GuŪa de principios bŠsicos para la prevenciůn y tratamiento del SIDA.

Oct 24 2008 @ 03:55am
Por: Spencer
Publicado en: SIDA

Las evidencias científicas indican que el SIDA no es una enfermedad infectocontagiosa sino degenerativa tóxica y nutricional



El SIDA es causada por exposiciones involuntarias, y algunas veces voluntarias, a agentes estresantes para el sistema inmunológico, de origen químico, físico, biológico, mental y nutricional (1-4). Estos agentes estresantes, en alarmante incremento mundial (3), inducen un exceso de radicales libres del tipo de los agentes oxidantes (9-44), los cuales a su vez, deterioran progresivamente al sistema inmunológico hasta colapsarlo, con la subsiguiente aparición simultanea de infecciones oportunistas, tumores y enfermedades metabólicas. Como consecuencia de lo anterior, el SIDA puede tratarse, prevenirse y erradicarse en forma efectiva, fácil y barata (45,a-c).

Ocho principios básicos pueden y deben orientar el tratamiento y la prevención del SIDA como lo que realmente es: una enfermedad tóxica y nutricional (a-c):

1) Se√Īalar las causas reales del SIDA.

2) Diagnosticar con bases clínicas y de laboratorio.

3) Evitar exposición a agentes estresantes inmunológicos.

4) Desintoxicar al sistema inmune y otros sistemas.

5) Estimular y regenerar al sistema inmune y otros sistemas.

6) Tratar las manifestaciones clínicas del SIDA.

7) Preferir medidas naturales.

8) Hacerlo en el momento apropiado.

La aplicaci√≥n de estos principios b√°sicos depende de las condiciones concretas de cada individuo o comunidad y debe ser decidida en cada caso espec√≠fico por los profesionales o terapeutas que dirijan el tratamiento o la prevenci√≥n y de com√ļn acuerdo con los interesados y afectados. El SIDA debe ser manejado como cualquier otra enfermedad degenerativa cr√≥nica, es decir, una vez que una persona manifiesta deficiencia leve, moderada o severa de su sistema inmune, deber√° tomar precauciones por el resto de su vida, similar a como lo hacen las personas que sufren de diabetes, hipertensi√≥n arterial, artritis, insuficiencia renal, etc√©tera.

Al final de este artículo hemos colocado un listado extenso de referencias y bibliografía que sustenta la validez científica de esta alternativa para el tratamiento y la prevención del sida y cuya lectura recomendamos a quienes deseen profundizar en el tema. De igual manera, al final, incluimos una lista con sitios del Internet que contienen la argumentación científica y abundantes referencias del debate científico internacional acerca de las causas y soluciones del SIDA.

Los siguientes son los principios básicos para el tratamiento y la prevención del SIDA:

1. SE√ĎALAR LAS CAUSAS REALES DEL SIDA.

1.1. Es absolutamente necesario erradicar del individuo y de la comunidad las creencias erróneas de que el sida es una enfermedad infecciosa, viral, contagiosa, mortal y para la cual no hay cura (1-11). Debe por lo tanto erradicarse la ecuación prevaleciente de que: VIH=SIDA=MUERTE.

1.2. Igualmente debe erradicarse el mito de que ser "VIH-positivo" indica estar infectado con el virus que supuestamente causa el SIDA, puesto que ser "VIH-positivo" o ¬ďseropositivo¬Ē en realidad significa estar intoxicado u oxidado (46).

1.3. Esas creencias equivocadas deterioran de por sí al sistema inmune y contribuyen a la génesis del SIDA como lo demuestra la psiconeuroinmunología (47-53).

1.4. Debe explicarse detalladamente c√≥mo las exposiciones involuntarias y algunas veces voluntarias, m√ļltiples, repetidas y cr√≥nicas a los agentes estresantes inmunol√≥gicos de origen qu√≠mico, f√≠sico, biol√≥gico, mental y nutricional; intoxican, oxidan y deterioran progresivamente al sistema inmune hasta colapsarlo, generando as√≠ el SIDA (4,54).

