SIDA: Un Invento para Vender Cocteles Retrovirales Asesinos

Dec 15 2009 @ 04:48am
Por: Spencer
Publicado en: SIDA
Estos venenos sólo pueden ayudar transitoriamente a personas muy enfermas, incluso a terminales, y ello por una carambola imprevista por los laboratorios. Pero acaban matándolas, así como a las asintomáticas.

¬ŅPor qu√© los c√≥cteles hospitalarios son tendencialmente mortales?.

¬ŅC√≥mo dan los oficialistas por bueno algo que mata?.

¬Ņ¬ęDisminuye la "carga viral"¬Ľ?.

Este err√≥neo ¬ęmarcador indirecto¬Ľ en realidad indica que baja la actividad biol√≥gica de la persona testada y que el camino que sigue lleva a la muerte.

¬Ņ¬ęSubidas de T4¬Ľ?.

Este otro falso ¬ęmarcador indirecto¬Ľ en realidad indica un sobreesfuerzo inmunol√≥gico que no puede sostenerse durante mucho tiempo.

¬Ņ¬ęRecuperaciones espectaculares¬Ľ?. Son consecuencia de una suma de casualidades no previstas por los laboratorios. Son mejor√≠as transitorias. El consejo es: aprovechar la ocasi√≥n para informarse y cambiar a tiempo de tren...

¬Ņ¬ęDescenso de m√°s del 50% de muertos de SIDA¬Ľ?. Si es cierto, ser√≠a err√≥neo o/y tramposo atribuirlo a los ¬ęc√≥cteles¬Ľ.

¬Ņ¬ęRetraso de enfermedades oportunistas¬Ľ y otras ¬ęventajas¬Ľ?. Es cuesti√≥n de tiempo que tambi√©n en esto se demuestre que la pseudociencia del ¬ęSIDA¬Ľ o se equivoca o/y hace trampas.

En los Estados Unidos y Alemania, pa√≠ses donde primero se empez√≥ a aplicar la combinaci√≥n de medicamentos (normalmente, triterapia) conocida popularmente como ¬ęc√≥cteles¬Ľ, importantes medios de comunicaci√≥n (p. ej., el New York Times) desde hace meses reconocen p√ļblicamente su fracaso, inevitable y predecible desde un primer momento.

Pero desgraciadamente en Espa√Īa los media siguen haci√©ndose eco acr√≠ticamente de la propaganda de los fabricantes de dichos ¬ęc√≥cteles¬Ľ, y los presentan como muy beneficiosos, incluso como milagrosos.

Los c√≥cteles constan normalmente de dos productos de la primera familia de medicamentos oficialmente reconocidos contra el ¬ęSIDA¬Ľ, los ¬ęnucle√≥sidos an√°logos¬Ľ (que impiden la divis√≥n celular y la formaci√≥n de energ√≠a), y uno de la segunda, los ¬ęinhibidores de proteasas¬Ľ (que bloquean la actividad celular). Oficialmente, ambas familias son presentadas como ¬ęanti-VIH¬Ľ y actuar√≠an en dos momentos distintos de lo que se ha dise√Īado como ciclo vital de un supuesto virus ¬ęVIH¬Ľ, por el que se sigue ofreciendo un Premio Internacional de m√°s de un mill√≥n y medio de pesetas a quien presente las pruebas cient√≠ficas de su existencia...

Veamos c√≥mo act√ļa cada uno de estos componentes, y lo err√≥neo de los criterios y argumentos usados oficialmente para justificarlos. As√≠ se comprender√° porqu√© es posible que a algunos terminales les haya permitido recuperarse espectacular pero transitoriamente, y porqu√© los m√©dicos recomiendan beber mucha agua e insisten en que no se dejen de tomar ni un s√≥lo d√≠a.

La publicidad de los laboratorios farmacéuticos que fabrican los distintos componentes de los cócteles se basa en dos trampas.

Por un lado, utilizan los casos de personas muy deterioradas, incluso terminales, que han mejorado espectacularmente en pocas semanas, ganando muchos kilos de peso e incluso regresando al trabajo. Pero esconden no sólo que esta recuperación no la habían previsto en absoluto sino, ¡y esto es mucho más grave!, que dura poco tiempo si se siguen ingeriendo dichos cócteles.

Por otro lado, para las personas sanas pero etiquetadas como seropositivas, manipulan una magnitud no significativa que denominan ¬ęcarga viral¬Ľ y que presentan como la supuesta cantidad de ejemplares del inexistente ¬ęVIH¬Ľ que se encuentran en cada mililitro de sangre. Y a pesar de que a menudo la persona que empieza a tomarlos comunica a los m√©dicos hospitalarios que tiene problemas digestivos o/y renales o/y hep√°ticos o/y pancre√°ticos, dolor en las articulaciones y otras novedades desagradables, le responden: ¬ęEsto son efectos secundarios y tu cuerpo se acostumbrar√° a ellos. No dejes de tomarte estricta y puntualmente todas estas pastillas porque tu ¬ęcarga viral¬Ľ ha bajado, y esto es lo importante¬Ľ.

La ¬ęTercera Conferencia sobre Retrovirus y Enfermedades Infecciosas¬Ľ de enero de 1996 en Washington sirvi√≥ para el lanzamiento p√ļblico de los c√≥cteles dando a conocer en la rueda de prensa final -el ¬ęSIDA¬Ľ es ¬ęfalsa ciencia a base de conferencias de prensa¬Ľ- supuestos buenos resultados jam√°s publicados en revista cient√≠fica alguna, y la ¬ęXI Conferencia Internacional de SIDA¬Ľ celebrada en julio de 1996 en Canad√° signific√≥ su consagraci√≥n mundial. Los aparatos de propaganda de las multinacionales farmac√©uticas manipularon estos encuentros, los usaron como caja de resonancia mundial y consiguieron imponer la criminal recomendaci√≥n ¬ęgolpear r√°pido y fuerte¬Ľ. R√°pido, es decir, empezar a administrar los c√≥cteles en cuanto a alguien se le pone la etiqueta de seropositivo (algunos ¬ęespecialistas del SIDA¬Ľ incluso proponen comenzar mientras se espera los resultados de los tests-chapuza que se aplican). Fuerte, es decir, administrarlos en grandes dosis. Y esto incluso en personas absolutamente asintom√°ticas, es decir, perfectamente sanas pero que han tenido la desgracia de dar positivo a unos tests que son una ruleta rusa y que carecen de toda validez diagn√≥stica.

En cuanto se conoce c√≥mo funcionan las dos familias de medicamentos que componen estos c√≥cteles, se comprende que s√≥lo pueden ser tendencialmente mortales a medio plazo. En efecto: los ¬ęnucle√≥sidos an√°logos¬Ľ (enga√Īosamente presentados como ¬ęinhibidores de la transcriptasa inversa del VIH¬Ľ) impiden la divisi√≥n celular y destruyen las mitocondrias formadoras de energ√≠a, mientras que los ¬ęinhibidores de proteasas¬Ľ (tramposamente presentados como ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ) impiden el metabolismo celular. Tendencialmente, cada uno de los componentes de la combinaci√≥n llevar√≠a en pocos a√Īos a la tumba a la persona m√°s sana del mundo. Ahora lo hacen juntos...

Los ¬ęNucle√≥sidos An√°logos¬Ľ matan porque impiden la divisi√≥n celular.

AZT-Retrovir, ddI-Videx, ddC-Hivid, 3TC-Epivir, D4T-Zerit,...,bloquean las síntesis de ADN y de energía, y la persona morirá

Lo que en realidad son ¬ęnucle√≥sidos an√°logos¬Ľ son oficialmente justificados present√°ndolos tramposamente como supuestos inhibidores de un supuesto ¬ęenzima transcriptasa inversa¬Ľ que supuestamente porta el supuesto ¬ęretrovirus VIH¬Ľ para, una vez dentro de la c√©lula que supuestmnete infecta, pueda transcribir su supuesto ARN-viral en un supuesto ADN-viral que luego supuestamente se inserta dentro del ADN de la c√©lula hu√©sped a fin de aprovechar el mecanismo de divisi√≥n celular para multiplicarse √©l mismo. Supuestamente, ¬ęal no poder formarse el ADN viral al ser inhibida la transcriptasa inversa, el virus no podr√° multiplicarse¬Ľ. La pel√≠cula de ciencia ficci√≥n oficial se completa diciendo que ¬ęAZT, ddI, ddC, 3TC, D4T,..., act√ļan tan s√≥lo sobre las c√©lulas infectadas por el VIH, y no sobre las c√©lulas no-infectadas¬Ľ, por lo que √©stas no sufrir√≠an la nada supuesta sino muy real toxicidad de dichos ¬ęmedicamentos¬Ľ.

Los nucle√≥sidos son los ladrillos b√°sicos utilizados por nuestro cuerpo para formar los √°cidos nucleicos, en particular el ADN, que contiene la informaci√≥n herediataria. Los nucle√≥sidos an√°logos son nucle√≥sidos obtenidos y marcados qu√≠micamente, y dise√Īados de forma que sean semejantes a uno de nuestros nucle√≥sidos naturales. Si a la hora de sintetizarse los hilos complementarios de ADN cuando la c√©lula tiene que dividirse, un nucle√≥sido qu√≠mico ocupa el lugar de uno natural, queda bloqueada dicha s√≠ntesis, por lo que la c√©lula no podr√° dividirse y acabar√° muriendo. Esta estrategia pod√≠a tener alg√ļn sentido en el caso del c√°ncer, pero es totalmente irracional en el caso del ¬ęSIDA¬Ľ.

Es muy ilustrativa la historia del AZT. Inventado en 1964 contra el c√°ncer, al llegar a los experimentos con animales se vio que era tan t√≥xico que no lleg√≥ a aplicarse a personas (excepto de forma experimental minoritaria). Pero en el cuadro del invento ¬ęSIDA¬Ľ este veneno fue reconocido en 1987 con el nombre comercial de Retrovir como primer tratamiento oficial (probablemente para continuar los experimentos a gran escala). Y no es una met√°fora o exageraci√≥n decir que el AZT es un veneno: la multinacional Sigma lo sigue vendiendo, para uso exclusivo en laboratorio y nunca como medicamento, en una caja en la que est√°n dibujadas una calavera y unas tibias cruzadas, y con indicaciones claras de su mortal peligrosidad.

Y el grito de alerta ante el AZT-Retrovir es totalmente extensible al resto de productos de la primera familia (ddI-Videx, ddC-Hivid, 3TC-Epivir, D4T-Zerit,...) puesto que todos funcionan por el mismo principio: impedir la divisi√≥n celular bloqueando la cadena de ADN. Este es su com√ļn efecto principal. Adem√°s, cada cual tiene sus efectos secundarios propios...

La pregunta mil veces formulada por los cr√≠ticos y nunca respondida por los oficialistas, es la siguiente: ¬ŅC√≥mo pueden ser beneficiosas para nadie unas sustancias que impiden la divisi√≥n celular y que se toman d√≠a tras d√≠a, semana tras semana, mes tras mes y a√Īos tras a√Īo?.

