Alvaro Colom Asesino o Victima - declaracion de Rodrigo Rosemberg

May 14 2009 @ 04:41am
Por: MoNyKa ViLlAlTa
Publicado en: Opiniůn

Que casos son los que nos toca ver a la juventud en la personas inescrupulosas asesinan por mantener un espacio en las mal llamadas √©lites sociales que lo √ļnico que hay es suciedad, amargura y corrupci√≥n y creo que no debemos de pasar inadvertidos las declaraciones que un abogado guatemalteco hace ante su inminente sentencia de muerte.

Atrevas del presente reportaje quiero traer la transcripción completa de lo que contiene el vídeo que el abogado Rodrigo Rosemberg realiza en momentos que este sabia que era inminente su muerte, espero que este sirva para hacer un análisis imparcial sin favorecer o condenar sino simplemente conocer la verdad delo que contiene esta declaración y lograr entender las posiciones que en la actualidad pueden tomar los diferentes autores

Espero que sirva esta transcripción para una mejor interpretación y sin mas ni mas dice:

Si est√° leyendo esto es porque fui asesinado por el se√Īor Presidente

Lea el escrito que dej√≥ el abogado, acribillado a balazos el domingo, responsabiliza de su asesinato al presidente √Ālvaro Colom, su esposa Sandra de Colom, el secretario privado Gustavo Alejos, as√≠ como a Gregorio Valdez y los directivos Jos√© √Āngel L√≥pez, Fernando Pe√Īa y Gerardo De Le√≥n.

Dice como palabras introductorias la noticia que circula a nivel mundial y esta continua diciendo:
Buenas tardes, mi nombre es Rodrigo Rosenberg Marzano. Lamentablemente, si usted est√° en este momento viendo o leyendo este mensaje es porque fui asesinado por el se√Īor presidente √Ālvaro Colom, con la ayuda de don Gustavo Alejos y del se√Īor Gregorio Val-dez.

La raz√≥n del porqu√© estoy muerto al momento de que ustedes vean este mensaje es √ļnica y exclusivamente porque hasta el √ļltimo momento fui abogado del se√Īor Khalil Musa y su hija Marjorie Musa, los cuales fueron cobardemente asesinados por el se√Īor presi-dente √Ālvaro Colom, con el consentimiento previo de su esposa Sandra de Colom y con la ayuda de Gregorio Valdez y Gustavo Ale-jos.

La historia, al final, es una historia como la que hemos vivido demasiado en Guatemala. Es la misma historia que hemos estado oyen-do y repitiendo en los √ļltimos a√Īos. Los guatemaltecos seguimos sin hacer nada porque ya no hay qu√© hacer, porque no podemos hacer nada porque yo qu√© puedo hacer. Pero tenemos que hacer algo, tenemos que hacer algo, y la √ļnica raz√≥n y forma de hacer al-go es, finalmente, decir lo que todos sabemos. Puedo hablar en esta oportunidad, que todos estamos enterados de cuando asesinan a alguien m√°s, cuando la se√Īora en carretera a Vista Hermosa, el muchacho que sali√≥ de la universidad..., pero en mi caso, tengo co-nocimiento directo, tengo los documentos que demuestran c√≥mo el cobarde y asesino de Gustavo Alejos, ayudado por Gregorio Val-dez, con el pleno consentimiento y conocimiento de causa de √Ālvaro Colom y su esposa, Sandra de Colom, se acercan a un guate-malteco correcto, un guatemalteco que ha hecho todo su dinero en base a trabajo e invirtiendo en Guatemala y, adem√°s, ense√Ī√°ndo-le a sus hijas a trabajar e invertir en este pa√≠s.

Hay un pariente pol√≠tico del se√Īor Khalil Musa, que lamentablemente era amigo de Gustavo Alejos. A trav√©s de √©l, ese hombre llega con don Khalil y le dice: Don Khalil, tomando en cuenta que usted es caficultor y que hay problemas en Anacaf√©, ¬Ņusted quisiera ayu-dar? (√Čl) dice s√≠, con mucho gusto.