2. DIAGNOSTICAR CON BASES CL√ćNICAS Y DE LABORATORIO.

2.1. Mantener en mente que las exposiciones involuntarias o voluntarias, m√ļltiples, repetidas y cr√≥nicas a agentes estresantes no s√≥lo intoxican y deterioran progresivamente al sistema inmune sino tambi√©n a los dem√°s √≥rganos y sistemas corporales (4,54). Adem√°s, la exposici√≥n a estos agentes t√≥xicos no afecta en igual forma a todas las personas, de tal suerte que similares situaciones de estr√©s pueden producir diferentes patrones de enfermedad (a-j,z).

2.2. En consecuencia, el estado completo de salud del individuo o la comunidad debe evaluarse cuidadosamente utilizando para ello técnicas clínicas y pruebas de laboratorio convencionales para determinar el estado de la sangre, suero, plasma, orina, materias fecales y otros líquidos corporales. Pueden utilizarse además las pruebas de diagnóstico alternativas y complementarias disponibles tales como iridología, kinesiología, bioelectrónica, pulsos de la medicina oriental y otras pruebas similares (d-j).

2.3. Es ideal poder evaluar en detalle el estado de funcionamiento del sistema inmune, con exámenes tales como conteos de células T y B, respuestas blastogénicas de linfocitos, proliferación y diferenciación de células T, activación de linfocitos citotóxicos, actividad de la timulina, complemento total, C3, C4, dosificación de inmunoglobulinas (55-57).

2.4. Evaluar en detalle el estado de activación del sistema inmune con pruebas tales como exámenes serológicos para hepatitis A, B, C, sífilis, toxoplasma, diferentes tipos de virus herpes, infección citomegálica, rubeola, mononucleosis, factor reumatoideo, antiestreptolisinas, eritrosedimentación, proteína C reactiva, beta 2 microglobulina, pruebas de Combs, aglutininas, complejos inmunes y pruebas cutáneas (55-57).

2.5. Evaluar el estado de funcionamiento de las gl√°ndulas endocrinas, los ri√Īones, el h√≠gado, la piel y todos los dem√°s √≥rganos y sistemas corporales.

2.6. Es conveniente evaluar meticulosamente los marcadores del estado nutricional con exámenes tales como proteínas totales, albumina, electroforesis de proteínas, hierro sérico, transferrina, ferritina, folatos, B12, B6, tiamina, niacina, biotina, riboflavina, ácido pantoténico, carnitina, inositol, biopterinas y colinas (58-77).

2.7. Evaluar los marcadores del estado de antioxidación con exámenes tales como dosificación de vitamina C, vitamina A, retinol, carotenos totales, alfacaroteno, betacaroteno, licopeno, luteina/zeaxantina, betacriptoxantina, flavonoides, vitamina E, alfatocoferol, gamatocoferol, cobre, ceruloplasmina, zinc, selenio, cromio, magnesio, manganeso, glutation, glutatión peroxidasa, N-acetilcisteina y tiol sistémico (9-44,78,79).

2.8. También es conveniente evaluar los marcadores del estado de oxidación con exámenes tales como el biomarcador de la oxidación de bases del ADN (8-hidroxy-2-deoxiguanosina) y biomarcadores de la peroxidación de grasas tales como malondialdehido, hidroperóxidos grasos, proteínas oxidadas, prueba del salicilato, glutatión reducido, catalasas y superoxidodismutasa (80-83).

2.9. Las pruebas de ELISA, Western blot y Carga viral consideradas err√≥neamente como indicadoras de ¬ďinfecci√≥n VIH¬Ē (84-98), deben en realidad interpretarse como biomarcadores indirectos del estado de estr√©s oxidativo e intoxicaci√≥n del individuo o la comunidad (46). En tal sentido, el fen√≥meno conocido como VIH antes que ser causa es un efecto de las exposiciones a agentes estresantes e indica la presencia de prote√≠nas liberadas y acumuladas durante las respuestas al estr√©s (99-107). Debe entenderse con detalles c√≥mo las denominadas ¬ďpruebas para VIH¬Ē no detectan infecci√≥n con el ¬ďVIH¬Ē puesto que no existe ninguna evidencia cient√≠fica de que el fen√≥meno conocido como ¬ďVIH¬Ē sea realmente un virus (108-113).