La respuesta es definitiva cuando se sabe cosas como las siguientes:

1. Cada d√≠a se nos muere aproximadamente un bill√≥n de c√©lulas que son sustituidas por nuevas cel√ļlas que vamos formando constantemente. Si se hace tomar uno o m√°s productos que impiden la divisi√≥n celular, se frenar√° el remplazo de c√©lulas, y la persona ir√° perdiendo, entre otras cosas, masa muscular. Ah√≠ radica la principal raz√≥n de la imagen esquel√©tica mostrada como t√≠pica de quienes nos son presentados como ¬ęmuertos de SIDA¬Ľ. (Otra raz√≥n es el consumo de drogas que por lo menos el 70 % de ellos han efectuado).

2. Los nucle√≥sidos an√°logos tambi√©n da√Īan las mitocondrias de nuestras c√©lulas, encargadas de formar la mol√©cula energ√©tica ATP. A la persona le faltar√° cada vez m√°s energ√≠a, no podr√° -entre otras cosas- formar nuevas defensas ni ADN, y acabar√° muriendo. Y cuando se sabe que cada c√©lula muscular, nerviosa o hep√°tica tiene varios millares de mitocondrias, se comprende tambi√©n cual es la probable causa de las abundantes miopat√≠as (afecciones musculares), demencias y hepatitis ligadas al ¬ęSIDA¬Ľ...

Luego la respuesta lógica y biológica sólo puede ser una: Es tendencialmente imposible que estos nucleósidos análogos puedan resultar beneficiosos a nadie. Todo lo contrario...

No es de extra√Īar que en Inglaterra y en los EE.UU. haya empezado a haber reclamaci√≥n de indemnizaciones a Wellcome -que gana miles de millones envenenando a cientos de miles de personas- por parte de familiares de muertos (viudas de hemof√≠licos, homosexuales por la muerte de sus compa√Īeros,...) que consideran que fue el AZT-Retrovir-Zidovudina lo que los mat√≥, y tambi√©n de etiquetados que dejaron de tomarlo y se recuperaron. Y tambi√©n denuncias contra las autoridades sanitarias por haber permitido la administraci√≥n de tales venenos.

El prospecto del AZT pone los pelos de punta... a pesar de esconder lo m√°s grave.

El AZT-Retrovir ha sido el tratamiento dado a centenares de miles de personas etiquetadas como seropositivas o, en su caso, como ¬ęSIDA¬Ľ. Se les dio como monoterapia durante siete a√Īos (1987-1993), combinado con otro nucle√≥sido an√°logo durante dos a√Īos (1994-1995), y, desde la aparici√≥n en 1996 de los c√≥cteles que incorporan un inhibidor de proteasas, sigue estando presente en muchos de ellos. As√≠, el campe√≥n de esta triterapia asesina, el Dr. Ho, normalmente lo incluye.

No es de extra√Īar que la dosis haya ido bajando constantemente, desde los 1.500 mg. diarios o m√°s que se administraban al principio. Pero incluso hoy en d√≠a se hace tomar de 250 a 600 mg diarios, es decir, de 10 a 24 veces los 25 mg. de la caja en la que, para alertar, Sigma dibuja una calavera y unas tibias cruzadas.

Adem√°s, la lectura del prospecto que contuvieron durante a√Īos las cajas de AZT-Retrovir vendidas por la multinacional Wellcome pon√≠a los pelos de punta. Y ello a pesar de que esconde las dos cuestiones m√°s graves

1. bloquea la cadena de ADN, por lo que las células no pueden dividirse y la persona morirá; y

2. destruye las mitocondrias celulares, luego las células no pueden producir energía y la persona también morirá.

Pero lo que aparece es sobrecogedor.

Dice textualmente que puede producir ¬ęanemia (pueden requerir transfusiones), neutropenia, leucopenia (consecuencia de que, como indica la etiqueta, ataca m√©dula √≥sea y sangre, por lo que ¬°es inmunodepresor!); n√°useas, v√≥mitos, anorexia, dolor abdominal, dolor de cabeza, erupci√≥n, fiebre, mialgia, perestesia, insomnio, malestar, astenia, dispepsia; somnolencia, diarrea, v√©rtigo, sudoraci√≥n, disnea, flatulencia, alteraci√≥n del sabor, dolor pectoral, p√©rdida de agudeza mental, ansiedad, frecuencia urinaria, depresi√≥n, dolor generalizado, escalofr√≠os, tos, urticaria, prurito y s√≠ndrome semejante a influenza; convulsiones y otros efectos cerebrales, miopat√≠a, pigmentaci√≥n de las u√Īas, pancitopenia por hipoplasia medular y trombocitopenia aislada, alteraciones hep√°ticas tales como hepatomegal√≠a, cambio graso y niveles sangu√≠neos aumentados de enzimas hep√°ticos y bilirrubina¬Ľ. El propio prospecto contiene varias frases del tipo: ¬ęTales alteraciones revierten r√°pidamente con la supresi√≥n del tratamiento¬Ľ, con lo que reconoce que el propio AZT-Retrovir es la causa. Advierte de que ¬ęDado que puede pasar a la leche materna y podr√≠a causar grave toxicidad a los lactantes, se recomienda a las madres tratadas con Retrovir que no alimenten a sus hijos con leche materna¬Ľ. (¬°¬°¬°Pero se est√° haciendo tomar a las seropositivas embarazadas a partir de los tres meses y al reci√©n nacido durante las primeras seis semanas!!!). Adem√°s, apunta que es carcin√≥geno (produce c√°ncer), mutag√©nico (causa mutaciones) y clastog√©nico (ocasiona rupturas cromos√≥micas), luego altera por v√≠as m√ļltiples la informaci√≥n gen√©tica hereditaria (ADN), produciendo mutaciones de efectos totalmente imprevisibles.

No es de extra√Īar que en muchos hospitales hayan estado dando el AZT-Retrovir en bolsitas de pl√°stico sin el prospecto, escondiendo informaci√≥n vital para quienes lo tomaban. Y en los √ļltimos tiempos se silencia de una forma m√°s sutil: un prospecto de diciembre de 1995 es mucho m√°s reducido y no aparece ni una quinta parte de lo aqu√≠ transcrito. Eso s√≠, recomienda que ¬ęse consulte con el m√©dico¬Ľ. Parece claro que los cobayas humanos del ¬ęSIDA¬Ľ no tienen derecho a saber qu√© venenos ingieren (eso s√≠, aparecen como gratuitos, puesto que los pagamos todas y todos v√≠a impuestos).

¬ŅDar AZT a embarazadas y a reci√©n nacidos?.

El nuevo prospecto del AZT-Retrovir silencia muchos de los graves efectos que mencionaba el anterior. Pero incluye una peligros√≠sima novedad: Recomienda que el AZT-Retrovir se administre a todas las seropositivas embarazadas despu√©s de los primeros tres meses hasta el parto y durante el mismo, y al reci√©n nacido durante las seis primeras semanas de vida. Y en esto insisten regularmente tanto oficialistas como medios de comunicaci√≥n que se hacen eco de ellos. Pero el AZT impide la divisi√≥n celular y, como s√≠ recog√≠a el prospecto anterior aunque no el nuevo, produce mutaciones y rupturas cromos√≥micas. Luego l√≥gicamente es terat√≥geno, es decir, causa defectos de nacimiento. Y resulta que desde hace a√Īos (ignoradas) revistas cient√≠ficas han recogido las deformaciones aparecidas en beb√©s nacidos de madres que tomaron AZT durante el embarazo.

Centers Disease Control (CDC).El propio art√≠culo que los CDC usan para hacer la mencionada catastr√≥fica recomendaci√≥n habla de que se encontraron anomal√≠as mayores en algunos de los beb√©s nacidos, aunque ¬ęolvida¬Ľ detallar cuales. Pero en el Journal of the Acquired Inmune Deficiency Syndrome de julio de 1994 se especifican ¬ęagujeros en el pecho, indentaciones anormales en la base de la columna vertebral, orejas mal colocadas, caras triangulares con ojos anormalmente azules, defectos cong√©nitos del coraz√≥n, dedos extras en ambas manos, albinismo, entre otros¬Ľ.

Pregunta que plantea la recomendaci√≥n tal como aparece en el prospecto del Retrovir: Si tan beneficioso resulta el AZT, ¬Ņpor qu√© administrarlo s√≥lo despu√©s de los tres meses y no antes, por ejemplo desde el momento en que haya constancia de que ha habido fecundaci√≥n?. Probablemente porque Wellcome no quiere contribuir demasiado al desarrollo de la teratogenia, es decir, del estudio de las condiciones de desarrollo de las monstruoSIDAdes...

AZT-Retrovir-Zidovudina: preguntas en espera de respuesta:

¬ŅC√≥mo es posible que Wellcome venda como medicamento Retrovir lo que Sigma presenta como veneno AZT, y que Sigma venda como veneno AZT lo que Wellcome presenta como medicamento Retrovir?.

¬ŅC√≥mo es posible que unos productos que impiden la divisi√≥n celular y la formaci√≥n de energ√≠a, y que se toman d√≠a tras d√≠a, semana tras semana, mes tras mes y a√Īo tras a√Īo hasta que el paciente muere (¬°por culpa del ¬ęVIH¬Ľ, se dice!), puedan resultar beneficiosos a quien los toma?.

¬ŅD√≥nde est√°n las estad√≠sticas oficiales con los resultados de diez a√Īos de aplicaci√≥n del AZT-Retrovir?. Dicho de una forma m√°s cruda: ¬ŅCu√°ntos sobrevivientes hay al AZT-Retrovir?.


Si se pide una muestra de AZT al poderorísimo laboratorio Sigma Biochemicals (Saint Louis, Estados Unidos), envían una caja con dosis de 25 mg. en cuya etiqueta hay una calavera y unas tibias cruzadas, signo internacional para veneno.

En un lado de la etiqueta se advierte:



¬ęT√≥xico: T√≥xico por inhalaci√≥n, en contacto con la piel o trag√°ndolo. √ďrganos diana (objetivo): Sangre, m√©dula √≥sea (luego es inmunodepresor). Si se encuentra mal, busque consejo m√©dico (claro que no con los m√©dicos del SIDA, pues ning√ļn buen consejo se recibir√≠a). Muestre la etiqueta bien visible. Use ropa protectora adecuada¬Ľ.

Y en el otro:



¬ęPara usar s√≥lo en laboratorio. No como medicamento ni para el hogar u otros usos¬Ľ.

¬°¬°¬°Y este veneno sigue siendo el tratamiento b√°sico y se est√° haciendo tomar normalmente de 250 a 500 mg. diarios, es decir, de 10 a 20 veces la dosis de la muestra. Y se hizo tomar 1.000 e incluso 1.500 mg. diarios!!! No es extra√Īo que acaben esquel√©ticos y mal los etiquetados como seropositivos o, en su caso, como SIDA tratados en los hospitales. Eso s√≠, pasar√°n a formar parte de las estad√≠sticas de ¬ęv√≠ctimas del VIH¬Ľ...

Los ¬ęInhibidores de Proteasas¬Ľ matan al impedir el funcionamiento celular.