(Responde el interrmediario) Bueno, perfecto, pero para que usted ayude necesitamos que acepte dos directivas: la de Anacafe y la de Banrural. Don Khalil platica conmigo en ese momento, estamos hablando de diciembre del a√Īo pasado; lo platica conmigo y yo le digo mire don Khalil, verdaderamente yo no creo que sea una buena idea, porque nada que venga de este gobierno, ni nada que venga que de ellos puede tener alguna raz√≥n de ser.

(Responde el se√Īor Khalil) A m√≠ Banrural no me importa, ni me interesa, pero a Anacaf√© si quisiera ayudarlo.
En enero, don Khalil Musa le env√≠a una carta a Gustavo Alejos, de la cual nosotros tenemos copia, donde √©l le dice: le estoy acompa-√Īando mi C√©dula de Vecindad, para que usted proceda con los nombramientos que usted me solicit√≥ a m√≠, si se puede, sino, no tenga ninguna pena.

Sucede eso, en enero de 2009, y en marzo el nombramiento sale, y nunca se lo entregan a don Khalil, pero lo firma el t√≠tere que te-nemos como Presidente, y lo citan Jos√© √Āngel L√≥pez, Fernando Pe√Īa y el cobarde de Gerardo De Le√≥n a un restaurante de la zona 10, y le dicen a don Khalil: mire don Khalil, por favor, sabe qu√©, no acepte ese nombramiento, no se meta ah√≠ porque hay muchos problemas en esa cuesti√≥n y no vale la pena; usted es hombre de bien, y no debe meterse en eso.

Don Khalil, que era un hombre correcto, dice: miren se√Īores, yo no voy a pedirle al Presidente que me cancele un nombramiento que no ped√≠, si los que est√°n en el Gobierno son ustedes; si ese es su sentir, h√°ganselo saber al Presidente y que el Presidente cancele mi nombramiento. Yo ni siquiera he tomado cargo, no tengo ning√ļn inter√©s en hacerlo.

Habla directamente con Gustavo Alejos. Gustavo Alejos le asegura que no hay problema; le dice que lo espere, que es por el bien de Guatemala, que est√°n tratando de hacer algo distinto, (que) est√°n tratando de que Guatemala cambie, que gente como √©l puede cola-borar. Y un hombre de bien (como √©l) cae en el enga√Īo de este asesino, y termina en medio de una lucha de poderes entre ladrones, que no era de √©l (la lucha). En el √≠nterin de que firman el nombramiento de √©l (del se√Īor Khalil), lo retienen Gustavo Alejos, Gregorio Valdez, √Ālvaro Colom y Sandra de Colom, y se ponen a discutir con la gente de Banrural que sino se ponen de acuerdo en la forma de c√≥mo se est√°n distribuyendo los negocios, van a tener que dejar que un hombre de bien llegue a la Directiva de Banrural, que hoy por hoy est√° manejada a su sabor y antojo por el gerente de Banrural.

Entonces, la estrategia del se√Īor presidente y su esposa, y de Gustavo Alejos y de Gregorio Valdez es llegar con Pe√Īa y Jos√© √Āngel L√≥pez, y les dicen: se√Īores, nosotros nos vamos a encargar del problema, pero nos tenemos que poner de acuerdo, porque yo no voy a tomar el problema en s√≠, ni voy a resolver el problema si no tengo ning√ļn beneficio. Y as√≠ es como se llega a un acuerdo en esa cueva de ladrones que es Banrural, que lo sabemos todos los guatemaltecos, que todos sabemos que all√≠ se financian todos los pro-yectos de la esposa del Presidente, que son fantasmas, para su campa√Īa pol√≠tica; que todos sabemos que est√° haciendo. All√≠ (en Banrural) se financian todas las empresas fantasmas donde se lava todo el dinero que Gustavo Alejos y Gregorio Valdez llevan, (algo) que tambi√©n todos los sabemos. Tambi√©n sabemos que all√≠ se financian todos los proyectos donde resultan socios Gustavo Alejos, el Presidente, su esposa, que tambi√©n todos los guatemaltecos lo sabemos, pero hemos ca√≠do en una Guatemala que ya no es de no-sotros, una Guatemala que es de los narcos, de los asesinos y de los ladrones. S√≥lo volteamos a ver para otro lado; no hay un ban-quero serio, un banquero correcto en este pa√≠s que no sepa de la pobredumbre de Banrural. Banrural es el banco m√°s grande de Guatemala, y nadie hace nada, porque qu√© vamos a poder hacer. No hacer nada quiere decir que un hombre como Khalil Musa y su hija, Marjorie Musa, son asesinados porque dejaron de ser √ļtiles en una negociaci√≥n entre ladrones, en una negociaci√≥n (en la) que ellos no pidieron participar, en una disputa de ladrones y asesinos que no era la de ellos, resulta que son asesinados.