3. EVITAR EXPOSICION A AGENTES ESTRESANTES INMUNOL√ďGICOS.

3.1. Debe evitarse mayor intoxicación de órganos y tejidos impidiendo al máximo posible la exposición a agentes estresantes inmunológicos (4,54), principalmente los relacionados en los puntos siguientes:

3.2. Estresantes de origen qu√≠mico tales como tabaco, alcohol, drogas sicoactivas y afrodis√≠acos (coca√≠na, hero√≠na, crak, nitritos inhalables o ¬ďpoppers¬Ē, anfetaminas, etc.), poluci√≥n qu√≠mica, lubricantes, detergentes, pinturas, aerosoles, pesticidas, preservativos de alimentos, f√°rmacos t√≥xicos incluyendo a antibi√≥ticos, corticosteroides, quimioter√°picos y antiretrovirales (4,6-8,114-118).

3.3. Estresantes de origen físico tales como radiaciones ionizantes y no ionizantes, campos electromagnéticos originados en instrumentos eléctricos y electrónicos , geopatías y cosmopatías (4,119).

3.4. Estresantes de origen biológico tales como sangre y derivados, semen, especialmente por vía rectal, vacunas, infecciones de transmisión sexual, otras infecciones y parasitosis (4,120,121). Evitar el sobre crecimiento de Candida albicans en el tracto gastrointestinal y su diseminación a otros sitios (i ,y). En lugares subdesarrollados es necesario garantizar agua potable, así como una buena disposición de excretas y basuras para evitar nuevas infecciones y parasitosis (121).

3.5. Estresantes de origen mental tales como ansiedad, fobias, temores, depresión y pánico (4,122). Es absolutamente necesario erradicar toda duda acerca de lo que realmente es el SIDA y su tratamiento y prevención en el individuo, su familia y en la comunidad (47-53). Debe comprenderse cómo desde el punto de vista científico, es posible curar y prevenir el SIDA.

3.6. Estresantes de origen nutricional tales como la falta de alimentaci√≥n en pa√≠ses subdesarrollados y el exceso de comida ¬ďbasura o chatarra¬Ē en pa√≠ses desarrollados (4,123). Nada nos pone m√°s en contacto con el medio ambiente como los alimentos que ingerimos. En consecuencia, es necesario tener una alimentaci√≥n lo m√°s natural posible eliminando tabaco, alcohol, caf√©, t√©, chocolate, colas, gaseosas o sodas, alimentos procesados, enlatados, que contengan conservantes y productos refinados como az√ļcar y harina blancas y edulcorantes con aspartamo. Reducir el consumo de prote√≠na y grasa animal, incluidos los l√°cteos, as√≠ como el consumo de az√ļcares y dulces. Por otro lado, en lugares subdesarrollados un requisito absoluto y prioritario es resolver la carencia de alimentos (123).

3.7. H√°bitos de vida: La salud y la enfermedad est√°n relacionados con nuestros h√°bitos diarios y con la actitud ante la vida (2,4,124-129). Es necesario adoptar una actitud positiva y cr√≠tico-constructiva, de tal manera que los ¬ďpacientes seropositivos¬Ē se conviertan en ¬ďimpacientes seropositivos¬Ē. Potenciar una actitud combativa como factor de supervivencia y curaci√≥n. Mantener una vida activa conservando el trabajo, descansar y dormir suficientemente, practicar ejercicio f√≠sico moderado y dejar un tiempo para el ocio y la diversi√≥n. Escuchar m√ļsica que alegre el esp√≠ritu, bailar, cantar, pintar, re√≠r. Preferible usar ropas de algod√≥n y de colores claros. Realizar cepillado en seco y ducha con agua fr√≠a al final del ba√Īo, as√≠ como ejercicios respiratorios, de relajaci√≥n, meditaci√≥n y visualizaci√≥n. Tener una actividad sexual regular eliminando afrodis√≠acos, lubricantes y espermicidas t√≥xicos y pr√°cticas sadomasoquistas. Apertura a la vida interior y al crecimiento personal protegiendo la naturaleza y ayudando a otras personas ¬ďseropositivas¬Ē, a otros enfermos con SIDA y a todos nuestros semejantes.

