El Capitalismo es solo para los que pagan y su sentencia de muerte

Mar 05 2009 @ 05:44am
Por: Felipe IV
Publicado en: Crisis financiera
Dentro del mercado y de la sociedad de consumo capitalista, la l贸gica de producci贸n no se mide por la satisfacci贸n de las necesidades b谩sicas de la sociedad (comida, vivienda salud, educaci贸n etc.) sino por los par谩metros de optimizaci贸n de la rentabilidad capitalista privada.



Por Manuel Freytas

Esta din谩mica irracional (como lo hace c铆clicamente) ya gener贸 un nuevo proceso desocupaci贸n masiva con huelgas y estallidos sociales que empiezan a surgir y a expandirse desde el centro a la periferia del mundo capitalista globalizado. Se trata de un Apocalipsis social en puerta, no explicado por el libro de los Profetas, sino por las leyes hist贸ricas de la explotaci贸n del hombre por el hombre y de la concentraci贸n de riqueza en pocas manos.

En el sistema capitalista (nivelado como "civilizaci贸n 煤nica") la producci贸n y comercializaci贸n de bienes y servicios (esenciales para la supervivencia humana) se encuentran en manos de corporaciones empresariales privadas que controlan desde recursos naturales hasta sistemas econ贸micos productivos por encima de la voluntad de gobiernos y pa铆ses.

Quien se interese en la investigaci贸n de sistemas y procesos econ贸micos productivos (tanto de las potencias centrales como de los pa铆ses perif茅ricos) podr谩 comprobar que tanto los recursos naturales como los sistemas de producci贸n y de comercializaci贸n a escala global est谩n hegemonizados por no m谩s de 200 bancos y corporaciones empresarias transnacionales cuyas casas centrales se encuentran en EEUU o en Europa.

Estos gigantes "diversificados" e interactivos (ligados a trav茅s de infinitos vasos comunicantes accionarios comunes) de la producci贸n, el comercio y las finanzas mundiales, est谩n liderados por los 30 primeros primeros consorcios trasnacionales que cotizan en el 铆ndice Dow Jones de Wall Street, el centro financiero del capitalismo a nivel mundial.

En el actual dise帽o de "econom铆a mundial trasnacionalizada" no son (en forma pr谩ctica) los gobiernos ni los pa铆ses quienes deciden cu谩nto se produce y para qui茅n se produce a escala mundial, sino las corporaciones y los bancos trasnacionales que tienen el dominio sobre las tres estructuras econ贸micas b谩sicas del sistema capitalista: La estructura de producci贸n, la estructura de comercializaci贸n y la estructura financiera.

Dentro de esta l贸gica econ贸mica funcional del capitalismo, los Estados capitalistas (tanto del mundo imperial como del mundo dependiente) solo cumplen una funci贸n reguladora y ordenadora (elaboraci贸n de leyes, cobros de impuestos, gobernabilidad pol铆tica y jur铆dica, etc) sobre la actividad econ贸mica desarrollada por las corporaciones privadas que hegemonizan las decisiones y el control sobre los recursos naturales, la producci贸n y la comercializaci贸n de los bienes y servicios que consume la gen茅ricamente llamada "humanidad".

En otras palabras, en el modelo de econom铆a capitalista globalizada, no son los gobiernos los que gerencian el proceso econ贸mico productivo, los que forman los precios y deciden sobre los vol煤menes y el destino de la producci贸n mundial (posibilitada por el trabajo social), sino que esta tarea la desarrollan los pool de corporaciones capitalistas que tienen la propiedad privada (o la capacidad de gerenciamiento efectivo) tanto del sistema econ贸mico productivo, como del mercado interno y del comercio exterior de los pa铆ses a escala global.

El objetivo estrat茅gico central del sistema capitalista (su l贸gica y esencia funcional) est谩 motorizado, en primer t茅rmino, por la b煤squeda de la rentabilidad capitalista para sus empresas y bancos transnacionales, su columna vertebral ejecutora de sistema econ贸mico dominante a escala planetaria.

Las apelaciones a un capitalismo de "rostro humanizado", las falsas matrices culturales del discurso "solidario, o la manipulaci贸n discursiva con la b煤squeda del "bien social" que esgrimen las empresas y bancos para legitimarse ante la sociedad, estallan y muestran su verdadero rostro a la hora de cosechar rentabilidad capitalista.

La producci贸n de bienes y servicios (esenciales para la supervivencia) controlada por el capitalismo est谩 socializada, pero su utilizaci贸n est谩 privatizada: No responde a fines sociales de distribuci贸n equitativa de la riqueza producida por el trabajo social sino a objetivos de b煤squeda de rentabilidad capitalista privada.