Indinavir-Crixivan, Saquinavir-Invirase, Ritonavir-Norvir,...,bloquean la formación y eliminación de proteínas, y la persona morirá.

Los inhibidores de proteasas son oficialmente justificados diciendo que act√ļan supuestamente de forma selectiva sobre la supuesta ¬ęproteasa del VIH¬Ľ impidiendo que pueda actuar, con lo que no se podr√≠an formar las supuestas prote√≠nas de la supuesta envoltura del supuesto ¬ęVIH¬Ľ, por lo que no se podr√≠an constituir nuevos ejemplares del supuestamente ¬ępeligros√≠simo VIH¬Ľ.

La importancia de las proteínas.

Cada una de nuestros cien billones de células está constantemente formando proteínas que precisa, y eliminando proteínas que ya no son necesarias.

Las prote√≠nas son largas cadenas de amino√°cidos (unos mil como promedio), siendo estas cadenas tridimensionales en plantas y animales, pero casilineales en bacterias. Hay veinti√ļn amino√°cidos distintos constitutivos de las prote√≠nas, lo cual explica la gran cantidad, variedad y clases de prote√≠nas existentes.

Este ingente n√ļmero de prote√≠nas cumple todo tipo de funciones: Enzim√°ticas, acelerando las diez mil reacciones bioqu√≠micas que est√°n constantemente realiz√°ndose en cada c√©lula; citoesqueletales, dando una cierta estructura a las c√©lulas; transportadoras, regulando el paso de mol√©culas a trav√©s de la membrana celular; hormonales, como la insulina; inmunol√≥gicas, como los anticuerpos generados por los linfocitos B; homeost√°ticas, restableciendo equilibrios frente a variaciones del pH o p√©rdida de l√≠quidos internos; contr√°ctiles de las fibras musculares; protectoras de los cromosomas (histonas); etc. As√≠, pues, las prote√≠nas tienen un papel fundamental en el mantenimiento y desarrollo de todo el metabolismo vital.

¬ŅQu√© son las proteasas?.

Las proteasas son un tipo de proteínas de la clase enzimas cuya misión es dividir precisamente las proteínas, incluidos los restantes enzimas, en trozos más cortos. Las proteasas son unas tijeras enzimáticas cuya tarea es cortar proteínas.

Este corte es necesario cuando:

1. se forman proteínas largas que deben ser divididas para que las proteínas más cortas resultantes puedan cumplir sus tareas respectivas;

2. se ingie-ren proteínas (por ejemplo, al comer) y deben ser digeridas (cortadas);

3. deja de ser necesaria una prote√≠na (por ejemplo, un enzima que ya ha cuplido su tarea) y debe ser descompuesta en trozos m√°s peque√Īos;

4. muere la célula (¡y se nos mueren un billón cada día!) y tiene que ser reciclada para aprovechar lo aprovechable y eliminar lo no-aprovechable;

5. Etc.

El papel de las proteasas es decisivo para la vida de cada célula y, en consecuencia, de cada tejido, órgano, y, finalmente, ente vivo.

Hay dos grandes tipos de proteasas:

1. las inespecíficas: cortan paso a paso la proteína que debe ser reciclada, es decir, cortan aminoácido tras aminoácido, independientemente de cuáles son;

2. las espec√≠ficas: cortan √ļnicamente por el enlace correspondiente a un amino√°cido determinado, y ello siempre que la secuencia formada por algunos amino√°cidos anteriores y otros posteriores sea exactamente la adecuada.

¬ŅQu√© son los inhibidores de proteasas?.

Son otro tipo de enzimas naturales cortos (las proteínas cortas se denominan péptidos) cuya función es precisamente desactivar el funcionamiento de las proteasas. Así, por ejemplo, acabada la digestión de lo que hemos comido, la acción de la pepsina y de otras proteasas digestivas debe ser silenciada. En consecuencia, se activa la antipepsina y otras antiproteasas que inhiben su acción. Son como trocitos de madera que se colocan entre los filos de las tijeras enzimáticas para que no puedan cortar.

Ya a nivel de cada célula hay un equilibrio complejísimo entre proteasas, inhibidores de proteasas y también activadores de proteasas, todos ellos naturales, habiendo cientos o más de cada tipo. No digamos lo sutil y complicado que resulta si nos referimos al conjunto del cuerpo.

¬Ņ¬ęProteasa del VIH¬Ľ?.

A falta de que se presenten las pruebas cient√≠ficas solicitadas, se puede afirmar que el ¬ęVIH¬Ľ no existe. Luego es pura ciencia ficci√≥n destructiva todo lo referente a una supuesta ¬ęproteasa del VIH¬Ľ y a c√≥mo actuar para inhibirla...

Pero los retrovir√≥logos doctores Gallo, Montagnier,..., fueron dise√Īando un (cambiante) modelo de ¬ęVIH¬Ľ que fue y sigue siendo acr√≠ticamente aceptado por los oficialistas.

El modelo dominante de ¬ęVIH¬Ľ afirma que contiene en su interior una proteasa que es la encargada de dividir la prote√≠na larga que, nos dicen, ¬ęse forma cuando el ADN-viral pone a su servicio la maquinaria bioqu√≠mica de la c√©lula que infecta¬Ľ. Esta supuesta prote√≠na larga debe ser cortada en varios trozos que constituir√°n las supuestas diez prote√≠nas que el modelo oficial inventado dice que tiene el ¬ęVIH¬Ľ.

Oficialmente se reconoce que no han podido aislar ¬ęla proteasa del VIH¬Ľ. Pero la pseudociencia del ¬ęSIDA¬Ľ no se detiene por este tipo de situaciones. Han obtenido con tecnolog√≠a gen√©tica ¬ęalgo¬Ľ que presentan como ¬ęproteasa del VIH¬Ľ. Se inform√≥ de que la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ es una proteasa-aspartato porque corta las prote√≠nas precisamente en enlaces donde est√° el amino√°cido llamado √°cido asp√°rtico. Y tambi√©n se inform√≥ de la sorpresa experimentada por los investigadores al descubrir que la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ es muy parecida a la pepsina, una proteasa digestiva que se encuentra en el est√≥mago de todo ser humano.

A partir de estos datos se comenz√≥ a dise√Īar antiproteasas para esta tambi√©n dise√Īada ¬ęproteasa del VIH¬Ľ.

¬ŅInhibidores espec√≠ficos de la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ?.

En enero de 1996, los departamentos comerciales de las empresas que invirtieron en dise√Īar ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ, consiguieron resolver lo que sus laboratorios no hab√≠an logrado en una d√©cada. Los medios de comunicaci√≥n cubrieron a bombo y platillo la ¬ęTercera Conferencia sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas¬Ľ celebrada en Washington. Se present√≥ una veintena de art√≠culos elaborados exclusivamente por cient√≠ficos pagados por los laboratorios, que no hab√≠an sido publicados antes ni lo fueron despu√©s en revista cient√≠fica alguna, y que afirmaban muy buenos resultados -jam√°s contrastados- obtenidos aplicando inhibidores de proteasas. El siguiente paso fue la aparici√≥n en seguida de dos art√≠culos en la revista Nature. El salto a la fama temporal tuvo lugar en la ya mencionada XI Conferencia en Canad√°, que ¬ęcasualmente¬Ľ fue precedida un mes antes por un acuerdo entre las doce principales multinacionales farmac√©uticas a fin de ¬ęcolaborar en el campo del SIDA¬Ľ. Y la inmensa mayor√≠a de medios de comunicaci√≥n han actuado de inconsciente (¬Ņo no?) caja de resonancia...

Pero hay un dato oficial que resulta definitivo cuando se sabe lo arriba escrito acerca de la especificidad de las proteasas, y que por s√≠ s√≥lo descalifica todas las proclamas oficialistas. Los investigadores oficiales aseguran que la por ellos dise√Īada ¬ęproteasa de VIH¬Ľ corta en varios sitios distintos la ¬ęprote√≠na precursora de las prote√≠nas del VIH¬Ľ sobre la que nos dicen que act√ļa. He encontrado cifras entre ocho y diez, aunque quiz√° lo l√≥gico ser√≠a nueve teniendo en cuenta que el ¬ęVIH¬Ľ fue inventado teniendo diez prote√≠nas en su envoltura. Se trata de una nueva primera vez en la historia de la pseudociencia del ¬ęSIDA¬Ľ: la dise√Īada ¬ęproteasa del VIH¬Ľ no ser√≠a ni inespec√≠fica ni espec√≠fica sino... ¬°-espec√≠fica-pero-para-nueve-sitios-distintos!.

Pero esta imposible especificidad va acompa√Īada de la proclamaci√≥n de otra especificidad que tambi√©n es imposible. Se pretende que los ¬ęinhibidores de proteasas¬Ľ comercializados act√ļan √ļnica y exclusivamente sobre la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ. Esto es imposible.

¬ŅC√≥mo act√ļan los inhibidores de proteasa naturales?.

Los inhibidores de proteasa (en singular) espec√≠ficos naturales son prote√≠nas muy cortas (p√©ptidos de unos cinco a diez amino√°cidos) que tienen muy fuerte justamente el enlace sobre el cual act√ļa la proteasa espec√≠fica a la que tienen que desactivar. Cuando el contexto est√° en equilibrio, el inhibidor se coloca en vez de la prote√≠na en el lugar por el que la proteasa reconoc√≠a a la prote√≠na para cortarla insuflando energ√≠a en el enlace de un amino√°cido determinado. La proteasa, al no poder cortar el enlace reforzado del inhibidor espec√≠fico que le corresponde, queda neutralizada. Una compleja red de interacciones en las que intervienen prote√≠nas activadores de proteasas y tambi√©n activadores qu√≠micos de proteasas (como iones de calcio o de magnesio), la pondr√° en marcha de nuevo cuando haga falta. Los trocitos de madera intercalados en las tijeras pueden ser retirados con facilidad cuando sea preciso.

¬ŅC√≥mo dicen los oficialistas que act√ļan los ¬ęInhibidores de la Proteasa del VIH¬Ľ?.

Los ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ son qu√≠micos (sintetizados por los laboratorios), p√©ptidos a√ļn m√°s cortos (cuatro a seis amino√°cidos) y tienen especialmente reforzado uno de los varios enlaces distintos que se nos dice que la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ es capaz de cortar.

Los oficialistas afirman que act√ļan exclusivamente sobre la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ inhibi√©ndola. Resultado: no se pueden formar las prote√≠nas que el ¬ęVIH¬Ľ necesita, luego no habr√° nuevos ¬ęVIH¬Ľ. Y puesto que suponen sin prueba alguna que el ¬ęVIH¬Ľ es capaz de matar c√©lulas, que da√Īa la inmunidad y que causa el ¬ęSIDA¬Ľ, el paciente saldr√≠a beneficiado.

Roche.Y pretenden que la especificidad es tal que los ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ que administran no act√ļan sobre ninguna otra proteasa u otro componente del cuerpo, por lo que fueron presentados sin efectos secundarios. El Dr. Clough, del laboratorio Roche, declar√≥: ¬ęLos nuevos inhibidores de proteasa deben ser incre√≠blemente selectivos, actuando sobre el VIH sin ning√ļn efecto secundario contra enzimas humanos¬Ľ (The London Times, 13 de noviembre del 1995).