4. DESINTOXICAR AL SISTEMA INMUNE Y OTROS SISTEMAS.

4.1. Además del sistema inmune deben desintoxicarse los sistemas de excreción: digestivo, hepático, renal, respiratorio y cutáneo y todos los demás que manifiesten signos de intoxicación (130-132).

4.2. Diferentes t√©cnicas nutricionales, energ√©ticas, magn√©ticas, f√≠sicas, mentales y espirituales han demostrado efectividad tanto en la desintoxicaci√≥n como en la estimulaci√≥n y regeneraci√≥n del sistema inmune y otros sistemas (133-141 ,a-z). Algunas de ellas son medicina naturista y homeopat√≠a, acupuntura y moxibusti√≥n, terapia neural, digitopuntura, medicina china, fitoterapia, terapia nutricional, terapia con agentes quelantes, hidroterapia, terapia con agua de mar, reflexoterapia, masaje linf√°tico, ayurveda, flores de Bach, hipertermia, oxigenoterapia biocatal√≠tica, aromaterapia, masaje terap√©utico, arteterapia, m√ļsicoterapia, cromoterapia, hipn√≥sis, yoga, tai-chi, qigong o chi kung, tuina o masaje chino, reiki, magnetoterapia, sofrolog√≠a, medicina ortomolecular, medicina funcional y cuidado espiritual (133-141). Al igual que como sucede con la medicina convencional, la efectividad de cada una de estas t√©cnicas terap√©uticas depende en gran medida del conocimiento y experiencia de quien las aplique y de la aceptaci√≥n por parte de quien las recibe.

4.3. Algunas plantas medicinales √ļtiles en la desintoxicaci√≥n (124-129,137,r-v,z): Es conveniente usar plantas diur√©ticas como la cola de caballo (Equisetum arvense) y plantas protectoras hep√°ticas como el cardo mariano (Silybum marianum), el boldo (Pneumus boldus), la fumaria (Fumaria officinalis), el desmodio africano (Desmodium ascendens), el astragalus chino (Astragalus membranaceus), la Ling Zhi o Reishi china (Ganoderma lucidum). El ponche de s√°bila (Aloe vera) se usa tanto para desintoxicar como para estimular. Forma de tomarse: se licuan 2 onzas de cristal o jugo de penca s√°bila, 2 cucharadas de miel de abejas, 4 granos de pimienta negra, un trocito peque√Īo de jengibre y el jugo de un lim√≥n amarillo. Se toma acabado de hacer, todos los d√≠as, por 30 a 60 d√≠as. Una buena higiene intestinal es crucial en la desintoxicaci√≥n y puede lograrse en parte con lavativas de manzanilla seguida por lavativas de aceites de girasol y de lino y con aporte suplementario de lactobacilos.

4.4. Alimentaci√≥n desintoxicante y antioxidante (2 ,4,123-128): Se sugiere limpieza org√°nica por ejemplo con dieta depurativa, sin productos animales ni margarinas y con frutas y verduras biol√≥gicas u org√°nicas. La dieta depurativa de la Dra. Kousmine es una buena opci√≥n (142). Se sugiere consumir cereales completos o integrales cocidos o crudos, enteros, aplastados o molidos (arroz, cebada mondada o perlada, trigo sarraceno, avena). Reducir el consumo de az√ļcares y dulces. Incrementar el consumo de frutas frescas y secas, verduras y legumbres crudas, org√°nicas o biol√≥gicas y de la estaci√≥n. Consumo abundante de l√≠quidos: agua (al menos un litro y medio por d√≠a), zumos o jugos de frutas y verduras principalmente de zanahoria, caldos vegetales, y zumos verdes como fuente de clorofila (por ejemplo, licuar en agua: lechugas, espinacas, apio, hierbabuena, perejil, cilantro, y similares y tomar sin colar). Evitar productos l√°cteos, usando como alternativa leche de almendras, de nueces , de avellanas, de avena, de arroz. Evitar el uso de soja transg√©nica muy com√ļn en los Estados Unidos, Canad√° y Argentina. Es aconsejable el ayuno desintoxicante supervisado (143). Es muy conveniente tambi√©n, tomar alimentos bifidog√©nicos, por ejemplo yogurt y kumis hechos con leche de ovejas o cabras, tof√ļ y miso (144). El aceite de coco que es fuente de √°cido l√°urico y capr√≠lico tiene efectos anti c√°ndida (i).

