la enfermedad con pleno conocimiento de causa, suprimi√©ndola de inmediato. Luego utiliza los "medicamentos" necesarios¬† para el efecto, en dosis exactas, a intervalos perfectos. Dichos medicamentos son al extremo refinados y no causan ning√ļn efecto negativo en el cuerpo; no son t√≥xicos y, por lo tanto, no interaccionan con los medicamentos comunes que haya¬† recetado el m√©dico.

Por tales ventajas, no es necesario suprimir el tratamiento a que esté sometido el paciente. La Antemedicina, por el hecho de que aquí se resaltan algunas fallas de procedimientos, no está en contra de la medicina; por lo contrario, la potencializa. Son muchas las condiciones que se entrelazan para crear una enfermedad y, por tanto, deben ser varias las acciones que deben ejecutarse al mismo tiempo para derrotarla.

No existe un impedimento corporal y ninguna razón válida por la cual no podamos curar cualquier afección por rebelde que parezca. La vida es más poderosa que la enfermedad y sólo nos pide una ayuda razonable para actuar.

S√≥lo aquellos que nada esperan del azar son due√Īos del destino.

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