Don Khalil Musa llegaba a su f√°brica todos los d√≠as a las siete menos cuarto de la ma√Īana, con su mujer, solo, en el carro. Y todos los d√≠as, de los √ļltimos 10 a√Īos, su hija Marjorie Musa lo llevaba a almorzar a su casa y lo iba a dejar a su casa todos los d√≠as. Para disfrazar el hecho de que no era una cosa personal contra don Khalil Musa, se supone que hay que matarla a ella tambi√©n; entonces, no hay que matarlo cuando √©l va solo, sino que hay que matarlo cuando salga a la una menos diez de la tarde, que es la misma hora a que sal√≠a siempre. A esa hora hay que matarlos, para que muera tambi√©n ella, para que puedan decir es algo de la f√°brica, como sale diciendo Gustavo Alejos en el mismo momento.

Hay una cosa que siempre o√≠mos: que hay un complot en contra del Gobierno, que es una hip√≥tesis; eso no tiene nada de hip√≥tesis; est√°n las pruebas, los documentos, las declaraciones; el yerno de don Khalil Musa cuando le habla a Gustavo Alejos para informarle que acaban de matar a la mam√° de sus hijas, le dice: la mataron por culpa tuya. √Čl (Alejos), que le solicit√≥ a don Khalil la colaboraci√≥n para el pueblo de Guatemala; no obstante eso, asesinan como perros a dos guatemaltecos, una mam√° que deja dos ni√Īas, de 13 y 9 a√Īos, a una persona que s√≥lo prefiere trabajar en su f√°brica, que no ten√≠a ninguna aspiraci√≥n pol√≠tica, que no ten√≠a ning√ļn inter√©s en los negocios de esos ladrones que nos est√°n hundiendo a toda Guatemala. Y los asesinan como un perro, y haciendo alarde de la falta de verg√ľenza, de humanidad, de nivel en que han ca√≠do estos ladrones y asesinos, Gustavo Alejos sale inmediatamente diciendo que (el asesinato de los Musa) es un problema de la f√°brica, es un problema de los trabajadores porque despidieron gente; entonces, por el despido, a √©l lo matan. (Alejos argumenta que) tenemos un video donde se hace ver que las motos que los asesinan, son motos de la f√°brica, y se lo va a decir a la iniciativa privada, y se lo va a decir al p√ļblico en general, sin saber que en esta oportunidad, no porque tenga complejos de h√©roe, no porque alg√ļn deseo de morirme; tengo cuatro divinos hijos, tengo el mejor hermano que la vida me pudo haber dado, tengo maravillosos amigos, he vivido en Guatemala y he trabajado toda mi vida aqu√≠, porque es mi pa√≠s. No tengo o no ten√≠a ning√ļn deseo de morir por nada, pero lleg√≥ el momento en que los guatemaltecos no podemos seguir igual. Llega el momento donde hay que pararse ante un ladr√≥n, asesino y cobarde, como es el actual Presidente que tenemos, con todos los com-pinches y ladrones que tiene, que nos est√°n saqueando, que est√°n acabando al pa√≠s, en medio de la peor ola de violencia, sin que ninguno de los guatemaltecos, que estamos acosados por esa violencia, hagamos nada.
Todo el mundo espera que alguien m√°s haga. Se√Īores, ya lleg√≥ el momento, y lo √ļltimo que hubiera querido en la vida yo, es dar este mensaje, sabiendo que si lo est√°n viendo, estoy muerto. Mis hijos no van a ser mejores con esto (su muerte), pero espero que Guate-mala, s√≠. Espero que mi muerte sirva para empezar un nuevo camino, para que la gente se rebele.
