Colapso Mundial del Petróleo y el Consumismo: Nuevas Exploraciones

Feb 26 2011 @ 03:04pm
Por: Felipe IV
Publicado en: Crisis financiera
La mayoría de la gente cree que a medida que derrochan el petróleo sin freno, se están descubriendo nuevos pozos que reemplazan a los nuevos y, además, creen que la tecnología y los satélites husmearán cualquier olor a petróleo ya sea en una selva o en lo profundo del mar para luego perforar un hueco por donde brota el oro negro a mares.



Pueden estar en lo cierto en que mediante la híper tecnología actual se puede saber con mucha certeza en donde existe petróleo. No obstante los desalentadores resultados han demostrado que el crudo no estaba repartido por toda la tierra sino que, igual que en algunas minas de metales o piedras preciosos el oro negro se encuentra en sitios privilegiados y no en todas partes... cosas de la Naturaleza.

La gran mayoría del crudo por extraerse se concentra en sólo 5 países que bordean el Golfo Pérsico. Lo preocupante es que ya la exploración o los encuentros afortunados comenzaron a decaer desde 1968 y los yacimientos encontrados han sido cada vez más escasos, pequeños y localizados en zonas alejadas, peligrosas y de difícil acceso. ¡La bonanza terminó! En el año 2003 el número de nuevos descubrimientos de posos petroleros sumó la escalofriante cifra de cero... desalentador para quienes creían que el petróleo duraría eternamente.

FABULOSOS ENCUENTROS QUE DURARON POCO

Desde el comienzo de la era del oro negro las exploraciones comenzaron a subir por una pendiente empinada, cada día se descubrían nuevos y vertientes posos en sitios seguros, de fácil acceso. La extracción era cómoda y abundante; obviamente en los pozos vírgenes se encontraba el crudo a flor de tierra y brotaba por su propia presión.

Tanta bonanza no podría ser infinita y en 1968 la curva no subió más y tuvieron que admitir que la exploración había llegado al cenit para lógicamente comenzar a descender en picada. No se continuaron encontrando pozos con tanta facilidad; se evidenció claramente que el crudo se agotaría en un futuro cercano.

Una chispa de esperanza iluminó la mente de los pobres magnates que se estaban quedando sin pozos para satisfacer su humilde sed: la era espacial había comenzado y los satélites de exploración barrerían la tierra desde el espacio con toda clase de rayos que captarían sofisticadas cámaras. La cantidad de encuentros no aumento por la ayudada espacial.

En el año 2000 las computadoras resolverían el problema realizando complejos cálculos de exploración y tampoco se logró un aumento en los descubrimientos. En cambio descubrieron fue que el consumo había aumentado en forma dramática y continuaría haciéndolo aceleradamente... muy desalentador.

LA EXPLORACIÓN EN NUESTROS DIAS

El planeta ha sido auscultado con los más avanzados instrumentos de prospección, desde las congeladas zonas del Norte de Canadá, las inhabitables regiones de Alaska y la Siberia de Rusia, y hasta los abismales y peligrosos mares del Angora y el Golfo de México. En la actualidad no se están reponiendo las reservas existentes ni la mitad del lo que se consume.

Se presume que en el Polo Sur hay abundante petróleo pero el continente helado e inhóspito se encuentra protegido por leyes internacionales. Cuando la crisis obligue a perforar allí, los poderosos conocen un efectivo método para violar los acuerdos... las armas.

¿Qué costo podría tener el petróleo extraído en una región alejada, congelada y peligrosa de la tierra y en medio de un conflicto bélico? Sin embargo los optimistas están contando con ese petróleo de difícil extracción y creen que va a valer lo mismo que el actual para continuar con el derroche... malas cuentas.

El grado de dificultad a que está llegando la extracción de los pequeños pozos encontrados ha hecho que las petroleras no quieran invertir en su extracción y optan comprar reservas existentes de otras compañías utilizando complejas maniobras bursátiles para evitar la caída de sus acciones y no entrar en bancarrota.

Otra medida perversa a la que están acudiendo las compañías para disimular la crisis y aumentar las cuotas que reciben como estimulo es la mentira: La Compañía Royal Dutch Shell enfrentó una demanda cuyo castigo fue que le rebajaran 4 mil millones de barriles de lo que habían asegurado disponer.

Los accionistas entraron en cólera y la desconfianza contra otras compañías aumentó: buena parte del petróleo que dice tener la OPEP puede ser ficticia, pero nadie se atreve a contradecir a los árabes ya que el pronóstico de las existencias constituye un secreto de esas naciones.