¬ŅC√≥mo act√ļan en realidad los ¬ęInhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ?.

Por un lado, el que oficialmente se reconozca que no se ha podido aislar la ¬ęproteasa del VIH¬Ľ y se haya dise√Īado una √ļnica en su g√©nero puesto que dicen que corta por una decena de enlaces distintos y que por lo tanto no puede ser espec√≠fica, por definici√≥n hace que ni en el modelo los inhibidores dise√Īados puedan ser espec√≠ficos como se nos dice. De hecho, la confusi√≥n es tal que los distintos dise√Īadores no est√°n de acuerdo ni en qu√© proteasa corta qu√© ¬ęprote√≠na del VIH¬Ľ. Puesto que jam√°s se ha aislado un ¬ęVIH¬Ľ real, tambi√©n sobre su supuesta ¬ęproteasa¬Ľ hay tantas teor√≠as como equipos investigadores...

Por otro lado, la creciente lista de efectos secundarios detectados demuestra concluyentemente que la supuesta especificidad fue puro marketing. Y los prospectos de los fabricantes contradicen lo que sus relaciones p√ļblicas hacen llegar a los medios de comunicaci√≥n. As√≠, la ¬ęInformaci√≥n para el paciente¬Ľ del Crixivan-Indinavir pone la siguiente lista -que especifica es no completa- de efectos secundarios: piedras renales, dolores estomacales, sangre en la orina; aumento de bilirrubina, ictericia; dolor abdominal, fatiga, debilidad, sentirse mal, n√°useas, diarrea, v√≥mitos, regurgitaci√≥n √°cida, p√©rdida de apetito, boca seca, dolor de espalda, dolor de cabeza, problemas para dormir, v√©rtigo, cambios de sabor, sarpullidos, infecciones respiratorias superiores, piel seca, dolor de garganta; adormecimiento, fiebre, indigesti√≥n, gases excesivos, dolores musculares, dolores en las piernas, ansiedad, depresi√≥n, decrecimiento de la sensibilidad de la piel, micci√≥n dolorosa o dif√≠cil; inflamaci√≥n de la vejiga de la hiel, cirrosis hep√°tica, neumon√≠a,...

Pero el problema decisivo es el siguiente: en la vida real, los procesos biológicos correctos tienen lugar en condiciones de equilibrio. Si el equilibrio se rompe, los procesos llevan a resultados imprevisibles y, sin duda alguna, a graves perturbaciones.

Resulta que se hace tomar cada pocas horas una gran cantidad de estos ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ. En cada pastilla hay un n√ļmero enorme de estas mol√©culas. Y los oficialistas se ¬ęolvidan¬Ľ de explicar algo clave: ¬Ņc√≥mo son eliminados estos p√©ptidos qu√≠micos?. Fueron aprobados tan r√°pidamente que no se hizo ni la farmacocinesis. Y ocurre que... ¬°no pueden ser eliminados! En efecto, sus enlaces superreforzados resultan indigeribles por ninguna proteasa. Son indestructibles, y habr√° un constante aumento de su concentraci√≥n en el cuerpo. Por esto recomiendan beber mucha agua, a fin de disminuir algo la concentraci√≥n e intentar que se eliminen v√≠a orina. Pero lo que los oficialistas ponen entre las tijeras son trozos de hierro que quedan soldados...

Esta situación engendra, entre otros, estos peligros:

1. cuanto m√°s se rompa el equilibrio, m√°s indiscriminadamente actuar√°n. Las primeras v√≠ctimas ser√°n las proteasas-aspartato, como la tan similar pepsina del est√≥mago (problemas de digesti√≥n) y la catepsina de los intestinos (problemas de asimilaci√≥n). Y las dem√°s proteasas, empezando por las similares y acabando por cualquiera. Puede decirse que los ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ acabar√°n inhibiendo a todas las proteasas menos la del ¬ęVIH¬Ľ, que no existe.

Las siguientes v√≠ctimas ser√°n otros tipos de prote√≠nas. As√≠, ¬ęm√°s del 98 % del Saquinavir-Invirase se une con prote√≠nas no-VIH del plasma¬Ľ (Nature Medicine, 3 de marzo del 1996). Por cierto, esta es la explicaci√≥n oficial de que haya que tomar grandes dosis.

2. En particular, act√ļan sobre los enzimas. Est√° demostrado que bloquean la familia del citocromo p450, enzimas del h√≠gado cuya funci√≥n es eliminar los medicamentos, lo cual resulta vital en personas que reciben tanta medicaci√≥n. Y casi todas las reacciones bioqu√≠micas est√°n dirigidas por enzimas que act√ļan como catalizadores. En particular, la duplicaci√≥n del ADN necesaria para que se forme nuevo material gen√©tico, depende de las ADN-polimerasas; la transcripci√≥n del ADN en ARN que dar√° instrucciones vitales, depende de las ARN-polimerasas; etc. Luego ir√° quedando bloqueada la formaci√≥n de ADN, la formaci√≥n de prote√≠nas, y finalmente toda la actividad vital. Lo que el cuerpo no puede eliminar, lo almacena. Y puesto que al aumentar la concentraci√≥n cada vez ser√° m√°s dif√≠cil mantenerlos en disoluci√≥n, formar√°n complejos cristalinos. De ah√≠ los c√°lculos y c√≥licos renales descritos. Pero tambi√©n crean problemas mec√°nicos: rigidez de los tejidos del sistema circulatorio (orina sanguinolenta) y linf√°tico, articulaciones (dolores), etc.

3. Se conoce el peligro que implica la presencia de p√©ptidos libres en el cuerpo. En particular, porque son fuente de energ√≠a para bacterias pat√≥genas. No tardar√° en detectarse la proliferaci√≥n de bacterias especializadas en vivir de los ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ...

Resumiendo:

Los ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ son tendencialmente mortales a medio plazo.

Previsible ya confirmado sobre los peligros de los Inhibidores de Proteasas.



Lancet, 29 de marzo de 1997: ¬ęHepatitis grave en tres pacientes de SIDA tratados con Indinavir¬Ľ; ¬ęse descart√≥ causas virales, alcohol u otros agentes hepatot√≥xicos¬Ľ.

Lancet, 12 de abril de 1997: La British HIV Association admite que los beneficios clínicos de los cócteles no están demostrados, y que hay interacciones significativas entre los medicamentos, e interferencia con la desintoxicación del cuerpo.

Lancet, 3 de mayo de 1997: Indinavir puede producir cólico renal y/o piedras renales radiolucentes.

Lancet, 17 de mayo de 1997: Los pacientes que toman inhibidores de proteasas pueden desarrollar con m√°s facilidad retinitis por citomegalovirus.

Food and Drug Administration.FDA (EE.UU.), 11 de junio de 1997: Un informe avisa de que la ingesta de inhibidores de proteasas puede producir diabetes o empeorar a quienes ya la tienen.

¬ŅC√≥mo dan los oficialistas por beneficioso algo que mata?.

Los científicos críticos advirtieron desde el primer momento de los peligros mortales de los cócteles y de cada uno de sus componentes.

Sin embargo, la mayor√≠a de los medios de comunicaci√≥n sacan titulares en los que se insin√ļa la victoria sobre el ¬ęSIDA¬Ľ recogiendo estudios pagados por las empresas farmac√©uticas implicadas y declaraciones de los especialistas oficiales en las que explican que obtienen unos magn√≠ficos resultados, y que gracias a esos c√≥cteles el ¬ęSIDA¬Ľ est√° a punto de convertirse en una enfermedad cr√≥nica al estilo de la diabetes. Y afirman que para ello hay que aplicar la norma del Dr. Ho: ¬ęGolpear r√°pido y fuerte¬Ľ, es decir, administrarlos en seguida y en grandes dosis.

¬ŅC√≥mo es posible que haya dos interpretaciones y valoraciones tan opuestas por parte de dos grupos de cient√≠ficos y m√©dicos, en principio ambos cualificados?. La respuesta es clave para entender qu√© est√° ocurriendo en el campo del ¬ęSIDA¬Ľ... y en otros. Y para que se abra el debate que los cr√≠ticos pedimos desde hace a√Īos. Y para que las personas que est√°n sufriendo las consecuencias de haber recibido un diagn√≥stico-vud√ļ puedan beneficiarse de tratamientos no-agresivos y eficaces (recuperadores mitocondriales, antioxidantes, antiproteasas naturales,...).

Los ¬ęargumentos¬Ľ que dan los oficialistas para promocionar los ¬ęc√≥cteles¬Ľ son:

1. la mejor√≠a de dos marcadores indirectos: que ¬ędisminuye la carga viral¬Ľ y que

2. ¬ęaumenta el recuento de los linfocitos T4¬Ľ;

3. algunas recuperaciones espectaculares de personas en situación grave, incluso terminal;

4. unos pretendidos datos objetivos: ¬ęreducci√≥n en m√°s de la mitad del n√ļmero de muertos¬Ľ,

5. ¬ęmenor n√ļmero de "infecciones oportunistas"¬Ľ, ¬ęmenos ingresos hospitalarios¬Ľ y ¬ęotras ventajas¬Ľ.

Ve√°moslos uno a uno:

1. ¬Ņ¬ęDisminuye la "Carga Viral"¬Ľ?.

En realidad indica que baja la actividad biológica y que el camino que se sigue lleva a la muerte.

En la inmensa mayor√≠a de casos, los m√©dicos hospitalarios del ¬ęSIDA¬Ľ afirman que los c√≥cteles sientan bien porque hacen bajar lo que consideran ¬ęcarga viral del VIH¬Ľ de quien los toma. E insisten en que son beneficiosos aunque el ingeriente no se sienta mejor o incluso afirme abiertamente que se encuentra peor desde que toma los c√≥cteles. Responden: ¬ęLo importante es que tu carga viral ha bajado. Pronto dejar√°s de tener molestias porque tu cuerpo se acostumbrar√°¬Ľ.

Lo llamado ¬ęcarga viral¬Ľ es obtenido utilizando una t√©cnica llamada PCR. El inventor de la PCR fue el Dr. Kary Mullis, y por ello recibi√≥ el Premio Nobel de Qu√≠mica de 1993. Pues bien, el propio Dr. Mullis explica que su t√©cnica no puede medir cantidad de virus alguna (y menos de un virus que no existe, a√Īado yo). Luego tampoco puede indicar si ha subido o bajado el n√ļmero de ejemplares del inexistente VIH en la sangre de una persona... En el Simposium celebrado en Colombia a inicios de diciembre, el Dr, Mullis lleg√≥ a decir que a veces lamenta haber inventado la PCR al ver como se est√° usando fraudulentamente en el campo del ¬ęSIDA¬Ľ.

Pero la t√©cnica PCR efectivamente mide en la persona algo que sube o baja de una medici√≥n a otra. ¬ŅQu√© es eso que mide la PCR?.