El se√Īor vicepresidente Rafael Espada no es ni ladr√≥n ni asesino, entonces, que no actu√© como tal. √Čl tiene que empezar pidi√©ndole la renuncia y metiendo a la c√°rcel a todos estos desgraciados, porque no se busca venganza, la venganza nos convierte como ellos; se busca justicia. Estos documentos, tengo un documento escrito, que voy a entregar a distintos medios, porque quiero, si en determina-do momento se toma la genial medida de matarme, como ya me lo dijeron directamente.
¬ŅQu√© ha sucedido en todo esto? Cuando Gustavo Alejos y el Presidente empiezan a armar la mentira de por qu√© hab√≠an matado a don Khalil y a su hija, Marjorie Musa, yo me tomo la molestia de llegar con los mismos se√Īores que lo hab√≠an citado, y les ense√Īo: el video sali√≥ de las f√°bricas, donde no se ven ningunas placas ni ningunas motos; las cartas donde don Khalil le est√° mandando su c√©-dula a este desgraciado, ladr√≥n y asesino, que es Gustavo Alejos, para decirle que cumpliendo con lo que √©l le solicit√≥, si √©l quiere que lo ayude con mucho gusto va a ayudarlo.
Después don Khalil empezó a recibir amenazas, pero como era un hombre que era incapaz de tener esa maldad que tienen estos desgraciados, nunca entendió que estaba tratando con asesinos y ladrones, y por eso es que lo matan a él y a su hija.
Entonces, Gustavo Alejos, el Presidente de la Rep√ļblica y su flamante esposa salen con la idea de decir en la f√°brica, pero cuando se topan con esta realidad, donde el abogado de ellos tiene los documentos, sabe de lo que est√° hablando y se los ense√Īa, no les queda m√°s que cambiar la versi√≥n. Tienen la desfachatez y la falta de humanidad, que no contentos de haber matado como perros a esos dos magn√≠ficos guatemaltecos, van con la familia y dicen que, lamentablemente, s√≠ los mataron por la designaci√≥n en Banrural, pero saber que habr√° all√° adentro...
Pero si el m√°ximo socio de Banrural es el Estado de Guatemala, el Presidente de la Rep√ļblica tiene la obligaci√≥n, porque no es cual-quier otro guatemalteco, de denunciar ese hecho. El payaso del secretario privado de la Presidencia (Gustavo Alejos), con el narcotra-ficante que es Gregorio Valdez, lo √ļnico que ten√≠an que hacer era llegar con la familia y decirles, saben qu√© se√Īores: lamentablemen-te lo mataron, vamos a ver qu√© podemos hacer. Pero no, decirle a todo como que √©l hab√≠a llegado a pedir el puesto, como que estu-viera pidiendo algo que le interesara, cuando nunca fue as√≠ la situaci√≥n. Cuando yo empiezo en mi tarea, repito, sin ninguna intenci√≥n de ser h√©roe, no nac√≠ para se h√©roe, lo que s√≠, no nac√≠ es para ser un guatemalteco que est√° viendo que est√°n acabando con Guate-mala los narcotraficantes, empezando por √Ālvaro Colom y su esposa. Todos los guatemaltecos somos correctos, somos mucho m√°s que ellos, sabemos el atajo de ladrones que son todos ellos, y nos quedamos callados, ahora son ladrones y asesinos, y nos segui-mos quedando callados, ahora son narcotraficantes y seguimos en la misma situaci√≥n. C√≥mo voy a poder llegar un d√≠a con mis hijos, cuando maten a uno de mis hijos, y decirles no pude hacer nada. Eso me obliga a mi a enfrentarme con el Presidente, con Gustavo Alejos, con Gregorio Valdez y con la Directiva de Banrural.
Si estoy muerto, si usted est√° viendo y oyendo este mensaje, es porque ya me mataron.