Ese secretismo, no decir la verdad, constituye para el mundo un hecho más que preocupante. Puede ser que los millones de barriles con que está contando el mundo no son más que algunos barriles de papeles plagados de mentiras.

La mayor parte del petróleo ya extraído ha provenido de algunos gigantescos pozos sauditas de los cuales el de Ahawuar ha sido el más prolífico. Fueron descubiertos hace 40 años y desde entonces no han descansado ni un minuto de extraer de ellos la mayor parte de lo que se ha consumido. Aún están rindiendo a costa de inyectar ríos de agua en las inmediaciones para hacer brotar el crudo. La medida indica claramente que se están agotando.

El hecho de que insistan tanto en ordeñar hasta el límite los mismos posos indica que la exploración de nuevos yacimientos no ha sido prometedora: los gringos son calculistas eficaces y no fallan en sus estrategias. ¿Por qué están tomando medidas desde ya en la frontera con México si aseguran que no habrá escases sino en 30 años? En la medida que nos aseguran que existen reservas para 40 años, también estamos seguros de que la era del petróleo barato esta tocando su fin. EEUU que en sus días fue el principal productor de petróleo ahora se encuentra en franco declive con más del 80% de sus reservas consumidas, no importa el millón de perforaciones realizadas en todo el país mediante su poderosa tecnología.

El nerviosismo en la Bolsa de Valores de Nueva York en los últimos años bien presagia que la era dorada del petróleo barato toca su fin: una cosa es que exista petróleo dentro de la tierra para 40 años; otra cosa es que se vaya a poder extraer, y otra cosa es que aquel que logren producir pueda llegar barato a las manos de los confiados y enfermizos derrochadores de hoy... con seguridad la gasolina no se va a poder comprar en contados años.

"Si en unas partes llueve en otras no escampa": la producción de Europa recae en Noruega y la del Reino Unido recae en el Mar del Norte. Rozando el año 2000 ambas despensas entraron en un declive del 5% anual. Con el fin de demostrar que nada ha pasado comenzó la sobreexplotación de los mismos pozos ya existentes; consecuentemente tal medida acortará el tiempo en que se presente la escasez total.

SE ACABÓ LA GASOLINA BARATA

Las compañías que estaban acostumbradas a sacar el oro negro de los abundantes posos que brotaban de la tierra al toque de un alfiler se enfrentan a tener que desplazarse hasta el Ártico y construir plataformas a un costo de miles y miles de millones de dólares con una enorme cuota de pérdidas humanas.

Otras compañías optarán hacer intentos desesperados y en aguas profundas luchando contra las aguas embravecidas de la superficie marina. El riesgo en vidas y en dinero se estima que tendrán que multiplicar por 5 el costo actual: Las petroleras que piensen invertir en Rusia saben muy bien de las onerosas restricciones que imponen los recelosos rusos. Sería un mal negocio invertir en Irán por que allí reina la incertidumbre.

Podrían invertir en el Golfo de México pero los ingentes esfuerzos tecnológicos contra los huracanes que continuamente atacan por ahí tienen un costo prohibido. Se sabe que Venezuela y Ecuador no son la solución, pero de alguna forma acabarán con el petróleo que hay allí y pronto se sabrá de qué forma cuando los poderosos países belicosos, hambrientos de cualquier bocado, muestren sus enormes colmillos.

La situación es dramáticamente compleja y delicada: las exploraciones de los últimos años alcanzan a sustituir sólo la cuarta parte de lo que se debería aumentar. De los 82 millones de consumo diario actual de un material que se necesita para todo y que no tiene reemplazo, se va a pasar en pocos años a un derroche 120 millones de barriles de consumo diario.

Lógicamente tal absurdo no se va a poder cumplir como lo creen los mal informados. Las ciudades que no pueden funcionar ni un minuto sin energía y materiales baratos, demasiado pronto quedarán al borde de un precipicio sin fondo.

IR AL ÍNDICE: El Colapso Mundial del Capitalismo y el Estilo de Vida Consumista

Si no estas suscrito a Cherada.com, registrate hoy (es gratis) para recibir boletines diarios, conteniendo informacion actualizada de las tematicas del momento. Protegemos tu privacidad y puedes desinscribirte en cualquier momento. Registrate en: http://feedburner.google.com/fb/a/mailverify?uri=cherada&loc=es_ES