El Imperio Yankee Pierde en Afganistan ante el poderoso Taliban

Oct 08 2009 @ 04:26pm
Por: Felipe IV
Publicado en: Política
Según sus propios comandantes, EEUU va perdiendo la guerra militar de ocupación en Afganistán, y esta situación tensiona el enfrentamiento interno entre los sectores ultra conservadores que digitan la política militar y la administración demócrata que maneja la agenda exterior desde el Departamento de Estado. Los jefes de la OTAN y el Pentágono presionan por más tropas, y Obama y sus asesores, atentos al rechazo social que ya genera la guerra entre los estadounidenses, no terminan de configurar una nueva estrategia para salir del pantano. La parálisis favorece la ofensiva de los talibanes que ya han creado un "gobierno en las sombras" en las regiones que controlan.



IAR Noticias

La guerra de ocupación en Afganistán sobresale nítidamente como el frente más "peligroso" para el eje ocupante EEUU-OTAN, cuyas tropas se encuentran sometidas a una feroz y sangrienta contraofensiva de los talibanes que ya controlan más del 70% del país, según organizaciones internacionales que actúan en la región.

Altos asesores militares, políticos y de seguridad debatían el miércoles en la Casa Blanca en una tercera reunión de "revisión profunda de la cuestión de Afganistán", entre acusaciones por parte de algunos legisladores republicanos quienes acusan a Obama de "vacilante".

Mientras la Casa Blanca permanece paralizada, sin respuesta efectiva al contraataque talibán, hay un creciente escepticismo de los ciudadanos estadounidenses, aumentan las bajas estadounidenses y de las fuerzas de la OTAN, y Afganistán ya se ha convertido en un conflicto estratégico de primer nivel para EEUU.

El documento de petición de tropas ha estado celosamente guardado por el secretario de Defensa, Robert Gates, para evitar filtraciones, señaló el Pentágono.

Mientras crecen las presiones desde la oposición y también dentro de su propio Partido Demócrata, el jefe de la Casa Blanca realiza en estos días intensas consultas sobre la estrategia que seguirá en Afganistán y sobre los efectivos necesarios para aplicarla.

El presidente está sometido a las demandas de sus generales, que reclaman más soldados, y a las preocupaciones de la opinión pública, que rechazan cada vez en forma más mayoritaria esta opción.

Los sondeos reflejan una creciente oposición entre los estadounidenses, a una guerra cuyo final no parece cercano. Por el contrario, el ataque en el que murieron ocho soldados de EEUU, el sábado en la provincia de Nuristán, ilustra la intensificación de los combates y de la fuerza de los rebeldes talibán en los últimos meses.

Mientras la oposición republicana presiona a Obama para que envíe más efectivos, el presidente también enfrenta un fuerte movimiento antimilitarista entre los demócratas.

En el eje del debate está el pedido de refuerzos del general al mando en Afganistán, Stanley McChrystal, quien ha solicitado entre 30.000 y 40.000 soldados más.

La solicitud divide al gobierno, después de que Obama ordenara a principios de este año el envío de 21.000 soldados adicionales, que han elevado el contingente estadounidense a 68.000 militares, el mayor número desde el comienzo de la guerra, lanzada por EEUU tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

En Afganistán, un país invadido y ocupado militarmente desde hace ocho años, con más de 200.000 cipayos colaboracionistas afganos y 100.000 soldados extranjeros desplegados en la guerra de ocupación contra los rebeldes del Talibán, en agosto se celebraron unas farsescas elecciones "libres y democráticas" con los propios verdugos colaboracionistas convertidos en "candidatos" electorales.

La derrota militar de la ocupación no solamente enfrenta a la Casa Blanca y al Pentágono, sino que además ha creado incontenibles fisuras entre Washington y sus aliados europeos de la OTAN que se muestran renuentes a enviar más tropas, como es el caso de Reino Unido, Francia y Alemania.

Pero, por otra parte, la última encuesta de Washington Post-ABC sugiere que sólo el 49% de los estadounidenses considera ahora que la guerra en Afganistán "vale la pena".