Lo que yo no creo, y ya me dijeron, adem√°s, es que Gustavo Alejos me advirti√≥ que si yo segu√≠a en este proceso de decir lo que hab√≠a pasado con Khalil Musa y su hija Marjorie Musa, √©l se iba a encargar de que yo no siguiera hablando. Gregorio Valdez me dijo exactamente lo mismo, y as√≠ fue... Ahora, la pregunta es ¬Ņqu√© vamos a hacer los guatemaltecos? Yo qu√© ser√©: voy a convertirme en otra estad√≠stica igual que don Khalil Musa y do√Īa Marjorie.
Lo √ļnico que importa es qu√© vamos a hacer. Se√Īores, tenemos que hacer, tenemos que exigirle a una gente como el vicepresidente Rafael Espada que se ponga los pantalones y que le pida la renuncia a ese ladr√≥n y asesino, que no hace nada m√°s que hundir a Guatemala, que se apoye en los guatemaltecos: en el presidente de la C√°mara de Comercio, en el presidente de la C√°mara de Indus-tria, y en los presidente de las dem√°s c√°maras, que son gentes honorables, para que no permitan que se sigan haciendo esto, para que metamos a la c√°rcel a todos estos desgraciados, con la √ļnica intenci√≥n de que el pr√≥ximo que venga sepa que no nos puede ro-bar, que no nos puede matar, que pueden acabar a Guatemala, que ya no tiene recursos, y que en eso los guatemaltecos no vamos a hacer nada.
Tenemos que rescatar a nuestra Guatemala, y si lamentablemente, yo no voy a poder estar con mis hijos, como resultado de esta lu-cha, que alguien más me siga, pero no para que lo maten. Nos van a poder matar, a cuántos, a 10 a 20 de nosotros, pero va a haber un momento que les va a tocar a ello, no que los matemos, esto, además, sería fácil, sería lo mejor que les podría pasar a ellos, tienen que estar presos, tiene que haber un ejemplo para el próximo Presidente de este país, sea quién sea. No podemos permitir que Gua-temala siga cayendo en manos de esta gente, es nuestro país, nos pertenece a nosotros, no a los ladrones, asesinos y a los narcos.
Guatemala no es de ellos, no se la sigamos entregando.
Dejo mi testimonio por escrito, tengo los originales y todos los estoy firmando, para que no digan como en otras cosas que esto es un complot. Se√Īores, de lo que hablamos hoy, no son suposiciones, no son planes donde la inteligencia, no, no, no. Es tan f√°cil y es tan claro, como simple y sencillamente un asesino, un ladr√≥n, como lo es el presidente √Ālvaro Colom, su esposa, Gustavo Alejos, Grego-rio Valdez y los basura, porque Jos√© √Āngel L√≥pez se podr√° esconder diciendo que no puede hacer nada, para parar a Fernando Pe-√Īa, pero Banrural es su responsabilidad, igual participa en los negocios. C√≥mo es posible que Gregorio Valdez llegue y le entregue un mill√≥n de d√≥lares al hijo de √Ālvaro Colom para que produzca un disco o que Gustavo Alejos se vaya de viaje y gaste 100 mil d√≥lares en relojes, que compre siete fincas. Que el mayor constructor de carreteras hoy por hoy es el narco. √Čl limpia dinero de los narcos, que es Gregorio Valdez, y todos sabemos y no pasa nada.
Se√Īores, mi muerte tiene nombre y apellido. Ellos podr√°n tratar de manchar el nombre de Khalil Musa, el de Marjorie Musa e inventar lo que quieran inventar. La √ļnica realidad que cuenta es, si ustedes vieron o leyeron este mensaje, es porque a mi me asesin√≥ √Ālvaro Colom, Sandra de Colom, con la ayuda de Gustavo Alejos, Gregorio Valdez, Fernando Pe√Īa, el cobarde de Gerardo de Le√≥n.
Guatemaltecos, estamos a tiempo, por favor, estamos a tiempo...
Buenas tardes...
Despues de leer juzgue por usted mismo........................................
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