5. ESTIMULAR Y REGENERAR AL SISTEMA INMUNE Y OTROS SISTEMAS.

5.1. Debe iniciarse √©ste proceso junto con el de desintoxicaci√≥n y esto puede durar meses, a√Īos, o toda la vida, dependiendo de las condiciones espec√≠ficas de cada persona o comunidad.

5.2. Deben garantizarse niveles óptimos de antioxidantes (145-150,r,s) por ejemplo con el uso de vitamina A y carotenoides (151-170), vitamina E (preferiblemente Ed) (162,171,172), vitamina C (173-175), selenio (30-33), n-acetil cisteina (34-40), l-glutamina (i), zinc (41-44), cobre (44), manganeso (r), ácido alfalipoico (r), ubiquinona o coenzima Q10 (r) y flavonoides o vitamina P (r); evitando sobrepasar los niveles sanguíneos normales y recordando el potencial tóxico de metales y vitaminas liposolubles.

5.3. El tener niveles normales de vitamina A y otros carotenoides evita lo que err√≥neamente se conoce como ¬ďtransmisi√≥n del VIH/sida¬Ē de persona a persona (176-178), de la madre al feto durante el embarazo y el parto (179-190) o durante la alimentaci√≥n materna (191). Recordar el potencial teratog√©nico de la vitamina A, betacaroteno y otros carotenoides (192).

5.4. Algunas interleukinas como la IL2, factores de crecimiento, vitaminas del complejo B, vitamina D y lítio tienen utilidad por sus efectos estimulantes y regeneradores (193-201).

5.5. Deben corregirse con meticulosidad las anormalidades de macro nutrientes y micro nutrientes (202-212).

5.6. Algunas plantas inmunoestimulantes y/o antioxidantes (137,213-222): penca s√°bila (Aloe vera), astr√°galus (Astragalus membranaceus), eleuterio o ginsen (Eleutherococcus senticosus), Fo-ti (Polygonum multiforum), c√ļrcuma (Curuma longa), equin√°cea (Echinacea angustifolia y E. purpurea), ajo (Allium sativum), regaliz (Glycyrrhiza glabra), hidrastis o sello de oro (Hydrastis Canadensis), u√Īa de gato (Uncaria tomentosa), ginkgo (Ginkgo biloba), semillas de toronja (Vitis vinifera), zarzaparrilla (Smilax officinalis y S. aspera). Tranquilizantes y relajantes: pasiflora (Passiflora incarnata), valeriana (Valeriana officinalis), manzanilla (Matricaria chamomilla), hierbabuena (Menta sativa), lavanda (Lavanda officinalis), eleuterococo o gins√©n de Siberia (Eleuterococus senticosus).

5.7. Alimentaci√≥n antioxidante, estimulante y regeneradora (2,4,124-129): Adem√°s de la alimentaci√≥n desintoxicante descrita en 4.4., se sugiere una dieta vegetariana o semi vegetariana con abundantes frutas principalmente papaya, mango, kiwi, pi√Īa, aguacate, bananas, frutas secas; verduras, cereales, legumbres y algas. Pocos productos animales. Preferir el pescado blanco con grasa y la carne de cordero y cabra. Preferible usar sal marina. Usar 60 a 80% de alimentos crudos con productos biol√≥gicos u org√°nicos, frescos e integrales. Siempre que sea posible usar abundante ajo, cebolla, esp√°rragos, c√≠tricos, remolacha roja, col, repollo, br√≥coli, coliflor, col de Bruselas, zanahoria, levadura de cerveza, germen de trigo, polen, leguminosas y cereales germinados. Usar aceites prensados al fr√≠o (por debajo de los 40 grados C), pues as√≠ conservan √°cidos grasos polinsaturados y escenciales, necesarios en la regeneraci√≥n de tejidos y en procesos antinflamatorios, de antioxidaci√≥n e inmunoestimulantes. Los aceites de c√°rtamo, girasol y oliva, en su orden, son buena fuente de vitamina F o √°cido linoleico. El aceite de lino es fuente de √°cido alfa linoleico.