La pregunta se responde por s√≠ s√≥la cuando se sabe lo esencial de c√≥mo act√ļa la PCR, y tambi√©n de c√≥mo funciona el cuerpo humano (cosas ambas que, al parecer, ignora la pseudociencia del ¬ęSIDA¬Ľ).

En unas condiciones muy precisas de temperatura y otras, la PCR permite multiplicar millones de veces trocitos de entre 200 a, m√°ximo, 1.000 letras gen√©ticas de ADN, y s√≥lo de ADN. Para ello aprovecha la capacidad de sintetizar hebras complementarias que √ļnicamente tiene el ADN.

Pero resulta que el VIH dise√Īado por Gallo y Montagnier es de ARN. Luego la primera operaci√≥n que tiene que hacer la versi√≥n de PCR utilizada, es transcribir el ARN que hay en el plasma y que consideran que es del ¬ęVIH¬Ľ, en ADN. Entonces act√ļa la capacidad de la PCR para multiplicar exponencialmente ADN, y al final se obtiene una cantidad de ADN que es directamente mensurable. Y este ADN es considerado ¬ęADN-del-VIH¬Ľ por definici√≥n, es decir, sin comprobarlo secuenci√°ndolo. Finalmente, a partir de la cantidad resultante de ¬ęADN-del-VIH¬Ľ se estima cual era la cantidad de ¬ęADN-del-VIH¬Ľ que supuestamente hab√≠a al inicio. A continuaci√≥n se considera que cada ¬ęADN-del-VIH¬Ľ es transcripci√≥n de un ¬ęARN-del-VIH¬Ľ, y finalmente, como que el dise√Īo oficial del ¬ęVIH¬Ľ dice que tiene dos trozos iguales de ARN, aplican la regla ¬ędos trozos de ARN = un VIH¬Ľ y creen obtener...¬°el n√ļmero de ejemplares de ¬ęVIH¬Ľ que estaban al inicio! Y llaman ¬ęcarga viral del VIH¬Ľ a ¬ęeso¬Ľ por mililitro de sangre.

As√≠, pues, trozos de ARN que est√°n en la sangre se ven convertidos, por el uso y la interpretaci√≥n err√≥neos que los oficialistas hacen de la PCR, en ¬ęejemplares del VIH¬Ľ.

Pero en realidad en la sangre hay much√≠simos trozos de ARN, aunque no haya los que no pueden provenir del inexistente ¬ęVIH¬Ľ... En efecto, en muchas de las diez mil reacciones bioqu√≠micas que permanentemente tienen lugar en cada una de nuestros cien billones de c√©lulas, intervienen trozos de ARN. Adem√°s, el reciclaje del bill√≥n de c√©lulas que diariamente se nos muere, implica la formaci√≥n de un n√ļmero enorme de trozos de ARN provenientes del reciclaje de los distintos tipos de cadenas de ARN que en gran n√ļmero contiene cada una de ellas. Y tambi√©n hay trozos de ARN debidos a los numerosos desajustes y mecanismos de reparaci√≥n que tiene el cuerpo humano.

Por todo esto, inevitablemente hay en sangre siempre trozos de ARN. M√°s viviendo en una sociedad tan desestabilizadora como la occidental moderna. M√°s a√ļn si la persona est√° en una situaci√≥n de estr√©s por causa nutritiva, t√≥xico-medicamentosa, infecciosa, traum√°tica o psicol√≥gica. A√ļn m√°s si tiene problemas hep√°ticos, pues cada c√©lula del h√≠gado tiene miles de enzimas cuya formaci√≥n requiere ARN, y resulta que el 95% de personas etiquetadas tienen hepatitis. Y ya para colmo, en toda c√©lula humana no infectada hay cientos o incluso miles de secuencias similares a las de los llamados ¬ęretrovirus¬Ľ, que son denominadas ¬ęsecuencias end√≥genas¬Ľ.

Gran parte de estos trozos de ARN son los que se ven convertidos por el tramposo uso que los seguidores del Dr. Ho hacen de la PCR, en ¬ęejemplares del VIH medidos con la carga viral¬Ľ.

Algunos hospitales se han dado cuenta de ello, aunque probablemente le den otra explicaci√≥n. Queda claro por el hecho de que consideran que los resultados de ¬ęcarga viral¬Ľ no son v√°lidos si la persona est√° resfriada, lo cual significa reconocer que por tener el ¬ęvirus de la gripe¬Ľ aumenta...¬°la ¬ęcarga viral del VIH¬Ľ! Lo mismo se recoge en art√≠culos cient√≠ficos en los que se informa de que ser vacunado de la gripe hace incrementar la ¬ęcarga viral¬Ľ (Pediatr. Infect. Dis. J, 1996; 15: 197-203).

Pero la cosa es a√ļn m√°s escandalosa. El Documento Resumen del Registro Federal de los EE.UU. (¬ęFederal Register-Draft Document¬Ľ) que contiene las directrices fundamentales, dice en su p√°gina 18: ¬ęEnfermedades agudas (por ejemplo, neumonia bacteriana, tuberculosis, herpes, PCP) y vacunaciones pueden causar incremento en el ARN del VIH en plasma durate 2 a 4 semanas. El test de carga viral no deber√≠a ser realizado durante este tiempo¬Ľ. Aparte de que esta recomendaci√≥n parece no haber llegado al Estado espa√Īol, resulta que la presencia de diversos microorganismos se traduce en que suba la ¬ęcarga viral del VIH¬Ľ. He aqu√≠ una clara prueba de que lo llamado ¬ęcarga viral¬Ľ no es sino un artefacto t√©cnico. Como lo prueba tambi√©n que con la utilizaci√≥n de distintos tipos de PCR se obtengan cantidades muy variables de lo que todos est√°n de acuerdo en presentar como ¬ęcantidad de ejemplares del VIH por mililitro de sangre¬Ľ...

Estamos ahora en condiciones de entender que es l√≥gico que al empezar a tomar un c√≥ctel, normalmente disminuya la ¬ęcarga viral¬Ľ. En efecto, los dos tipos de venenos que contiene el c√≥ctel producen una disminuci√≥n de la actividad general biol√≥gica de la persona. En consecuencia, a su sangre ir√° a parar menos trozos de ARN y el subsiguiente plasma contendr√° menos ARN. Por lo tanto, la PCR transcribir√° menos ARN en ADN, y tendr√° menos ADN para multiplicar. Luego la pr√≥xima medida dar√° una cantidad inferior de ¬ęcarga viral¬Ľ. Y al cabo de cinco o seis, puede que la PCR ni arranque, por lo que dir√°n que ¬ęhay tan poco VIH que es indetectable¬Ľ. Los m√©dicos hospitalarios estar√°n contentos y satisfechos. Y los pacientes que tienen su confianza depositada en ellos, m√°s cerca de la cat√°strofe...

2. ¬Ņ¬ęSubidas de T4¬Ľ?.

Indican un sobreesfuerzo inmunológico que no puede sostenerse durante mucho tiempo.

El segundo marcador indirecto utilizado es el ¬ęn√ļmero de T4¬Ľ. Se dice que sube al tomar los c√≥cteles, lo cual es err√≥neamente presentado como que aumentan las defensas.

Los ¬ęespecialistas del SIDA¬Ľ ignoran que la inmensa mayor√≠a (96-98%) de linfocitos T no est√°n en sangre sino en m√©dula √≥sea, ganglios y tejido b√°sico, por lo que en sangre s√≥lo hay un 2-4 %. Desconocen adem√°s (aunque el propio Dr. Fauci escribi√≥ en los a√Īos setenta art√≠culos al respecto, aunque los olvid√≥ por completo cuando se convirti√≥ en el n√ļmero uno del ¬ęSIDA¬Ľ en los EE.UU.) que incluso este peque√Īo porcentaje se retira de la sangre cuando la persona est√° en una situaci√≥n de estr√©s. ¬ŅY qu√© persona que se ve arrastrada a la √≥rbita del ¬ęSIDA¬Ľ no est√° estresada por alguno de los cinco componentes del estr√©s antes mencionados?. Basarse en recuentos hechos en extracciones de sangre es dejar de tener en cuenta a la inmensa mayor√≠a de linfocitos T, y llamar ¬ędefensas¬Ľ a lo restante de la subdivisi√≥n ¬ęT4¬Ľ hecha tambi√©n con artefacto t√©cnico, es enga√Īar a quien les escuche. Actitud manipuladora confirmada por silenciar que personas etiquetadas con un n√ļmero muy reducido, incluso cero, de supuestos ¬ęlinfocitos T4¬Ľ llevan a√Īos encontr√°ndose bien, lo cual confirma que, a escala individual, la cifra de lo llamado ¬ęT4¬Ľ carece de valor diagnostico alguno.

Pero lo decisivo para el tema que estamos tratando es que la entrada de ant√≠genos (microbios, t√≥xicos,...) en el cuerpo hace que parte de los linfocitos T que est√°n replegados entren en el torrente sangu√≠neo a fin de investigar qu√© ocurre. Esto explica ahora para los c√≥cteles lo que ya hace a√Īos explicaba para el AZT-Retrovir: que al empezar a tomar estos venenos, haya un aumento en el recuento en sangre de lo que los oficialistas llaman ¬ęT4¬Ľ, dato que presentan como una mejor√≠a. En realidad, si el envenenamiento persiste, el esfuerzo se vuelve insostenible, y al cabo de un tiempo, tendencialmente la persona caer√° en picado. Esto se conoce desde hace tiempo para el AZT, y se est√° ahora confirmando para los c√≥cteles.

National Institute of Health (NIH).Es ilustrativa la observaci√≥n que la Dra. Birx, del ¬ęInstituto Walter Reed del Ej√©rcito USA¬Ľ, incluye en un informe acerca del fracaso de una vacuna experimentada. Explica que el dise√Īo original del estudio s√≥lo inclu√≠a los ¬ęT4¬Ľ como criterio de evaluaci√≥n, pero que se a√Īadi√≥ la evoluci√≥n cl√≠nica por exigencia de los NIH. Y comenta: ¬ęMenos mal que lo hicimos as√≠, porque aunque hubo en recuentos de T4 lo que algunos considerar√≠an cambios estad√≠sticos favorables, ninguno se tradujo en una alteraci√≥n positiva en el progreso de la enfermedad. Si hubi√©ramos proseguido tan s√≥lo con criterios indirectos, podr√≠amos haber interpretado mal la prueba¬Ľ (Lancet, 347, 27 de abril de 1996).

Adem√°s, las contradicciones entre ¬ęcarga viral¬Ľ y ¬ęrecuento de T4¬Ľ son tan fuertes entre s√≠ y con los modelos de ¬ęVIH¬Ľ y de ¬ęSIDA¬Ľ usados, que los estudios publicados normalmente dan los datos de una u otra magnitud, pero no de ambas a la vez.

3. ¬ŅRecuperaciones espectaculares?.

Son consecuencia de una suma de casualidades no previstas por los laboratorios. Son mejorías transitorias. El consejo es: aprovechar la ocasión para informarse y cambiar a tiempo de tren...

En una minoría de casos, casi exclusivamente en personas muy deterioradas, hay una mejoría evidente porque la persona recupera una cantidad considerable de kilos y su capacidad de actuar. En muchos de estos casos, ya estaban tomando AZT u otros nucleósidos análogos y se ha introducido un inhibidor de proteasas.