Como se帽alara Milton Friedman, uno de los principales ide贸logos del capitalismo: "Como ente artificial, la empresa no tiene responsabilidades naturales. La 煤nica responsabilidad empresarial es aumentar las ganancias; respetando, claro est谩, la 茅tica".

Claramente, dentro del dise帽o de econom铆a capitalista la producci贸n (por medio del trabajo humano) de bienes y recursos es social, pero los niveles de decisi贸n y el uso o apropiaci贸n de esos recursos son privados y est谩n sujetos a la ley de la oferta y la demanda capitalista.

Esta din谩mica funcional arroja la primera contradicci贸n hist贸rica del sistema: El capitalismo s贸lo produce para quien quien puede pagar por los bienes y servicios producidos. La producci贸n (controlada por las corporaciones transnacionales) no est谩 orientada por la b煤squeda del "bien" social sino por la b煤squeda de la rentabilidad empresarial capitalista.

Dentro del mercado y de la sociedad de consumo capitalista, la l贸gica de producci贸n no se mide por la satisfacci贸n de las necesidades b谩sicas de la sociedad (comida, vivienda salud, educaci贸n etc.) sino por los par谩metros de optimizaci贸n de la rentabilidad capitalista privada.

La prueba m谩s contundente de la prevalencia de la "rentabilidad" capitalista por encima del discurso solidario lo tenemos en Europa, donde los bancos de las potencias centrales de la Uni贸n Europea se niegan a prestar "ayuda financiera" a los pa铆ses m谩s "insolventes", sobre todo del Este, que a ra铆z del colapso recesivo se encuentran en cesaci贸n de pagos y no pueden devolver el capital ni los abonar los intereses a los bancos que hacen negocios con la crisis.

En suma, y como ya sucede en la UE, el capitalismo financiero "segmenta" la ayuda entre los que pueden pagar el capital y los intereses (la rentabilidad), condenando a los "insolventes" a padecer la crisis recesiva con desocupaci贸n quiebras de empresas, sin ayuda exterior.

Esta din谩mica irracional (generada por la rentabilidad capitalista predominando sobre la solidaridad humana) ya gener贸 un proceso de desocupaci贸n masiva con huelgas y estallidos sociales que surgen de los pa铆ses m谩s pobres afectados por la crisis que ya se expande a las potencias centrales del euro.

En lo social, esta asimetr铆a funcional (del trabajo social y la apropiaci贸n individual) es la clave determinante de la existencia de ricos y pobres, de incluidos y excluidos, de empleados y desocupados, dentro de la pir谩mide hist贸rico funcional del sistema capitalista nivelado como "civilizaci贸n 煤nica".

Este concepto es central para entender el actual proceso de crisis financiera recesiva global y su inmediato desenlace: La crisis social con desocupaci贸n masiva.

La poblaci贸n del mundo ya alcanza a los 6.500 millones de personas, de la cuales -seg煤n un conjunto de analistas de Europa y EEUU- solo alrededor de 500 millones alcanzan el status de "nivel 贸ptimo" de consumo que requieren las necesidades operativas de rentabilidad de los bancos y empresas que hegemonizan la industria, el comercio y las finanzas del sistema capitalista impuesto a escala global.

Fuera de este tri谩ngulo del "consumo 贸ptimo", compuesto en su v茅rtice por el segmento de los "s煤per-ricos", y alimentada en su base por la masa concentradora de riqueza a escala global, se encuentran otros 2000 millones de personas las que (sin llegar al "consumo 贸ptimo") desarrollan un "consumo regular" de los bienes y servicios producidos y ofertados (para quien pague por ellos) por la estructura productiva capitalista.

Otro sector compuesto aproximadamente por unos 2.000 millones de personas conforman un segmento de consumo bajo, con una situaci贸n social irregular y fluctuante que no cubre totalmente sus necesidades de vivienda, salud y de confort , y que no compensa las necesidades productivas de rentabilidad del capitalismo regenteador de la sociedad de consumo, a la vez que resulta el sector m谩s vulnerable en la actual crisis recesiva que se est谩 desarrollando a escala global.

Debajo de estos segmentos, hay una franja de poblaci贸n de aproximadamente 2.000 millones de personas que oscilan entre la "pobreza estructural" (no cubren sus necesidades b谩sicas) y la "indigencia" (carentes de medios de supervivencia), que conforman una "masa cr铆tica" de expulsados del circuito del mercado del consumo.

"Consumidores irregulares", "pobres estructurales" e "indigentes" son el producto hist贸rico m谩s representativo, el emergente social de un sistema econ贸mico que no produce con fines sociales sino con fines de rentabilidad individual conseguida con la explotaci贸n del trabajo social.