6. TRATAR LAS MANIFESTACIONES CL√ćNICAS DEL SIDA.

6.1. Debe utilizarse el tratamiento espec√≠fico convencional (223-227) y complementario o alternativo (a-z) para las infecciones oportunistas (candidiasis, histoplasmosis, coccidiodomicosis, criptococosis, criptosporidiosis, diferentes tipos de infecciones herp√©ticas, infecci√≥n citomeg√°lica, isosporiosis, tuberculosis, nocardiosis, neumonia por Pneumocystis carinii, neumon√≠a bacteriana recurrente, septisemia por salmonella, estrongiloidiasis, toxoplasmosis); para los tumores (sarcoma de Kaposi, linfoma cerebral, linfoma de c√©lulas B, linfoma de Burkitt, c√°ncer cervical invasivo) y para las m√ļltiples alteraciones metab√≥licas (demencia/encefalopat√≠a, leucoencefalopat√≠a multifocal progresiva, ca√≠da del cabello, p√©rdida de peso, s√≠ndrome caquetizante) y las dem√°s manifestaciones cl√≠nicas que se presenten del deterioro respectivo de los mecanismos de defensa, de vigilancia y de homeostasis del sistema inmune.

6.2. Corregir las manifestaciones del deterioro de otros órganos y tejidos.



6.3. El éxito del tratamiento del SIDA depende en gran medida de que se garantice un estado macro y micro nutricional óptimos (58-77,201-212 ,k-v).

7. PREFERIR MEDIDAS NATURALES.

Es ideal que adem√°s de los profesionales convencionales se consulte a terapeutas complementarios, alternativos u hol√≠sticos, puesto que estos utilizan t√©cnicas terape√ļticas de reconocida efectividad para el tratamiento y la prevenci√≥n de enfermedades degenerativas t√≥xicas y nutricionales como el SIDA (124-141,w-z).

8. HACERLO EN EL MOMENTO APROPIADO.

8.1. El tratamiento y la prevención del SIDA como síndrome tóxico y nutricional solamente podrá ser efectivo si:

a) el individuo o la comunidad no tienen la menor duda de que lo que se hace es lo correcto, pues entienden con lujo de detalles que el SIDA es un s√≠ndrome degenerativo t√≥xico y nutricional, causado por exposiciones involuntarias y algunas veces voluntarias, m√ļltiples, repetidas y cr√≥nicas a agentes estresantes inmunol√≥gicos, los cuales inducen un estado de intoxicaci√≥n u oxidaci√≥n del sistema inmune y los dem√°s sistemas corporales. Es ideal que los familiares y amigos cercanos tambi√©n lo entiendan as√≠, y;

b) que el tratamiento y la prevención sean dirigidos por profesionales de la salud o terapeutas que también compartan enteramente que el SIDA es un síndrome tóxico y nutricional prevenible, curable y erradicable y que estén decididos y puedan hacerlo. Preferir individuos que tengan una visión amplia y global de la medicina convencional y de las medicinas alternativas o complementarias.

8.2. Es frecuente que se presenten discusiones entre las personas ¬ďseropositivas¬Ē y las enfermas, con los profesionales de la salud o con los terapeutas que consideran que el SIDA es una enfermedad causada por un virus denominado ¬ďVIH¬Ē. En caso de que esto suceda, deben evitarse las confrontaciones radicales que traigan mayor ansiedad y depresi√≥n a las personas ¬ďseropositivas¬Ē y a los enfermos (47-53).

8.3. Si un enfermo de SIDA o una persona que reacciona positivamente en las mal llamadas ¬ďpruebas para VIH¬Ē despu√©s de conocer toda la informaci√≥n disponible (228-230), decide cambiar los llamados antiretrovirales por una terapia alternativa y no t√≥xica, esto debe hacerse en forma gradual y progresiva, pues los inhibidores de proteasa que forman parte de los ¬ďc√≥cteles¬Ē tienen acciones antioxidantes (231) y el suspenderlos en forma abrupta podr√≠a crear situaciones delicadas de estr√©s oxidativo e inmunosupresi√≥n.

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