Por mi parte, descarto totalmente la explicaci√≥n oficial, basada en que se bloquear√≠a la formaci√≥n del inexistente ¬ęVIH¬Ľ. Y a√ļn m√°s cuando se sabe que cient√≠ficos oficiales reconocen que ¬ęun efecto intr√≠nseco citop√°tico -destructor de c√©lulas- por parte del VIH ya no es cre√≠ble¬Ľ (Nature, 12 de enero del 1995).

Entonces, ¬Ņqu√© ocurre?. He aqu√≠ una posible combinaci√≥n de factores que constituye una explicaci√≥n mucho m√°s coherente:

* Si a un terminal se le dice que va a tomar un producto nuevo que da unos resultados fabulosos, puede recuperar la ilusión de vivir. Y esto cualquier médico sabe que es decisivo.

* El metabolismo de una persona que está muy mal, es catabólico. Es decir, su cuerpo destruye más células que las que forma. Los inhibidores de proteasas impiden el metabolismo celular. Luego en esta situación, lo que bloquearán es el catabolismo existente. El enfermo dejará de perder peso y fuerza, y tendrá un respiro.

* Las personas etiquetadas est√°n sometidas a un estr√©s permanente, y m√°s si se hallan en situaci√≥n grave, por lo que generan constantemente cortisol. El hipercortisolismo inhibe la formaci√≥n de prote√≠nas. Al volver a tener esperanza de vivir y encontrarse algo mejor al empezar el nuevo ¬ętratamiento maravilloso¬Ľ, se reducir√° el estr√©s, bajar√° el nivel de cortisol y se volver√°n a formar prote√≠nas. L√≥gicamente, el enfermo ganar√° peso y fuerza.

* Si el ¬ęSIDA¬Ľ es una enfermedad autoinmune, como afirman el Dr. Alfred H√§ssig (Suiza) y otros, es l√≥gico que al tomar unos c√≥cteles que da√Īan la inmunidad se detenga el proceso autodestructivo. El enfermo mejorar√°.

* Es posible que los inhibidores de proteasas interfieran en el funcionamiento de los nucleósidos análogos en su tarea de impedir la división celular. El enfermo sufriría menos los efectos del AZT y similares. Resultaría que una bomba frenaría la capacidad destructiva de la otra...

* En algunos protocolos, al incluir un inhibidor de proteasas se disminuye la cantidad de los nucleósidos análogos que se estaba administrando, por lo que se reducirá el efecto de estos, con lo que el cuerpo tiene un respiro. El enfermo mejorará.

Felicito a las personas que han tenido la fortuna de que la combinaci√≥n de estos (y/u otros) factores les permitiese salir de la grave situaci√≥n en que se encontraban, y me alegro por ellas. Pero deben saber que si no aprovechan la ocasi√≥n para cambiar de orientaci√≥n y de tratamiento, la mejor√≠a ser√° tan s√≥lo transitoria de manera tendencialmente inevitable. Conocer c√≥mo funcionan estos c√≥cteles y aprender que hay inhibidores naturales de las proteasas (agar-agar, cart√≠lago,...) que act√ļan de otra forma sin efectos perniciosos, puede abrir la puerta que lleve a su recuperaci√≥n definitiva... Y a evitar que la exhibici√≥n de estos casos sea utilizada para justificar el envenenamiento de la mayor√≠a.

4. ¬Ņ¬ęDescenso de m√°s del 50% de muertos de SIDA¬Ľ?.

Es err√≥neo atribuirlo a los ¬ęinhibidores de la proteasa del VIH¬Ľ.

Este es otro de los pretendidos ¬ęresultados maravillosos¬Ľ que los expertos oficiales atribuyen, sin argumento alguno, a los c√≥cteles. Sin embargo:

* En 1993 hubo bastantes menos casos de ¬ęSIDA¬Ľ que el a√Īo anterior; aquel descenso puede ser la causa de que en 1996 y ahora fallezcan menos personas con la etiqueta de ¬ęmuerto de SIDA¬Ľ.

* Se saca la conclusi√≥n de ensayos en los que ha muerto menos personas en grupos que tomaban c√≥cteles que en grupos que s√≥lo recib√≠an nucle√≥sidos an√°logos (jam√°s se han hecho ensayos contra placebo, los √ļnicos v√°lidos).

* Se saca la conclusi√≥n de ensayos que han durado muy poco tiempo y con un peque√Īo porcentaje de los participantes: ¬ę...¬Ņse puede realmente informar de aumentos de la sobrevivencia en un 50% bas√°ndose en tan s√≥lo 6 meses de tratamiento y en resultados que reflejan 4,8% (tratados) versus 8,4% (no tratados) de los sujetos estudiados?¬Ľ (JAMA, 276, 1996).

* Se saca la conclusión también de comparar muertes ocurridas ahora con las previstas en las proyecciones absolutamente exageradas que se hizo anteriormente.

* Otros factores: ¬ęEn la ciudad de New York (...) en 1996 los ¬ęmuertos de SIDA¬Ľ bajaron un 30 %. Pero los oficiales responsables de la salud no lo atribuyeron al uso de los inhibidores de proteasas, ya que la tasa de muertes comenz√≥ a bajar antes de introducirlos. Se supone que los motivos fueron mejores pr√°cticas generales de salud y un tratamiento mas efectivo de las enfermedades oportunistas¬Ľ (Science 275, enero del 1997).

5. ¬Ņ¬ęRetraso de enfermedades oportunistas¬Ľ y otras ¬ęventajas¬Ľ?.

Es cuesti√≥n de tiempo que tambi√©n aqu√≠ se demuestre que la pseudociencia del ¬ęSIDA¬Ľ se equivoca.

Los c√≥cteles impiden el funcionamiento biol√≥gico, en particular la formaci√≥n de ADN, la divisi√≥n celular y el metabolismo org√°nico. Tambi√©n lo impiden en los microorganismos, que no podr√°n reproducirse. Transitoriamente, esto se puede traducir en el mencionado retraso de las mal llamadas ¬ęenfermedades oportunistas¬Ľ. E interpretarse como que ¬ęmejora la calidad de vida¬Ľ. Y puede que haya ¬ęmenos ingresos hospitalarios¬Ľ. Y que esto ¬ęcompense el aumento de gasto en los nuevos medicamentos¬Ľ. E incluso otras ¬ęventajas¬Ľ.

Pero todo esto se invertirá en cuestión de tiempo. Los mismos mecanismos que impiden en particular que los microorganismos se reproduzcan, también bloquean la reproducción de las células humanas, la constitución de su ADN, la formación de energía, el metabolismo celular y orgánico, etc. Tendencialmente, se acabarán imponiendo los efectos destructivos de estos cócteles venenosos.



* Se ha se√Īalado que personas con ¬ęalta carga viral¬Ľ pueden encontrarse bien (AIDS Research DNA Human Retroviruses, 1 de mayo del 1996)

* ¬ęLos investigadores del SIDA se√Īalan constantemente estos d√≠as que la reducci√≥n de la carga viral en la sangre de un paciente no significa necesariamente que sufrir√° menos enfermedades relacionadas con el SIDA¬Ľ (Science 275, enero del 1997)

* ¬ęLos estudios (...) no lograron mostrar beneficios cl√≠nicos aunque durante un a√Īo la carga viral baj√≥ m√°s con las combinaciones (...)¬Ľ (AIDS treatment update, n√ļmero 53, mayo del 1997).

* Health Education AIDS Liaison (HEAL).No se han hecho estudios oficiales de control, es decir, no se ha usado la PCR para medir lo llamado ¬ęcarga viral¬Ľ a personas no etiquetadas. Si se hiciese, resultar√≠a que muchas personas sanas est√°n llenas de ¬ęVIH¬Ľ. Esto confirmaron dos miembros de HEAL de Los √Āngeles: Rodney Knoll, oficialmente seronegativo, result√≥ con una ¬ęcarga viral¬Ľ considerablemente mayor que Christine Maggiore, oficialmente seropositiva... (Continuum, junio del 1997).

* Para colmo, la ¬ęcarga viral¬Ľ medida con la PCR ni siquiera est√° reconocida por los CDC...

¬ŅPor qu√© no se puede dejar de tomar los c√≥cteles ni un solos d√≠a?.

No, como afirman unos oficialistas, porque el inexistente ¬ęVIH¬Ľ sale de los santuarios en que dicen que se ha escondido, y vuelve a reproducirse. Tampoco porque, como dicen otros oficialistas, el ¬ęVIH¬Ľ muta -¬°a un virus que no existe se le pueden atribuir todas las propiedades que les vaya bien a los investigadores que viven de √©l!- y se torna resistente.

Mucho más sencillo y coherente es que al dejar de ingerir estos venenos, la actividad biológica celular y orgánica de la persona se relanza, por lo que más trozos de ARN de distinta procedencia llegarán a la sangre, y la PCR de nuevo encontrará ARN que multiplicar...

Y tambi√©n probablemente volver√° a subir la ¬ęcarga viral¬Ľ a partir de un momento determinado de seguir los asintom√°ticos tomando los c√≥cteles, cuando el bloqueo de la actividad celular con al mismo tiempo acumulaci√≥n de c√©lulas muertas llegue a un punto de no control y se pongan en marcha mecanismos nunca observados porque jam√°s se hab√≠an creado tama√Īas condiciones anormales en unos cuerpos humanos.

Además, los resultados obtenidos dependen de qué molécula de arranque utilice la PCR...

Documentos que muestran que cócteles e Inhibidores de Proteasas matan, y que ilustran algo las manipulaciones hechas por los laboratorios.

Los medios de comunicaci√≥n c√≥mplices han convertido en verdad p√ļblica lo que no es sino marketing criminal.

The New York Times, 22 de agosto del 1997.

A pesar de los poderosos nuevos medicamentos para el SIDA, muchos a√ļn est√°n perdiendo la batalla. por Sherbyl Gay Stolberg.

Washington, 21 agosto del 1997. Se supuso que Jerry Roemer era la nueva cara del SIDA. Un a√Īo y medio despu√©s de que los inhibidores de proteasa comenzasen a ser ampliamente usados en los Estados Unidos, los medicamentos parecen fallar en un 25 a 30 % de las 150.000 personas que los est√°n usando.

Para algunas, el complejo r√©gimen de estos tres medicamentos no funciona desde el inicio, por razones que los m√©dicos no entienden. Otras personas caen enfermas a causa de la terapia combinada, que tiene efectos secundarios que van desde la diabetes a la diarrea. Unas terceras no pueden cumplir el complicado esquema de horas para una docena o m√°s de pastillas cada d√≠a que deben ser tomadas algunas con comida y otras sin. Pero un n√ļmero creciente de m√©dicos est√°n viendo casos como el del Sr. Roemer: pacientes determinados y diligentes que toleran los medicamentos y que los toman religiosamente, pero para quienes sus espectaculares beneficios no perduran.