Como el sistema capitalista solo produce para quien pueda pagar por los bienes y servicios, esta masa expulsada del circuito del consumo (por la din谩mica concentradora de riqueza en pocas manos) le "sobra" al sistema, y solo una cantidad reducida (la masa integrada que va quedando detr谩s de las expulsiones peri贸dicas) le produce ganancia a las grandes empresas y bancos transnacionales que controlan todos los eslabones del mercado y la producci贸n mundial.

Y aqu铆 tocamos un punto crucial: Es debido a esta segmentaci贸n del mercado y de la producci贸n mundial (orientado solo a producir para los que pagan) que el capitalismo, aquejado de recesi贸n por achicamiento de ventas y acumulaci贸n de ofertas (sobreproducci贸n) ingresa peri贸dicamente a nuevas crisis con expulsi贸n masiva de empleados y trabajadores que pasan a formar parte de los sectores expulsados del circuito del consumo.

En resumen, la l贸gica de la rentabilidad y concentraci贸n de riqueza en pocas manos (que rige las leyes y la din谩mica hist贸rico funcional del sistema capitalista) esta fuera de toda l贸gica social de reparto de los bienes y servicios producidos por el trabajo humano colectivo.

Sus distintos procesos hist贸ricos solo generaron (a nivel de emergente social) pobres y marginados excluidos del mercado del consumo que reflejan las estad铆sticas confeccionadas por las propias instituciones capitalistas que presentan la pobreza y el hambre, no como producto de un sistema de explotaci贸n humana, sino como producto de "errores" de los gobiernos y funcionarios.

Se estima que en el actual proceso de crisis financiera recesiva, que tuvo su epicentro en EEUU y Europa y que ya se extiende por las potencias centrales y el mundo perif茅rico, unas 1000 millones de personas van a ser expulsadas del circuito del consumo por la desocupaci贸n masiva desatar谩 sobre los trabajadores y sus grupos familiares el cierre de f谩bricas y empresas.

La amenaza de desocupaci贸n masiva es el n煤cleo esencial, el detonante central de los conflictos sociales que hoy ya comienzan a extenderse por Europa y que se van a proyectar a corto plazo (por v铆a de los bancos y empresas transnacionales que despiden masa laboral a escala global) a toda la periferia de Asia, 脕frica y Am茅rica Latina.

Y nada indica que en los "planes de reestructuraci贸n del sistema" a escala global que planean los grupos capitalistas "ganadores" de esta crisis (principalmente agrupados el G-8 y el G-20) est茅n contemplados proyectos de inclusi贸n social y econ贸mica de los que van a quedar fuera del circuito del mercado de consumo luego de la crisis.

En los encuentros y las "cumbres" realizadas hasta ahora por el "sistema" para debatir alternativas a la crisis, tanto en el foro de Davos, como en el G-8 (los pa铆ses m谩s ricos), el G-20 (los ricos m谩s los "emergentes") y en el 谩mbito de la Uni贸n Europea, s贸lo se habl贸 de la "remodelaci贸n" del FMI y del sistema financiero, y nada se habl贸 de una reestructuraci贸n del sistema productivo y de reparto para posibilitar una inclusi贸n social masiva en el mercado de consumo, sobre todo de las mayor铆as expulsadas y sin capacidad de supervivencia.

En ese escenario, los proyectos para "despu茅s de la crisis", solamente incluyen f贸rmulas para perfeccionar y "racionalizar" las herramientas de control de la producci贸n y concentraci贸n del capital (sistemas bancarios, reglas de producci贸n intercapitalista, etc), pero nadie (por razones obvias) habla de sustituir el sistema basado en la propiedad privada, la econom铆a sin planificaci贸n social y la competencia intercapitalista en un mercado dise帽ado exclusivamente para producir rentabilidad a los grupos controladores.

Paradojalmente, esta decisi贸n del capitalismo de "no innovar" en su din谩mica hist贸rica de concentraci贸n de riqueza en pocas manos, es la garant铆a m谩s s贸lida del Apocalipsis social que ya se proyecta como una amenaza a la "gobernabilidad" del sistema en los cuatro puntos cardinales del planeta.

Sin que sus funcionarios y analistas tomen nota, con la total complicidad de los gobiernos dependientes que solo hablan de "crisis econ贸mica", el Imperio capitalista se enfrenta a una nueva "invasi贸n de los b谩rbaros" (esta vez representada en los hambrientos y desocupados) que va a convertir por largo rato a sus metr贸polis en pasto ardiente de los conflictos sociales.

Se trata de un Apocalipsis social a corto plazo que las mentes atosigadas de "rentabilidad capitalista" todav铆a no imaginan ni computan.

Si no estas suscrito a Cherada.com, registrate hoy (es gratis) para recibir boletines diarios, conteniendo informacion actualizada de las tematicas del momento. Protegemos tu privacidad y puedes desinscribirte en cualquier momento. Registrate en: http://feedburner.google.com/fb/a/mailverify?uri=cherada&loc=es_ES
---