La importancia de la confianza...

Mar 01 2009 @ 12:50am
Por: Tony L髉ez
Publicado en: Pensamientos
Confiamos en alguien cuando creemos conocer sus intenciones. Desconfiamos de alguien cuando creemos desconocer sus intenciones; aun m谩s claramente desconfiamos cuando creemos saber que oculta sus intenciones. En el primer caso, haga lo que haga y diga lo que diga,creemos saber que todo se corresponde con sus intenciones. En el segundo caso, nada que haga o diga nos convence de que no oculta algo.

驴C贸mo podemos creer que conocemos las intenciones de otras personas? 驴C贸mo podemos justificar esta creencia? A simple vista nos damos cuenta que las intenciones de otros son completamente invisibles a nuestros ojos. Lo m谩s cerca que podemos estar de ellas es saber lo que otros dicen que son sus intenciones. Pero, 驴c贸mo podemos saber si lo que comunican es cierto? Y quedamos donde mismo, sin saber a qu茅 atenernos.

La creencia de que conocemos las intenciones de otros seres humanos tiene siempre algo infundado. Podemos interpretar las intenciones como conversaciones que tiene alguien consigo mismo sobre su relaci贸n con las cosas, los seres vivos y los seres humanos que existen en el mundo. En general, una conversaci贸n en la que se dice a si mismo lo que ellos le provocan y lo que se propone hacer con los mismos. Por definici贸n es una conversaci贸n siempre potencialmente privada y opaca a los dem谩s. M谩s nos vale no pretender que la escuchamos o que la conocemos de ninguna manera.

Normalmente basar nuestra confianza en creer que conocemos las intenciones ajenas nos conduce a confiar en lo familiar y a desconfiar de lo no familiar. Simplemente porque suponemos desde el sentido com煤n que conocemos aquello que es familiar. As铆 terminamos confiando en nuestros amigos, simplemente porque lo son, y desconfiando de los distantes, simplemente porque lo son. Manifestamos infinita paciencia y comprensi贸n con las traiciones y abandonos de nuestros amigos en la misma medida que manifestamos impaciencia e incomprensi贸n con las fallas de los dem谩s. Mal aconsejados estamos los 15 millones de habitantes de este pueblo chico si creemos que podemos confiar as铆 en el mundo.

En realidad no se trata de saber que alguien es confiable porque no podemos saber cuales son sus intenciones. No podemos basar la confianza en el saber. Lo que quiere decir que no podemos suponer que estamos seguros. En realidad, debido a que las intenciones son ocultas, los seres humanos siempre podemos traicionar: podemos enga帽ar comunicando intenciones que no son verdaderamente las que enemos. Nada puede asegurarnos contra esta posibilidad. Pero la contrapartida de esta posibilidad de traicionar es la posibilidad de cumplir y guiarnos por buenas intenciones, y muchas veces de manera gratuita. Si le fuera prohibido a nuestro ser la traici贸n, no le ser铆a posible la nobleza.

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