Anthony Fauci.¬ęHay un creciente porcentaje de personas en las que, tras un periodo de tiempo, el virus irrumpe de nuevo¬Ľ, dice el m√©dico Dr. Anthony Fauci, del Instituto Nacional de Alergia y de Enfermedades Infecciosas, de Bethseda. ¬ęLas personas est√°n perfectamente bien durante seis u ocho meses o un a√Īo, pero despu√©s de este periodo, y en una proporci√≥n significativa, el virus vuelve a reaparecer¬Ľ.

Nadie conoce el verdadero alcance de este problema, pero el Dr. Fauci estima que, cuando hay que responder a estos casos de ¬ęnuevo avance del virus¬Ľ, la tasa de fracaso de los c√≥cteles de nuevos medicamentos puede eventualmente alcanzar el 50%.

(...) ¬ęDurante a√Īos, me sent√≠ como si estuviese atado a un poste y me golpeasen¬Ľ con las tristes noticias en torno al SIDA, dice Jim Graham, director ejecutivo de la Whitman-Walker Clinic, una agencia que ofrece cuidado m√©dico y servicios sociales a personas con VIH en Washington. ¬ęAhora hay esta tenue esperanza. La pregunta es: ¬Ņcuanto durar√°?¬Ľ.

Es una pregunta agobiante tanto (para este centro) como para todas las organizaciones anti-SIDA del país, donde una dosis de realidad fría está atemperando la ebullición anterior.

¬ęCuando aparecieron los inhibidores de proteasas, todo el mundo estaba muy entusiasmado¬Ľ, dice David Kiviaho, que lleva un departamento de informaci√≥n actual sobre tratamientos del SIDA en Project Inform, en San Francisco. ¬ęSab√≠amos que no era la cura milagrosa. Pero es aterrorizador o√≠r las numerosas personas que nos llaman y dicen: ¬ę¬ŅQu√© puedo hacer?. No me funcionan los inhibidores de proteasas. Me quedo sin opciones(...)¬Ľ.

Examiner, 29 de septiembre del 1997.

¬ęLos c√≥cteles del SIDA fracasan en un 53 % en un estudio. En un ensayo en San Francisco con pacientes del ¬ęmundo real¬Ľ, decepcionantes resultados de una terapia altamente pregonada¬Ľ.

Por Lisa M. Krieger, escritora médica de Examiner.

Hay decepcionante nueva evidencia de que las tan aclamadas potentes medicinas del SIDA est√°n fracasando con aquellos que m√°s las necesitan.

Algo m√°s de la mitad de los pacientes de un estudio realizado en el Hospital General de San Francisco mostraron evidencia del fracaso de los medicmanetos tras seis meses de tratamiento y vieron que sus niveles de virus sub√≠an, seg√ļn un estudio hecho p√ļblico el lunes.

M√°s optimistas son los resultados del resto de pacientes incluidos en el estudio: Un a√Īo despu√©s de iniciar el tratamiento, sus virus permanecen persistentemente indetectables, sugeriendo una buena salud a largo plazo.

¬ęParece que en nuestro centro veamos a la epidemia dividirse en dos¬Ľ, dice el Dr. Steven Deeks, profesor asistente de Medicina en la UC-San Francisco, que presenta sus hallazgos en la anual ¬ęConferencia Interciencia sobre Agentes Antimicrobianos y Quimioterapia¬Ľ en Toronto.

¬ęCerca de la mitad de nuestros pacientes ver√°n una respuesta a largo plazo, posiblemente permanente, a dichos medicamentos, mientras que la otra mitad puede empezar a mostrar de nuevo progresi√≥n de la enfermedad¬Ľ, dice Deeks.

El 53 % de pacientes que tienen evidencia de fracaso tras por lo menos seis meses de terapia tiende a ser gente que ya tienen muy avanzada la enfermedad, definido por los investigadores por un bajo recuento de c√©lulas CD4 del sistema inmune y por altos niveles de virus. La mayor√≠a han probado m√ļltiples medicinas antivirales en el pasado.

El 47 % de pacientes que obtienen beneficio duradero de los medicamentos, llamados inhibidores de proteasa y usados a menudo en combinación con uno o más agentes antivirales, son aquellos que se han infectado más recientemente y que no han sido tratados con generaciones anteriores de medicinas antivirales.

Hasta este estudio realizado en el Hospital General de San Francisco, nadie sab√≠a qu√© proporci√≥n de pacientes ¬ępromedio¬Ľ que tomaban los medicmantos se beneficiaban de ello. Los m√©dicos generalmente no rastrean el √©xito de una terapia de la misma forma que lo hacen los estudios cl√≠nicos que primero documentan los resultados.

Los ensayos clínicos mostraron éxito incualificado con los medicamentos, lo cual ofreció una luz esperazadora en unos tiempos oscuros. La a menudo decepcionada comunidad del SIDA oyó decir que las cosas serían ahora distintas, y que las combinaciones con tres medicamentos podían tornar el SIDA en una enfermedad crónica y manejable, más una aflicción para toda la vida que una enfermedad mortal.

Las noticias fueron tan convincentes que gente en todos los estadios de la enfermedad se precipitaron en busca de tratamiento.

Pero estos √ļltimos hechos indican que para algunas personas los beneficios permanentes son tan elusivos como antes. Mientras que las combinaciones de medicamentos pueden retrasar la enfermedad y la muerte, tienen serias limitaciones. Ni con los c√≥cteles m√°s potentes ahora asequibles es siempre posible mantener el virus a raya.

Para muchos pacientes, la terapia combinada es otra en una larga lista de decepciones.

La iron√≠a es que aquellos menos afortunados en ser ayudados por los nuevos medicamentos suelen ser pacientes altamente educados y comprometidos -a menudo activistas del SIDA- que fueron infectados hace mucho tiempo y que conscientemente han probado individualmente cada uno de los medicamentos del SIDA a medida que iban siendo introducidos a lo largo de los a√Īos. Ahora, esta pronta conciencia puede haber trabajado en contra de ellos, ya que son resistentes a toda la combinaci√≥n.

El fracaso de las terapias actuales demanda medicinas nuevas y mejores, dice Deeks. ¬ęLas industria farmac√©utica, el gobierno y todos los investigadores deben permanecer vigilantes y continuar desarrollando nuevas opciones terap√©uticas para pacientes seropositivos¬Ľ.

A diferencia de los pacientes seleccionados para los ensayos cl√≠nicos bien controlados y esponsorizados por la industria farmac√©utica, los pacientes del ¬ęmundo real¬Ľ del SIDA en San Francisco, particularmente aquellos tratados en el Hospital General de San Francisco, llegan con las posibilidades acumuladas en su contra.

Tienden a estar infectados desde hace largo tiempo, han probado una letanía de otros agentes terapéuticos, y pueden tener poblemas para adaptarse al complicado régimen del tratamiento. Así, mientras que los ensayos clínicos muestran una tasa de éxitos del 80 al 90%, la población de pacientes más típica puede tener tan sólo una probabilidad de tan sólo un 50-55% de beneficio permanente.

¬ęLos ensayos cl√≠nicos tienden a enrolar pacientes que est√°n saludables, que no han recibido nunca terapia en el pasado y que est√°n altamente motivados; no son los pacientes t√≠picos¬Ľ, explica Deeks. (...)

Dr. Markowitz, estrecho colaborador del Doctor Ho.

David Ho.¬ę(...)Martin Markowitz, coautor de algunos de los art√≠culos m√°s famosos del Dr. Ho, incluido el de Nature del 1995 que introdujo el nuevo modelo de VIH y populariz√≥ la prueba de la carga viral, (...) dio una conferencia sobre el tratamiento prematuro de la infecci√≥n por VIH. √Čl y Ho han estado tratando una cohorte de 20 pacientes durante casi un a√Īo con c√≥cteles. El estudio prosigue y no se han publicado resultados, por lo que Markowitz us√≥ datos preliminares. Seg√ļn dijo, muchos de los sujetos ya ten√≠an s√≠ntomas de SIDA al inicio de la terapia experimental, incluidos cinco que hab√≠an sido previamente hospitalizados, aunque unos pocos no ten√≠an s√≠ntoma alguno.

Una vez iniciada la terapia, la ¬ęcarga viral¬Ľ del VIH de cada paciente descendi√≥ hasta debajo del nivel de detecci√≥n y as√≠ continuaban, dijo Markowitz. Consideraba esto como se√Īal de que la terapia era buena.

Pero, ¬Ņhizo la eliminaci√≥n de la carga viral m√°s saludables a los pacientes?. Markowitz no tuvo nada que decir al respecto durante su exposici√≥n. Seguramente, si los pacientes hubiesen mejorado al bajar su carga viral del VIH, Markowitz se hubiese jactado de ello. Pero el tema no apareci√≥ hasta que yo lo plante√© en el momento de las preguntas.

Pregunt√©: ¬ę¬ŅQu√© hacen estos pacientes?¬Ľ. Dijo sonrientemente: ¬ęAlgunos est√°n lo suficientemente saludables como para trabajar¬Ľ. Esta respuesta implicaba que si no hubiese sido por los c√≥cteles, estos pacientes no estar√≠an lo suficientemente sanos como para trabajar. Pero sospech√© que no era este el caso.

La sonrisa de Markowitz desapareci√≥ cuando pregunt√©: ¬ęDurante los once meses de tratamiento, cuando su carga viral es indetectable, sus pacientes, ¬Ņmejoran, se mantienen igual o empeoran?¬Ľ. No contest√≥. No dijo ni una palabra. Fueron unos momentos embarazosos para la audiencia.

Romp√≠ el molesto silencio reformulando la pregunta: ¬ęSus pacientes mejoran, ¬Ņno es as√≠?¬Ľ. De nuevo Markowitz permaneci√≥ mudo.

O bien no sab√≠a c√≥mo se encontraban sus pacientes en el transcurso de la terapia (lo cual es muy improbable) o bien no se encontraban bien a pesar de tener a cero su ¬ęcarga viral¬Ľ. El revelador silencio fue roto por el anuncio de un pausa.

Sal√≠ habiendo satisfecho una de mis inquietudes: las narraciones de la prensa acerca de milagros tipo ¬ęL√°zaro, lev√°ntate¬Ľ atribuidos a los c√≥cteles, no aparec√≠an en los estudios cient√≠ficos.(...)

(Extra√≠do del resumen hecho de la ¬ęConferencia Gordon sobre la quimioterapia del SIDA¬Ľ celebrada del 9 al 14 de marzo de 1997 en Ventura (California) por el desde hace m√°s de 20 a√Īos dise√Īador de inhibidores de proteasa Dr. David Rasnick. Continuum, volumen 4, n√ļmero 4, junio del 1997).

Del libro ¬ęHistoria de un milagro¬Ľ

Doctor Mahlon Johson (etiquetado oficialista), ediciones B, 1997.

* ¬ę...en algunas personas infectadas por VIH, los c√≥cteles m√°s prometedores de f√°rmacos han resultado inefectivos. Se tiene incluso informes de pacientes que inicialmente hab√≠an mejorado de manera espectacular con los inhibidores de la proteasa pero que despu√©s hab√≠an vuelto a sucumbir¬Ľ (p√°gina 401).