A sólo ocho meses de haber relanzado la nueva pantalla de la "guerra contraterrorista" (heredada de Bush), la estrategia de Obama comienza claramente a resquebrajarse en Afganistán donde la resistencia talibán y los muertos estadounidenses y europeos crecen en simétricas proporciones.

Después de que el presidente Obama ordenara el envío de 21.000 soldados adicionales a Afganistán en apoyo de la estrategia propuesta por McChrystal, ahora se acentúa el debate interno en el gobierno sobre la profundización del compromiso militar estadounidense en ese país.

El presidente estadounidense recibió el martes pasado a los líderes del Congreso para discutir la decisión de preparar a la opinión pública para una de las decisiones más importantes de su presidencia: enviar o no más militares Afganistán.

Presionado por los republicanos y con la petición de refuerzos en la mano, Obama y sus altos asesores estudian si asignar o no más tropas a la impopular guerra."Podría suceder el viernes, podría ser la próxima semana", dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Una parte de sus asesores presidenciales se opone a enviar nuevos refuerzos, y el vicepresidente, Joe Biden, es uno de los defensores más notables de esta postura. Otros, entre los que estaría la secretaria de Estado, Hillary Clinton, abogan por enviar los refuerzos solicitados.

Obama no ha dado hasta ahora ningún indicio sobre cuál de estas posturas apoyará. Este miércoles tendrá la tercera de una serie de al menos cinco reuniones con su equipo de Seguridad Nacional para debatir este tema. La cuarta tendrá lugar el viernes y la Casa Blanca no descarta que se agreguen más.

En la primera semana de septiembre, el comandante de las tropas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán, el general norteamericano Stanley McChrystal, había pedido al Pentágono en un informe, a revisar la "estrategia" de las fuerzas extranjeras ocupantes para combatir a los talibanes.

El jefe militar de la OTAN en Afganistán advirtió en dicho documento remitido al Departamento de Defensa de EEUU, que si no recibía más tropas EEUU corría el riesgo de fracasar y ser derrotado en Afganistán.

Según el máximo responsable de la campaña militar en Afganistán, "la mayor debilidad de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) es que no ha defendido con agresividad a los propios afganos, más preocupados por defender a sus propias fuerzas". "Hemos operado de una manera que nos ha distanciado -físicamente y psicológicamente- de la gente a la que teníamos que proteger", explicó.

El documento describe el poder del "Gobierno en la sombra" de los talibanes que bajo la dirección del mulá Omar, capitaliza las debilidades de las tropas ocupantes y del gobierno colaboracionista afgano.

El Talibán "nombra gobernadores en la sombra para casi todas las provincias, revisa su gestión, los sustituye periódicamente, ha establecido un mecanismo para recibir quejas contra sus propios funcionarios y actuar contra ellos, ha instituido la ley islámica (sharia) con tribunales que actúan expeditivamente en zonas en disputa y controladas (por ellos)", señaló el jefe militar de la OTAN.

Pera el general McChrystal, los talibán son un "enemigo sofisticado y con poderío que emplea la propaganda moderna y sistemáticamente recluta miembros en las prisiones, donde -añade- incluso planea sus operaciones".

En la misma línea que el comandante militar estadounidense en la región, el nuevo secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) Andrés Forgh Rasmussen, pidió ayuda a EEUU y lo exhortó dejar a un lado sus dudas sobre el compromiso de otros miembros de la Alianza Atlántica con la guerra de ocupación en Afganistán.

Las reticencias y las dudas de Obama para enviar más tropas, tiene una explicación: El presidente USA cayó 22 puntos en las encuestas desde que asumió en enero pasado, y una de las causales claves de descenso fue su decisión de aumentar las tropas de ocupación en Afganistán.

En consecuencia, y sin abandonar su discurso de "guerra contra el terrorismo" en todos los frentes, el gerente USA decidió dilatar el envío de más tropas que le piden el Pentágono y sus socios europeos de la OTAN para contener la ofensiva de los taliban que ya acampan a pocos kilómetros de Kabul.

No obstante, y de acuerdo con lo que que proyectan medios influyentes con The Washington Post y The New York Times, la decisión del envío de más soldados para sostener la ocupación en riesgo, es improrrogable.

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