.: El verdadero espíritu Salvadoreño :.

Aug 13 2009 @ 12:24am
Por: Fred Moreno
Publicado en: Opinión
Nuestra historia.

Cada vez que mirando a la bandera decimos con orgullo -"patria",
rendimos honor a quienes entregaron su vida por nosotros,
los hijos de la libertad.
Nuestros próceres no son los falsos mártires que con mentiras llenaron de odio a la generación pasada;
son nuestros próceres, los héroes de mil batallas,
aquellos hombres y mujeres que entregaron su sangre entre las bayonetas por el ideal de hermandad.
Somos todos, los hijos de El Salvador, los responsables de nuestro destino.
¿Hacia donde nos dirigimos?
¿A caso no es un destino incierto nuestro futuro?
¿En qué nos hemos convertido?
¿En una raza huérfana?¿En una raza sin ancestros?
Miremos bien a nuestro alrededor, nuestra realidad es insoportable, nuestra vida carece de sentido,
y es por nuestra culpa.
Si hubiésemos inculcado en nosotros el orgullo de ser libres y la responsabilidad que ese poder nos confiere, sabríamos rendir cuentas ante la historia.
Mas ¿que es la historia para nosotros, sino una tontería?
El honor, la dignidad, la hermandad, la fraternidad; ninguno de estos valores es propio en nosotros y somos consientes de ello.

Nuestra historia, es la pagina mas sufrida de nuestras vidas.
Siempre luchando, siempre con la cara en el lodo,
escribiendo poemitas tontos que de nada sirven, en nada alimentan al alma,
¿A donde queda el orgullo cuando se nos insulta y difama?
¿Que se espera de un pueblo ignorante, que ríe a carcajadas de su propia inmundicia?
Es triste nuestra historia, es triste recordar nuestro pasado,
y ver como los traidores arremetieron contra nuestra gente, destruyendo la vida de muchos,
y aplastando la luz de nuestra existencia.
¿Que de bueno se puede esperar de nuestra juventud?
Jóvenes con espíritu de ancianos,
asqueados de la vida sin haber siquiera vivido.
¿Y como reclamarles?
Si son sus mismos padres los que mal obraron su futuro.
¿Esta es la generación que saluda a la bandera?
Mas bien están mansillandola, sin remordimiento.
Somos una raza inservible.
¿Que dirá la historia de nosotros?

Nuestra cultura se ha trastornado,
nosotros, los hijos de Cuscatlan eramos los soberanos de la región,
nosotros eramos los gobernantes del valle de sihuatehuacan.
Nuestro pasado, nuestras raíces ensangrentadas con la sangre de los valientes,
es ahora un cuento de hadas, una historia de la cual no hay que hablar, por que es penosa y confusa;
penosa es nuestra realidad actual, donde los ladrones asaltan la tranquilidad de nuestras casas,
donde los violadores, despedazan a nuestras hermanas, a nuestras hijas, a nuestras madres;
la realidad penosa, donde los traidores a la patria se hacen de riquezas a expensas de nuestro sudor, de nuestra hambre.
¿Cual es nuestra bandera?
¿El azul del cielo, o el rojo del infierno?

Por nuestras raíces, por la cultura madre de las culturas, por los hijos del mañana, por la sangre de nuestros padres, por el bien de nuestra historia;
eduquemos a los que vienen, para que sean hombres y mujeres de provecho a la nación,
que el país surja de entre la escoria y renazcan los valores en los corazones de todos los llamados Salvadoreños.
Para que así, nunca mas las ideas extrañas vengan a confundir a los propios.
Para que todos tengan bien cimentados los valores que un día nos legaron nuestros libertadores:

Dios, Unión, Libertad.