* ¬ęNo hay nadie que sepa cu√°les pueden ser los efectos a largo plazo que pueden producir estos f√°rmacos, qu√© tributo exigir√°n en forma de anemia, transtornos del h√≠gado y muerte lenta por envenenamiento al ir en busca de la vida¬Ľ (p√°gina 402).

[/h2]Conclusiones prácticas: no tomar los cócteles. Y si ya se tomaban, dejar de tomarlos.[/h2]

Empieza a parecer claro que las personas etiquetadas como ¬ęseropositivas¬Ľ o, en su caso, como ¬ęSIDA¬Ľ, han vuelto a ser objeto de experimentaci√≥n y de negocio por parte de las autoridades sanitarias de los EE.UU. y de las multinacionales farmac√©uticas implicadas en la industria del ¬ęSIDA¬Ľ. Con unos ensayos manipulados y nunca publicados, con sus agencias de relaciones p√ļblicas y de marketing convocando multitudinarias ruedas de prensa y enviando ¬ępress release¬Ľ interesados a sus bien engrasados contactos en muchos medios de comunicaci√≥n importantes que lanzan a bombo y platillo los supuestos ¬ębuenos resultados logrados¬Ľ, y con el seguidismo acr√≠tico de las autoridades sanitarias y de los ¬ęexpertos oficiales del SIDA¬Ľ de los dem√°s estados, los inhibidores de proteasas, s√≥los o formando parte de los c√≥cteles, fueron presentados como muy eficaces, como la panacea.

La inmediata utilización mediática de la carambola ocurrida con la espectacular recuperación de algunos casos avanzados e incluso terminales, convirtió los cócteles en medicamentos-milagro oficiales... justamente cuando se desencadenaba una caza de brujas contra los medicamentos-milagro no-oficiales (entre otros, la interesantísima melatonina).

Desgraciadamente, personas etiquetadas que durante a√Īos se hab√≠an negado a tomar el AZT-Retrovir, salieron voluntariamente a tomarse dicho AZT mezclado ahora con otro producto del mismo tipo m√°s un inhibidor de proteasas, juntos en los tan promocionados c√≥cteles.

Earvin Magic Johnson.El caso m√°s famoso ha sido de nuevo Magic Johnson. Magic dej√≥ de tomar el AZT poco despu√©s de empezar el tratamiento en 1991, y se encontraba estupendamente bien. Pero a fines de 1996 cay√≥ en manos del c√©lebre Dr. Ho, quien fue catapultado por algunas empresas farmac√©uticas a ¬ęhombre del a√Īo 96¬Ľ de la revista Time.

El Dr. Ho invent√≥ el nuevo modelo de ¬ęVIH¬Ľ -ser√≠a un virus de gran velocidad, que se encuentra en todas las partes del cuerpo y que se multiplica miles de millones de veces desde el primer d√≠a- impuesto a partir de enero de 1995 como sustituto del obsoleto modelo de ¬ęVIH¬Ľ -era un lentivirus, dificil√≠simo de encontrar y con periodo de latencia cada vez m√°s largo a medida que pasaban los a√Īos- inventado en 1984 por el caduco, denunciado y desprestigiado Dr. Gallo. El Dr. Ho dise√Ī√≥ tambi√©n este artefacto t√©cnico llamado ¬ęcarga viral¬Ľ (fabricado con la utilizaci√≥n e interpretaci√≥n incorrectas de la t√©cnica PCR, cuyo inventor, el Premio Nobel Kary Mullis, afirma que la PCR no sirve para medir carga viral alguna; y, claro est√°, menos a√ļn de un virus que no existe). Y el Dr. Ho es el campe√≥n de los c√≥cteles, que justifica precisamente utilizando su tramposa ¬ęcarga viral¬Ľ.

Pues bien, mucho me temo que ni la fortaleza f√≠sica de Magic Johnson ni su fe en Dios sean capaces de protegerle de los efectos destructivos de los c√≥cteles y, si no deja de tomarlos, probablemente las pr√≥ximas noticas publicadas sobre Magic nos cuenten que su virus se habr√° activado y mutado y que ¬ędesgraciadamente, ahora los medicamentos-milagro ya no podr√°n con las nuevas cepas resistentes¬Ľ...como lo ¬ęexplica¬Ľ el Dr. Fauci, n√ļmero uno del ¬ęSIDA¬Ľ en los EE.UU., en el mencionado articulo de New York Yime, y como ingenuamente recoge la redactora de Examiner.

Se√Īalado que el √ļnico aspecto positivo indirecto e involuntario logrado por la introducci√≥n de los c√≥cteles es que han logrado reducir el miedo al ¬ęSIDA¬Ľ -desde mi punto de vista, el miedo es el principal factor de muerte de quienes son presentados con la etiqueta de ¬ęmuerto de SIDA¬Ľ encima-, considero que los consejos que se pueden sacar de conocer c√≥mo funciona cada uno de los componentes de los c√≥cteles y de la lectura de los cuatro textos documentales traducidos, son claros:

* Si se es asintom√°tico, no hay raz√≥n cient√≠fica alguna, ni l√≥gica ni biol√≥gica, para tomar los c√≥cteles. Luego no hay que empezar a ingerirlos, y si ya se est√° haci√©ndolo, hay que dejar enseguida de tomar los c√≥cteles. Si no, pronto se dejar√° de ser asintom√°tico. Esto es lo que tendencial pero inevitablemente va a empezar a ocurrir con el 47 % de personas tratadas que los periodistas cr√©dulamente presentan como que ¬ęa√ļn sacan beneficio de los c√≥cteles¬Ľ, y que son personas perfectamnete sanas en quienes, l√≥gicamente, tardar√° m√°s -pero nadie sabe cu√°nto m√°s ya- en aparecer las lamentables cosecuencias.

* Si se tiene la etiqueta de ¬ęSIDA¬Ľ puesta, hay que tratarse de la enfermedad concreta que se tenga al margen de toda la historia y de toda la histeria del ¬ęSIDA¬Ľ, y de la forma menos agresiva posible. Tampoco hay raz√≥n cient√≠fica alguna, ni l√≥gica ni biol√≥gica, para tomar los c√≥cteles. El 53% ya rese√Īado como caido, son estos. Pero existen tratamientos no-agresivos, eficaces y mucho m√°s baratos que los oficiales para las deficiencias energ√©tica e inmune y para las 29 enfermedades todas ellas cubiertas con la etiqueta de ¬ęSIDA¬Ľ, y que ser√≠an de definitiva ayuda en la inmensa mayor√≠a de casos.

* Si se es alguno de los casos en que la carambola ha funcionado y los cócteles se han traducido en una clara mejoría de peso y de salud, hay que aprovechar la suerte tenida para informarse a fondo y para cambiar a tiempo de tren, pues de lo contrario, y como ya es imposible silenciar en los EE.UU., el choque mortal es tendencialmente inevitable. ¡Ojalá se pueda aquí salvar vidas aprendiendo de lo que ya no se puede seguir silenciando en los países donde primero se empezaron a aplicar los cócteles!.

* Claro está, si el enfermo está muy avanzado o terminal y no se tiene otro camino a mano, hay que recurrir a los cócteles para ver si ocurre la carambola. Si sí, estaríamos en el caso anterior.

Tendencialmente.

La vida es enormemente compleja, e igualmente cada uno de los innumerables equilibrios en que se basa. Ni en Biología ni en Medicina existe el cien por cien. Todos somos distintos unos de otros, y lo que le sienta muy mal a una persona no tiene porque sentarle tan mal a otra. Y lo que le sienta bien a un terminal, en absoluto tiene porqué sentarle bien a un asintomático.

Pero s√≠ existen una reglas biol√≥gicas b√°sicas que son comunes a todos, aunque su forma de concretarse sea distinta en cada persona, la cual establece su equilibrio de conjunto exclusivo sencillamente donde puede. Un ejemplo de regla b√°sica es que la formaci√≥n y distribuci√≥n de la cantidad de energ√≠a adecuada a cada cual, es imprescindible para vivir. Aproximadamente el 95% de la energ√≠a que utilizamos es elaborada, en forma de mol√©culas de ATP, en las mitocondrias celulares. Luego es decisivo el buen funcionamiento de las numerosas mitocondrias que tiene cada c√©lula (algunos cientos las ¬ęnormales¬Ľ, de tres a diez mil las musculares, nerviosas y hep√°ticas).

Pero resulta que las mitocondrias son bacterias que est√°n integradas endosimbi√≥ticamente en la c√©lula. En tanto que bacterias, resultan da√Īadas y finalmente muertas por la mayor√≠a de los antibi√≥ticos, cuya funci√≥n precisamente es matar bacterias. Adem√°s, est√° demostrado que tambi√©n los antivirales (AZT, ddI, ddC, aciclovir, etc.) da√Īan las mitocondrias. Luego tanto los tratamientos presentados como preventivos como los presentados como antivirales impiden la formaci√≥n de la energ√≠a necesaria para vivir. L√≥gicamente, la persona acabar√° muriendo por energiadeficiencia.

¬ŅPuede haber excepciones?. Probablemente s√≠, de igual manera que cuando se hacen experimentos con ratas sometidas a radiaciones a dosis letales, a veces hay una rata del lote que no muere, y los cient√≠ficos no tienen explicaci√≥n para ello.

Aunque existan excepciones, los c√≥cteles son tendencialmente mortales a medio plazo. Uso la palabra ¬ętendencialmente¬Ľ para se√Īalar que puede haber excepciones a la regla. Y ojal√° haya muchas. Pero ello no suaviza el hecho de que sea criminal administrar estos venenos.

Petición final: preguntar, preguntar, preguntar y contrastar.

La situaci√≥n en torno al monstruo ¬ęSIDA¬Ľ cambiar√≠a de manera radical simplemente con que los periodistas preguntasen c√≥mo se han obtenido los datos y las conclusiones que reciben normal-mente de forma acr√≠tica de los especialistas oficiales del ¬ęSIDA¬Ľ, y que se limitan a reproducir en sus articulos, entrevistas, etc. Entrar en los detalles t√©cnicos y en los criterios de interpretaci√≥n pone r√°pi-damente al desnudo que la versi√≥n oficial del ¬ęSIDA¬Ľ no s√≥lo ha roto con las reglas m√°s elementales del m√©todo cient√≠fico (por ejemplo, o no efect√ļa ensayos de control o no son correctos) sino del sentido com√ļn.

Los cient√≠ficos, m√©dicos, investigadores, asociaciones y, en particular, personas etiquetadas como ¬ęseropositivas¬Ľ o, en su caso, como ¬ęSIDA¬Ľ, que lenta y dolorosamente nos hemos ido haciendo cr√≠ticos a la versi√≥n oficial, llevamos a√Īos pidiendo un debate SIDA. Y ofrecemos nuestra colaboraci√≥n tanto para poder formarse en las cuestiones t√©cnicas como para lograr que el desmontaje del ¬ęSIDA¬Ľ se haga con el menor coste humano, social y econ√≥mico posible.

Lluís Botinas.Barcelona, 16 de diciembre de 1997.

Lluís Botinas. Director de la asociación C.O.B.R.A.


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